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Allanamiento
en una estancia cercana a Open Door
Denunciado
por ruidos molestos, tenía en su finca un arsenal

Inspectores
municipales intentaron verificar si en un campo había una
pista de motocross pero fueron amenazados con un arma por
el propietario del lugar.
La Justicia ordenó un
allanamiento y la Policía encontró municiones y arma de
guerra de distintos calibres.
En otro procedimiento,
fue detenido un joven acusado de robar no menos de 5
viviendas en Open Door.
El miércoles 12, a las
10, tres inspectores municipales que ingresaron a un campo
a raíz de una denuncia por ruidos molestos, fueron
amenazados con un arma por el dueño del lugar. Tras haber
efectuado la denuncia de lo sucedido, la Justicia ordenó
un allanamiento logrando hallar la Policía un verdadero
arsenal compuesto en su mayoría por armamento de
diferentes calibres como así también varias cajas de
municiones. Para el Código Penal se tratan de “armas de
guerra”.
De acuerdo a información
suministrada por la Policía, los inspectores entraron a
la estancia “El Estribo” ubicada en el camino a
Manzanares con el objetivo de certificar si en este lugar
existe una pista para la práctica de motocross, tal como
denunciaron en la Municipalidad vecinos de la zona.
A unos 200 metros de la
tranquera, y ya en el interior de la propiedad privada, al
móvil que transportaba a los inspectores se le apareció
un auto con un hombre al volante y una mujer como
acompañante instando a los trabajadores municipales a que
se retiren del lugar.
Uno de los inspectores
intentó explicar el motivo de la visita, pero el hombre
descendió del vehículo con un arma -aparentemente de 40
milímetros- dando por concluida toda posibilidad de
diálogo.
Los empleados municipales
denunciaron en el Puesto de Vigilancia el hecho dando
lugar a una causa por “amenazas calificadas”. Las
actuaciones recayeron en la Dra. Cordiviola a cargo de la
UFI Nro. 15 quien solicitó el allanamiento.
La orden se hizo efectiva
este martes y arrojó el hallazgo de un verdadero arsenal.
Además de varias cajas de municiones de grueso calibre,
la Policía secuestró una escopeta 12/70, una carabina
22, un fusil, tres pistolas calibres 40, 22 y una réplica
9 milímetros respectivamente.
El dueño del campo se
llama Marcelo Carou, quedó imputado por “amenazas
calificadas” y en caso de no poder probar la tenencia
legítima de las armas podría ser detenido. |