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El “Tren de la reconstrucción” nunca
salió de Once
“Se suspendió por motivos
políticos”
La protesta contra el “tren bala” iba a
unir Once con Mercedes, pero la empresa TBA no habilitó
la formación aduciendo desperfectos técnicos.
Los organizadores de la propuesta, en
cambio, denunciaron que se trató de una maniobra
política de los gobiernos nacional y provincial.
En Luján, donde estaba pautada una de las
paradas del recorrido, se realizó una asamblea.
Pasadas las 18 del jueves, cuando un
grupo importante de personas esperaba en uno de los
andenes de la Estación de Trenes de esta ciudad, el
rumor comenzó a expandirse y las caras de decepción se
multiplicaron. Como ya están acostumbrados quienes
utilizan la línea del ex ferrocarril Sarmiento, una vez
más el tren había sido cancelado, sólo que esta vez se
trataba de una ocasión especial. La gente reunida
aguardaba la llegada del denominado “Tren de la
reconstrucción”, una propuesta impulsada por diferentes
sectores para protestar y rechazar el proyecto del “tren
bala” que defiende el gobierno nacional.
Según lo establecido, la formación uniría
las estaciones de Once y Mercedes e iba a contar con la
presencia de diferentes dirigentes sindicales, políticos
y sociales. En ese recorrido, estaban pautadas dos
paradas: una en Haedo y otra en Luján.
La actividad comenzó, como estaba
establecido, con un acto en Once encabezado por Fernando
“Pino” Solanas, Eduardo Macaluse, Claudio Lozano y Vilma
Ripoll. Fue en ese lugar donde los asistentes recibieron
la notificación de la empresa Trenes de Buenos Aires (TBA)
de la cancelación del tren por “desperfectos técnicos”.
Los manifestantes decidieron entonces
abordar un tren de línea y llegar hasta Haedo, donde
realizaron un acto.
ASAMBLEA
En Luján, distintas agrupaciones
políticas y sociales aguardaban la llegada del “Tren de
la reconstrucción”. También se habían hecho presentes
representantes de ciudades vecinas como General
Rodríguez y Pilar. Con la cancelación confirmada, se
decidió llevar a cabo una pequeña asamblea.
Arnoldo Troncoso, trabajador ferroviario
y dirigente de Izquierda Socialista, expresó que si bien
“la empresa TBA dijo que la cancelación fue por motivos
técnicos, la evaluación que nosotros hacemos es que se
suspendió por motivos políticos. La manifestación en
Once fue muy importante y molestó al gobierno”.
“Queremos denunciar que la cancelación
del tren es por motivos políticos y lo cancela el
gobierno de la provincia de Buenos Aires y el gobierno
de la Nación. A nuestros compañeros del cuerpo de
delegados desde hoy temprano los han venido presionando
para que no saquen el tren. Nosotros no hemos dado el
brazo a torcer y esto termina con la cancelación del
tren”, dijo Troncoso.
El trabajador ferroviario explicó que la
actividad había surgido a fines de febrero por
iniciativa de los cuerpos de delegados de las líneas
Mitre y Sarmiento, en el marco del tratamiento de la Ley
de Reestructuración Ferroviaria. Esa normativa establece
la creación de dos empresas que dependen del Ministerio
de Planificación Federal, una dedicada a la operación de
los trenes y la restante a la ejecución de las obras. De
esta manera las firmas concesionarias de los servicios
ferroviarios estarán liberadas de realizar inversiones,
aunque seguirán recibiendo subsidios estatales.
A esa situación se sumó el anuncio del
gobierno nacional de la llegada del “tren bala”, que
tendrá un costo estimado de 4.000 millones de dólares y
cubrirá un recorrido de mil kilómetros.
“El Tren por la reconstrucción
ferroviaria salió con la consigna no al tren bala, sí a
un tren para todos, porque consideramos que con el
dinero que se va a invertir en el tren bala, se podrían
habilitar alrededor de 8 mil kilómetros de vías, poner
en funcionamiento 200 máquinas locomotoras y dar trabajo
a una cantidad muy importante de trabajadores.
Al momento de la privatización el
ferrocarril contaba con 90 mil trabajadores
ferroviarios, y hoy apenas hay 15 mil”, agregó Troncoso.
Entre las críticas al proyecto del “tren
bala” se encuentra el alto costo que tendrá el boleto,
característica que lo convierte en un medio de
transporte “elitista”. También se menciona que el país
no cuenta con el desarrollo tecnológico necesario para
el correcto mantenimiento de ese servicio, lo que
obligará a depender de aportes extranjeros.
Por otra parte, quienes se oponen al
“tren bala” denuncian que con menos dinero se podrían
reactivar más kilómetros de vías, no sólo para el
transporte de pasajeros sino también de mercaderías. En
este sentido, Troncoso recordó que “la poca mercadería
que hoy circula por los trenes de carga sirven de
logística para tres o cuatro grupos empresarios”. “Los
trenes están al servicio de esas multinacionales y no al
servicio del pueblo”, dijo.
Como cierre de su intervención, Troncoso
opinó que el tren bala “es un atentado contra los
intereses de la Nación en general”.
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