|
Conurbano bonaerense y
nuevas universidades
Escribe Antonino E.
Martínez-Docente
El diario Hoy, de La
Plata, informó acerca de proyectos que se encuentran en
el Parlamento Nacional y auspician la creación de nuevas
universidades, principalmente en el conurbano
bonaerense.
Entre 1988 y 2007 se
crearon siete universidades nacionales en la provincia
de Buenos Aires. Seis de ellas en las siguientes
localidades: La Matanza, Lanús, Quilmes, San Martín,
Gral. Sarmiento y Tres de Febrero.
Crear una universidad
cada tres años, a pocos kilómetros una de otra, parece,
en un primer análisis, un ritmo preocupante. Por vía del
absurdo podríamos concluir: una ciudad, una universidad.
Sería aplicar el mismo criterio con que se fundamenta la
solicitud de crear un jardín de infantes o una escuela
primaria en un barrio.
Siempre, según el
periódico mencionado, los proyectos contemplan la
posibilidad de abrir nuevas casas de estudios superiores
en Florencio Varela, Alte. Brown, Merlo, Marcos Paz, Las
Heras, San Isidro y Vicente López.
También habría una en
Avellaneda, la cual está más adelantada pues cuenta con
media sanción del Senado de la Nación y el intendente de
esa ciudad, Baldomero Álvarez de Olivera, le tiene
reservado un predio de 30 hectáreas.
Si se tienen en cuenta
las subsedes, que tanto las universidades nacionales
como las privadas tienen en distintas localidades más o
menos alejadas de sus sedes principales, se advertirá
que existe mucha oferta.
Cabe, entonces,
preguntarse si estas propuestas responden a un plan
integral, vinculado al desarrollo regional y que evite
la superposición de carreras.
No debe olvidarse que un
aspecto fundamental de las universidades es la
investigación científica, es decir, la búsqueda de
nuevos conocimientos en todos los campos del saber
humano relacionados con las carreras que dicten.
Si una universidad no
investiga se transforma en una mera transmisora de
conocimientos, con lo cual se desvirtúa su misión.
Existe preocupación por
este tema en el Consejo Interuniversitario Nacional, que
está integrado por todos los rectores de universidades
nacionales.
Se vincula el impulso de
estos proyectos al poder político de algunos políticos.
Más allá del comprensible afán lugareño de contar con
una universidad, debe verse la totalidad de la oferta
educativa, so pena de gastar muchos recursos sin
producir el auténtico beneficio de la población que se
busca.
La intención de crear
instituciones educativas es loable, pero es necesario
previamente estudiar su factibilidad.
Recientemente, El Civismo
informó sobre una merma en la cantidad de inscriptos en
la Universidad Nacional de Luján. ¿No tendrá que ver
este fenómeno con la creación, entre 1988 y el año
pasado, de las seis universidades mencionadas más
arriba?
El Dr. Alberto Taquini
(h) es miembro de la Academia Nacional de Educación. En
el año 2000 publicó un ensayo titulado La transformación
de la Educación Superior Argentina: de las nuevas
universidades a los colegios nacionales.
En esencia propone
vincular los institutos superiores con las
universidades, las cuales podrían recibir a los alumnos
con mayor preparación básica, lo cual les facilitaría
elevar la calidad de su oferta al recibir ingresantes
mejor formados.
El texto contiene un
capítulo titulado: Bases para la organización de las
universidades del conurbano bonaerense. Finalmente, el
artículo recuerda el caso de la creación de la
Universidad Nacional de Chilecito en La Rioja, sin los
debidos estudios de factibilidad, y ahora funciona con
escasos alumnos.
Los recursos no sobran,
cada peso de los contribuyentes debe invertirse con
inteligencia para producir el mayor beneficio posible.
Por eso, es de esperar que este tema se debata
seriamente y se convoque a quienes puedan aportar ideas
con una visión integral del país y sus necesidades. |