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Drama familiar en el barrio San
Bernardo
Mató a su esposo de una puñalada en el
cuello
El hecho de sangre tuvo lugar el jueves
minutos después de la medianoche.
La causa que habría desatado el crimen
sería una presunta infidelidad.
Por una certera y profunda puñalada en
el cuello de su marido, Marta Antonia Martínez en un
segundo dejó de ser una anónima ama de casa para
convertirse en una mujer asesina. El jueves a la
medianoche degolló a su esposo cuando se encontraban en
el dormitorio matrimonial de la casa que compartían con
sus cuatro hijos, ubicada en Manuel Gálvez 168, casi
esquina Lázaro Azpeitia del barrio San Bernardo.
De acuerdo a lo informado en la
Comisaría de la Mujer, donde se instruyeron las
actuaciones preeliminares, luego, la señora Martínez
arrojó el arma homicida –un cuchillo de mediana
dimensiones- en el patio de la vivienda y se refugió en
la casa de un vecino a la espera de la Policía para ser
detenida.
Para entonces, la víctima iba camino al
Hospital donde murió desangrado. Se llamaba Luis Rogelio
Márquez, tenía 44 años, un muy concepto entre sus hijos
y al igual que su mujer gozaba del aprecio de sus
vecinos.
“Aparentemente la pareja tenía problemas
de convivencia”, contó a EL CIVISMO la capitana Laura
Embarbe, y confirmó que en el mes de abril la mujer
había radicado una denuncia contra su marido por
“supuestos maltratos contra el occiso”, agregó la
autoridad policial.
Fuentes vinculadas con la investigación
del hecho, pusieron en duda la veracidad de la denuncia
a partir de testimonios recogidos en el círculo familiar
que daban cuenta que el señor Márquez jamás le pegó a su
esposa. “Hay testimonios que dicen que no fue así”,
acotó la capitana Embarbe.
La hipótesis que desencadenó este
episodio, entonces, los pesquisas la buscan ahora en una
presunta infidelidad por parte del hombre que habría
sido descubierta por su esposa, quien además habría
manifestado en los últimos días su intención de matarlo.
“Surgen de algunos testimonios pero todo eso está en la
testimonial y no puedo profundizar en ese tema pero ella
ya había tenido un incidente y lo había golpeado en
algunas oportunidades a su esposo”, dijo la autoridad
policial.
Al momento de desatarse el drama
familiar, en la casa se encontraban dos de los hijos y
una amiga de uno de ellos. Sin embargo, no fueron
testigos presenciales del acto de sangre.
Dicen que no se sintieron gritos ni
ruidos en la habitación como para que pudiesen haber
sido advertidos quienes estaban en la casa.
Cuando Márquez reaccionó ya era tarde:
la estocada había sido precisa. Salió del cuarto
tomándose el cuello con las manos, mientras su esposa
empuñaba el cuchillo con la mitad de hoja manchada en
sangre.
Marta Martínez fue sometida el jueves
por la mañana a una pericia psiquiátrica para establecer
si comprendía la criminalidad del acto que ahora se le
imputa. Ayer por la mañana fue llevada ante el fiscal
Marquiegui para que preste declaración indagatoria bajo
el cargo de “homicidio agravado por el vinculo”. De ser
encontrada culpable, podría pasar el resto de sus días
en prisión.
Mujeres asesinas
El primer hecho de sangre protagonizado
por una mujer en Luján –al menos que registra el archivo
de EL CIVISMO- ocurrió en septiembre de 1934 cuando una
madre con las facultades mentales alteradas ahorcó a sus
3 hijos. Dos meses después otra mujer mató a la amante
de su marido.
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