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Luján no
está preparada
Mi nombre es Silvia y me dirijo a
ustedes para contarles nuestra mala experiencia al visitar
Luján.
El domingo 24 de febrero decidimos
ir con mi marido y mi hijo a realizar una visita a la
Basílica, que se había postergado por mucho tiempo
debido al accidente sufrido por mi esposo en el 2004. Como
consecuencia del mismo, Rubén quedó discapacitado en
silla de ruedas.
No era un paseo más, era uno
pensado y planeado y siempre con el temor de pasar un mal
rato temiendo que nada estuviera preparado para esta
situación, y lamentablemente así fue. Tuvimos que
estacionar re-lejos ya que no hay lugar reservado para
personas con dificultades, siendo que hasta en los
supermercados y shoppings estos lugares existen; y las
veredas no se las recomiendo a nadie en estas condiciones.
Al llegar a la Basílica y luego
de mucho preguntar (nadie sabía informarnos, no
encontramos delegación municipal en un lugar tan
concurrido) nos encontramos frente a la rampa que
realmente no se sabe si es una prueba más, si la hicieron
tan mal a propósito o si solamente resulta más fácil
hacerlo mal sin más explicación que esa. No
resiste ningún criterio, ni arquitectónico, ni
elemental: es empinada, no dan los ángulos de giro en
cada tramo (tiene tres), no es techada, por lo tanto, y
como si todo lo otro fuese poco, nos empapamos para poder
por fin llegar a cumplir nuestra promesa ante la Virgen.
Todo esto aleja, hace que la gente
con problemas de discapacidad no vuelvan o por lo menos lo
piensen antes de hacerlo. Los señores curas no predican
con el ejemplo.
Gracias por el espacio.
Silvia Saavedra
Contra
la injusticia
Suceden hechos que avergüenzan,
que conmocionan. A nosotros, este hecho contra un
compañero nos alerta y preocupa.
Es de conocimiento público lo
ocurrido el pasado 6 de febrero de 2008 al Sr. Julio
García, quien fue víctima de un atropello por el Sr.
Peñalba en la vía pública.
Los que conocemos a Julio y
compartimos actividades laborales, sabemos que es una
persona de convicciones claras, tranquilo, respetuoso,
íntegro, responsable en su accionar, excelente persona y
compañero.
Queremos hacer público nuestro
apoyo incondicional al querido Julio.
Esperamos desde ya que se aclare
lo sucedido en contra de la integridad física de su
persona y se tomen las medidas correspondientes con
quienes, desde su cargo como funcionario, abusan e
intimidan y no permiten crecer a esta olvidada y
abandonada ciudad, que tanto lo necesita.
Tenemos confianza en las nuevas
autoridades y deseamos se aclare pronto en pos del nombre
de nuestro querido Julio.
¡Fuerza, compañero! Luján
debería tener muchos Julio.
Firmado: Eva Gloria Alvelo,
Fabiana Mulato, Ana María Pellejero, Liliana B.
Cuchonicolás, Alfredo Álvarez, Flavia Peñalva y siguen
las firmas.
Como
si la vida de nuestros vecinos no valiese nada
Todo sigue igual en nuestra
querida ciudad: la desidia, la indiferencia, la
inoperancia, la ineptitud y la carencia absoluta de
planificación estratégica en materia de mantenimiento y
conservación del ámbito urbano y suburbano de la vía
pública. Muy a pesar nuestro continúa siendo igual y,
hasta en algunos casos, de una gravedad insoslayable,
haciendo oídos sordos (tal como durante años lo hiciera
la gestión anterior) a los reclamos de nuestros vecinos
respecto de la necesidad imperiosa de simplemente mantener
lugares claves para el acceso a nuestra localidad (algo
tan elemental, máxime tratándose de un icono
turístico), como lo son la ex ruta 7, ruta 6 , ruta 192,
rotonda barrio La Loma, donde se evidencia claramente el
abandono absoluto, con pastizales extremadamente altos,
cráteres en el pavimento y banquinas con residuos
acumulados de tiempo inmemoriales, lo que pone al desnudo
la poca vocación de servicio a la comunidad que debe
caracterizar a quienes fueron elegidos para que nos cuiden
y nos respeten, ya que si lo hacen, además de cumplir con
el mandato del pueblo, mejorarán nada menos que su propio
hábitat.
Para que tomemos conciencia de que
es posible mejorar, con la debida planificación, la
vocación de servicio, la preocupación por mejorar
permanentemente la calidad de vida de la población y,
sobre todas las cosas, aportar soluciones para evitar
accidentes de tránsito trágicos (como se vienen
sucediendo a consecuencia directa de la nula visibilidad
de manejo y del riesgo latente que representan los baches
enormes y antiquísimos de las calzadas). Me tomo el
atrevimiento de poner como ejemplo a seguir, al menos en
este aspecto, a la ciudad de Trenque Lauquen, donde toda
la localidad parece un parque nacional y existe una
pulcritud y una prolijidad de la vía pública digna de
ser imitada. Ojalá, en muy corto plazo, nuestra vía
pública estuviera en esas condiciones, ya que nuestra
calidad de vida sería inmejorable.
Simplemente un llamado a la
reflexión para aquellos a quienes les otorgamos el poder
popular, precisamente para que se ocupen de algo tan
elemental y necesario, sin más dilación.
M.A.S.
DNI 11.615.683
Para
tomar conciencia
Simplemente quiero expresar lo mal
que me sentí días atrás cuando, mientras estábamos en
el club náutico El Timón de Jáuregui, nos dimos cuenta
que nuestro río Luján estaba cubierto de miles de peces
muertos y que, sin embargo, la mayoría de la gente miraba
para otro lado. Ahora yo pregunto a modo de reflexión:
¿Ése es el mundo que queremos para nuestros hijos, un
mundo intoxicado, devastado, arruinado, contaminado?
¿Somos tan pocas las personas que no tenemos vendas en
los ojos y vemos la realidad?
Pues bien, la realidad es que
vivimos en un pueblo contaminado, que nos están matando
de a poco. A esto tenemos que ponerle un freno.
¿De qué le sirve a esta gente
seguir con sus proyectos de muerte si el resultado va a
hacer que nos quedemos sin mundo?
Espero que estas líneas los hagan
pensar y levantarnos para dar batalla, para terminar con
los monstruos que nos están matando y darles un mejor
futuro a la Madre Tierra y a sus habitantes.
María Soledad Vegetti
Un
alevoso atentado
Me refiero al cometido contra el
compañero del Grupo de Jubilados Independientes, Tino
Moglie, por parte de una persona joven, hecho ocurrido por
extraña coincidencia- en la vereda de Pami Luján el 28
de febrero pasado.
Es de desear que hechos de esta
índole no vuelvan a ocurrir por parte de personas a las
que suponemos civilizadas y de una época que también
suponemos superada.
Enzo Agustín Capello
Cortes
de luz
Escribo con mucha bronca. ¿Por
qué? Vivo en el “Juancho” y el sábado 8 nos cortaron
la luz una hora, de la faz que yo pertenezco, a todo el
barrio. Siempre la cortan.
En la calle La Plata viven unos
empleados de la Cooperativa Eléctrica y en esas casas,
¿no tienen que ahorrar luz? ¿Por qué tienen todo
encendido y no se privan de nada? ¿Los empleados pagan
como yo?
En esa misma calle hay gente
colgada de la luz y del cable; vecinos, por supuesto, de
dichos empleados. Me pregunto: ¿yo también pago la luz
de los colgados? ¿Quiénes los cuelgan? ¿Cuánto le
pagan al vecino-empleado de la Cooperativa (yo pago) por
colgarlos? ¿Todo esto se controla?
Tengo bombitas bajo consumo (las
compré), prendo el motor una vez al día y enciendo luces
donde estoy. Por eso estoy cansado de tantos robos de esta
manera.
Controlen, por favor, ¡a quién
corresponda!
Ciudadano del barrio Juan XXIII
DNI 34.424.051
Voto a
la prevención
La rabia no está erradicada en la
República Argentina y la Ley de Profilaxis contra la
Rabia Nº 8.056 y su Decreto Reglamentario Nº 4669/73 y
la Ley Nacional de Protección Animal Nº 14.346 están
vigentes.
Como medio de prevención en la
lucha contra esta enfermedad la Ley faculta a los
municipios a eliminar los animales vagabundos o
callejeros.
La salud y la integridad de las
personas están en riesgo en este municipio por la
existencia de manadas que andan por los barrios y se
asientan en algunos sitios de gran asistencia de turistas,
como la Terminal de Ómnibus y la Basílica.
Viajo constantemente desde la
Terminal citada hacia y desde la ciudad de Buenos Aires y
he presenciado, con alarmante frecuencia, desgarradoras
peleas de perros que los taxistas, comerciantes y
transeúntes tratamos de evitar con poco éxito. Pienso
que no es el espectáculo, ni las emociones que los
turistas esperan vivir en su primer contacto con mi
ciudad; miran aterrados.
A poco de andar los “ladrilingües”
expertos en Relaciones Públicas los siguen dentro de la
Basílica, hasta en el momento de comulgar, impidiendo su
concentración. La peregrina que lleva la merienda en la
canastilla del cochecito de su bebé debe transformarse en
fiero guardia para protegerlos.
Las publicaciones indican que las
finanzas públicas están en rojo por lo que no habrá
albergue permanente para los animales vagabundos, en
años; ni campaña de concientización sostenida en el
tiempo que eduque a los tenedores irresponsables, entonces
el bien más valioso a preservar es la vida humana y el
cumplimiento de la ley existente es lo que debe hacerse.
Los que hoy se dicen “Protectores”,
si pretendo ubicar un perro abandonado se limitan a
informar que no hay refugio y a recitar los teléfonos de
las radios locales, como si no estuviesen en la guía.
Proteger no es vacunar o
esterilizar y luego abandonar en la calle, porque los
animales en la vía pública ocasionan:
- Contaminación ambiental
directa, a través de heces y orina.
- Contaminación ambiental
indirecta porque rompen las bolsas de residuos en busca de
alimento.
- Transmisión de enfermedades
zoonóticas.
- Accidentes de tránsito
(recientemente la muerte de un motociclista al esquivar un
can).
- Accidentes por mordeduras, que
producen perjuicios a la población humana de distinta
índole: a) de tipo físico. Complicaciones infecciosas de
las heridas. Secuelas estéticas. Discapacidad. b) De tipo
psicológico. c) De tipo económico. Horas laborales
perdidas. Gastos por viáticos, medicamentos, juicios.
(Boletín Veterinario 14, Pág. 6/10).
Hasta que la educación para una
tenencia responsable dé sus frutos, en una década, si
comenzáramos hoy, la eutanasia es necesaria, por lo que
le solicito a la señora intendenta Dra. Rosso que, como
médica, no demore la atención de este aspecto de la
Salud Pública y consulte en este caso a los que mejor lo
conocen, es decir, el Colegio de Veterinarios de la
provincia de Buenos Aires.
Mónica Y. Pires
El
Estado soy yo
“Creo que es un botón de
muestra del mundo actual”. Esta frase entrecomillada
pertenece al nuevo arzobispo Agustín Radrizzani
refiriéndose a la nueva intendenta municipal y a su
condición de atea.
No interesa que lo haya dicho en
un contexto que intentó suavizar su opinión. Pero me
permito, con todo respeto, decirle que el que pierde la
capacidad de aceptar el disenso cae inevitablemente en la
miopía de creerse dueño de la verdad.
Nuestro gobierno (municipal,
provincial o nacional) nos guste o no, fue electo por
mayoría democrática, cosa que todo el mundo, inclusive
la Iglesia, debiera respetar y tener en cuenta, sobre todo
si pensamos en los enormes presupuestos que el Estado ha
destinado (y destina) al mejoramiento y mantenimiento, en
todos sus órdenes, de esta institución.
Cuántas prioridades insatisfechas
tiene aún nuestro querido Luján, por las que ahora
deberán luchar las nuevas autoridades que deberían ser
ya cosa del pasado.
Una vez más tendremos que apelar
a la esperanza. Y no olvidarnos que el Estado somos todos.
Rubén De Cicco
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