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A quien corresponda
Cómo me gustaría saber
qué está pasando en Luján con algunos centros de
difusión de cultura, los cuales creo yo, están manejados
por gente responsable y capacitada en cada área, que en
su afán de no sé qué cosa (y me gustaría saberlo) dan
trabajo a personas sin títulos, sin la formación
adecuada y sin conocimientos para transmitir aspectos de
nuestra cultura, la cual, gracias a acciones de esta
índole, se ve cada vez más ridiculizada y desvalorizada.
Por mi parte, tengo todos
los avales para expresarme de esta manera y para pedir, a
quien corresponda, que por favor, antes de poner una
persona al frente de un espacio o una actividad cultural,
averigüe, pida currículum, pida certificados o títulos.
Es lo mínimo indispensable teniendo en cuenta que, hoy
por hoy, hasta para barrer una fábrica es necesario
contar con el secundario completo.
Realmente es vergonzoso,
ya que en otras áreas de la cultura local se está
trabajando con mucho criterio y responsabilidad y antes de
poner a alguien al frente de una actividad determinada,
piden la documentación correspondiente como debe ser.
¿Será que de la otra manera pagan menos? Una lástima...
A. S.
DNI 23.115.637
Alcohol en los niños
Últimamente se ha
instalado en nuestra comunidad un tema muy preocupante,
chicos alcoholizados.
Lo terrible del caso es
que se ha desatado una polémica respecto de qué no hace
la gestión actual o qué no hizo la gestión anterior, o
si labraron actas o no, o si los boliches tiene que cerrar
a las 5, 6 o 7; y se están olvidando de los chicos.
Un menor con una
determinada cantidad de alcohol en sangre puede estar muy
cerca de un coma alcohólico y en nuestro país ya hubo
varios casos que por ese motivo los chicos perdieron la
vida.
Por lo tanto, en ese caso
lo que hay que hacer es tratar al chico medicándolo si es
necesario en un ámbito como, por ejemplo, el policlínico
de la calle Las Heras, y, simultáneamente, aunque sean
las cuatro de la mañana, intimar a los padres para que
los vengan a retirar una vez que hayan superado el
síntoma.
Esa tarea se tiene que
desarrollar por personal capacitado, con presencia de un
médico, un juez, lo que sea necesario para que todo sea
legal, para que no se argumente aquello de la privación
ilegal de la libertad.
Y que al retirar a sus
hijos los padres tengan que leer un texto donde se les
explique las secuelas que el alcohol puede producir en sus
pulmones y en su cerebro, consignando los datos de dichos
padres, y en lugar de firmarlos, porque podrían poner
cualquier gancho, tengan que dejar la impresión digital
del pulgar de su mano y ese documento archivarlo como
antecedente.
Seguramente la noticia va
a correr rápidamente de boca en boca y muchos chicos van
a cambiar sus hábitos y muchos padres se van a preocupar
en saber qué hacen y dónde están sus hijos cuando salen
de noche.
Atilio Missio |