|
“Los tantos cambiados”
Con asombro y preocupación leí, en la
edición de vuestro bisemanario del 15 de marzo la nota
referida a la ayuda que la “Fundación Bingo” brindó a la
escuela Rural Nº 18 de Luján.
Me parece que hoy los ciudadanos
estamos expuestos a una terrible demonización de los
principios éticos fundamentales, disfrazados de una
manera tierna y angelical.
Bien sabido es que los seres humanos
tenemos que librar luchas internas permanentemente con
nosotros mismos para mantenernos dentro de lo
medianamente ético. ¿Pues a quién no le gusta ganar
mucha plata y sin esfuerzo? ¿Y encima divirtiéndonos?
(Ganarás el pan con el sudor de tu frente, ¡ja! ¡ja! ¡ja!).
Hoy, en todos los medios de
comunicación gráficos, radiales y televisivos, se nos
incita a jugar permanentemente y “angelicalmente” se nos
dice que con eso se construyeron escuelas, ayudas a
comedores, educación, salud, etc. Esto cubre
perfectamente el justificativo que necesita un jugador
para seguir intentando ganar mucha plata sin esfuerzo y
enterrándose cada día más en el vicio y arrastrando a su
familia al caos total. A esto hay que agregarle, para
facilitar el hundimiento de la pobre víctima, que hoy
hay un bingo en cada ciudad importante, abierto todos
los días y a toda hora.
Pero lo más lamentable es que estos
negocios espurios están hechos en complicidad y
beneplácito y por qué no participación rentada, de las
personas y entidades que deberían proteger al ciudadano,
llámense presidente, gobernadores, diputados,
intendentes, etc.
Tal vez estos últimos piensen que
están debidamente cubiertos cuando a la nefasta
publicidad le agregan la frase “el jugar compulsivamente
es perjudicial para la salud”.
En el caso local, de aquí de Luján,
no sólo pasa lo mismo sino que se arrogan el título de
“fundación”. Por favor, ¿hasta dónde llegaremos?
En el caso de la escuela Rural Nº 18
recibió de la “fundación” dos armarios de metal, vasos y
platos para el alumnado, un radiograbador y distintos
útiles escolares.
Pregunto: ¿la escuela que recibe y
menciona el origen de estas contribuciones, forma
moralmente bien a los futuros ciudadanos?
Carlos Martínez
Despenalización del consumo de drogas
Otro intento de la despenalización del
consumo de drogas ronda en las más altas esferas del
Poder Ejecutivo Nacional a través de su personero el
ministro de Justicia, con un ambiguo discurso, sin
considerar que el proyecto deberá pasar a estudio de
quienes son los representantes del pueblo en el Congreso
de la Nación. Todavía somos una República.
Digo ambiguo porque tuvo que “aclarar” al
día siguiente lo que dijo en la víspera, por haber
provocado sus declaraciones una andanada de
manifestaciones orales y escritas por parte de la
sociedad en sus más distintos estratos, que entiende que
no es ése el mejor medio para erradicar o disminuir el
consumo de drogas y sintetizar falazmente que el consumo
de drogas es de libre albedrío, sin querer indagar en
las razones de tal actitud por parte de los
consumidores, adolescentes y jóvenes en su mayoría.
Se han olvidado los factores
desencadenantes de estas conductas, como son las
económicas culturales, sociales. Familias en riesgo por
motivos múltiples: deserción escolar, falta de ocupación
laboral o educacional -no olvidemos que 600.000
adolescentes y jóvenes no estudian ni trabajan-
nocturnidad, asociatividad droga-alcohol, por lo que se
entiende que para vencer una de estas adicciones hay que
también vencer o haber vencido a la otra. Falta de
controles para el registro, o posibilidad de ello, de
los lugares donde expenden drogas o su posibilidad
cierta. En el otro extremo “la moda”, la posibilidad
económica, la libertad excesiva o libertinaje de los
jóvenes por falta de control familiar, falta de diálogo
entre padres e hijos y/o el amiguismo y menor
paternidad, consumismo asociado a la inconducta
adolescente o juvenil como factor cultural.
Entender, al menos, antes de permitir esa
“despenalización” que se deberán considerar los riesgos
del aumento del número de consumidores, amparados por la
permisividad, como así también la adecuación de los
medios para tratamiento y rehabilitación.
Considerando el aumento constante de
personas que ingresan en el consumo de drogas, otra vez
digo que las causas son múltiples, que por igual son
todas ellas valederas al momento de su evaluación y, por
lo tanto, la sociedad y el Estado, el Estado y la
sociedad, deberán aunarse en un esfuerzo común para
erradicar o al menos disminuir esta explosiva adicción y
evitar al mismo tiempo su combinación con el alcohol que
está haciendo estragos entre los adolescentes y jóvenes.
Con seguridad, ello no se va a lograr con
la despenalización del consumo particular.
A mayor consumo mayor oferta y a mayor
oferta mayor consumo.
Osvaldo R. Moyano
¡Otra vez la 3! ¡Qué agobio!
Otra vez nos visitan. ¡Pero qué
visitas tan desagradables! Roturas, piedras, vidrios en
pedazos. ¡Si no tenemos nada! ¡Si se fueron llevando
todo! Casi hasta nosotros, los de la 3, nos creemos eso,
que se llevaron todo.
Casi hasta nosotros bajamos los
brazos. ¡Qué duro es esto! Trabajoso, luchar contra
todo, contra la nada.
En estos días, precisamente, me han
escuchado decir, angustiada, cansada, ¿podremos contra
la determinación?
Claro, lo comento entre colegas
comprometidos, que, después de escuchar, después de
confesar que sienten lo mismo, damos media vuelta y nos
metemos en el aula, en sus vidas, en sus necesidades.
De pronto una llamada... “quisieron
entrar en la escuelita a robar”.
Otra vez ese mismo propósito
inconsciente, pero inducido y planeado de antemano,
argentino contra argentino, pueblo contra pueblo, último
eslabón contra último eslabón.
¿Hasta cuándo les seremos tan
funcionales a los responsables de tan macabro plan?
Pero cuando me preguntan ¿qué te
llevaron? ¿Qué te hace falta? Podría enumerar cosas
materiales pero, no, lo que pido es: que se acerquen,
necesitamos más gente, que nos ayuden a formar
ciudadanos que sepan exigir sus derechos, respetar la
ley, cumplir las obligaciones.
Necesitamos argentinos con
argentinos.
Que se acerquen, pero a leerles,
ancianos que cuenten sus historias de vida, funcionarios
limpios que dejen la impronta al marchar, obreros que
enseñen sus oficios, mujeres luchadoras, hombres
sencillos.
Personajes modelos donde nuestros
niños se miren y encuentren un ejemplo.
Eso queremos, eso necesitamos.
Si lo tenés, te esperamos en la 3.
S.P.
Escuela N° 3
Sucre
La VERDAD por sobre todas las cosas
Agradezco al bisemanario “El Civismo” por
brindarnos un espacio donde podamos expresar todo tipo
de comentarios y en forma gratuita, como es la sección
de “Hemos Recibido”.
Gracias a este espacio pude denunciar
públicamente a la dueña del Salón de Fiestas Infantiles
Chiquitito´s en la edición del sábado 1º de marzo y
contar mi caso para que sirviera de ejemplo y lograr que
la gente de mi ciudad ya no pudiera seguir siendo
engañada por esta persona mitómana y manipuladora; y lo
más importante “que nunca jamás volviera a destruir las
ilusiones de un niño” a la hora de tener su fiesta tan
esperada.
Aclararé los dos términos que he
utilizado: mitómana (porque todo el tiempo mintió con
respecto a la carta que según ella la Cooperativa
Eléctrica de Luján le había enviado avisándole que por
problemas en un transformador le cortarían la luz el
domingo 24 de febrero, además porque hasta último
momento negó ser la dueña del salón, decía ser sólo la
encargada y otras tantas mentiras que ya he detallado en
la nota anterior) y manipuladora (porque me quería hacer
cambiar el día o la hora de mi evento y me insistía con
los horarios que a ella le convenían, ya que tenía
superposición horaria de fiestas).
Este mismo espacio es en donde esta mujer
reconoció ser la dueña del salón y según su nota
publicada en la edición del sábado 15 de marzo,
cualquiera utiliza para escribir lo que quiera y
ensuciar a una persona (como lo hizo ella), tratándome
de sinvergüenza y de no tener nada para hacer con mi
vida más que interesarme por envidia o cobardía de
molestarla sólo a ella.
Sinvergüenza: ¿sabrá lo que significa?,
la invito a que busque esa palabra en un diccionario y
luego de reflexionar un poco (si es que puede), intente
aceptar que esa definición encaja exactamente en su
persona.
¡Señora! ¿Hacían falta tantas mentiras?
¿No hubiera bastado sólo con la honestidad de decir “lo
tengo ocupado o reservado”?
Todos no equivocamos, claro que sí,
porque somos seres humanos, imperfectos, pero la
grandeza de la persona se encuentra en reconocer sus
errores y tratar de reparar los daños ocasionados.
Esta mujer jamás me llamó para pedirme
disculpas y mucho menos para reparar los daños y
perjuicios que me ocasionó, pero sí llamó para intimar
verbalmente (porque todo lo maneja así) con poner
abogados.
Yo no necesito hacer propaganda de mi
vida o de mi trabajo, soy una persona común que quiso,
por sobre todas las cosas, contar la verdad. Como madre,
invito a todos los lectores a que se pongan por un
segundo en mi lugar y piensen qué harían si ven que
destruyen las ilusiones de su hijo esperando tener su
fiestita tan ansiada.
Raquel Martínez
“El arte puede salvar vidas”
La carrera Tecnicatura en Gestión
Cultural pudo satisfacer mis ansias de comunicarme, de
expresarme y de vincularme con espacios artísticos.
Como escritora, directora y actriz, esta
carrera me brinda las herramientas necesarias para
enmarcar mis inquietudes y proyectos, sobre todo en lo
que respecta a lo organizativo y lo legal. Además, me da
los medios para creer en que mis metas pueden realizarse
porque estoy aprendiendo a encauzar mis motivaciones y
mis ideas.
Muchos se preguntan “qué es la Gestión
Cultural”. Piensan que es un invento, una mezcla de
palabras sin significado, una perorata sin contenido. No
los culpo. Uno aprende que esta carrera es sumamente
necesaria y seria cuando se zambulle de entero en el
transcurso de este estudio.
Estoy en tercer año, este año me recibo
de Técnica en Gestión Cultural. Eso significa que he
transitado muchas enseñanzas que forjaron e
incrementaron mi apertura de mente, se nutrió mi
experiencia, sobre todo he entendido la relevancia que
tiene que en nuestra ciudad haya personas capacitadas a
nivel Gestión. Funcionarios, empleados que amen el arte,
que respiren pasión por el arte, que practiquen y
promulguen lo fundamental que es que la gente participe
de la cultura local, que se acerque, que experimente,
que vea.
Gestión Cultural es un peldaño más para
que el arte llegue a la gente, para que la cultura abra
espacios, para que el teatro, la literatura, la pintura,
la música, la danza, todas las manifestaciones
artísticas, adquieran el lugar que les corresponde y así
puedan dignificar nuestra sociedad.
Porque desde siempre soy una convencida
de que el arte puede salvar vidas.
Marcia Lo Feudo
Estudiante de 3º Año de Gestión Cultural
|