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El auténtico tren–bala de
la Pachamama y la prosperidad argentina
La República Argentina
hoy día necesita para el campo un Ministerio de la
Producción y Frutos del país, con técnicos eficaces y
sin funcionarios serviles y genuflexos ante los intereses
circunstanciales de los gobiernos de turno. No una
secretaría con funcionarios de segundo y tercer nivel,
que mediante las retenciones compulsivas a la producción,
les permite gestionar al país sin planes y sin la
necesidad de contar con técnicos capaces de elaborarlos.
Propuesta desde Luján
1º- Dejar sin efecto a
este disparate del inútil tren-bala que le costará a los
argentinos y argentinas 14.000.000.000 millones de pesos,
en Europa cuesta 14.000.000 de dólares, más los
intereses de los 40 años que tardaremos en pagarlos, con
los retornos incluidos. Con este monto, hoy día en
nuestro país, se pueden hacer 17.000 kilómetros de
nuevas vías de última generación, que permiten que los
trenes de pasajeros o carga viajen a 120 km/h.
2º- Reemplazar a este
dislate comercial, con “el
auténtico tren-bala de la Pachamama y la prosperidad
argentina”.
3º- El recorrido será
el de un tren vertebrado -similar a los canadienses- con
cabecera en Jujuy, empalmando con Santa Cruz de la Sierra
(Bolivia) y hacia el sudeste con Salta, con ramales
Formosa y Chaco, siguiendo hacia Tucumán, con ramal a
Catamarca y La Rioja, con la alternativa de salida hacia
el Océano Pacífico por los pasos cordilleranos, con
ramales hacia San Juan y Mendoza, continuando por Santa
Fe, puerto de Gral. Lagos, Rosario –bifurcación por el
ramal Rosario-Puerto Belgrano- con ramal a Córdoba, luego
Buenos Aires y finalmente Bahía Blanca con empalme al
Puerto de Quequén y un ramal proveniente del Alto Valle
Río Negro.
4º- El nombre del tren
será “la prosperidad” y lo impulsarán dos
locomotoras: una adelante y la segunda en la retaguardia;
el nombre de la primera será “La Argentina” (la
Yaguané que la tenemos en Luján al cuidado del Centro de
Jubilados Ferroviarios) y la segunda locomotora de cola
será la histórica “La Porteña”, que está en
el Museo Enrique Udaondo, también a buen recaudo.
5º- El maquinista será
un verdadero ministro de la Producción y los Frutos del
País y no un aficionado desconocedor de su trabajo y de
la problemática del sector agropecuario; el foguista
será el señor Alfredo De Angeli y el combustible no
podrá ser otro que la ubérrima Pachamama.
6º- El primer coche de
pasajeros cobijará a las personas con distintas
necesidades inherentes al campo (por ejemplo, los
endeudados con el Banco Nación, entre muchos otros) y
luego cada vagón deberá asignarse a los distintos rubros
de la producción agropecuaria, como ser: División
Agricultura, Ganadería, Lechería, Porcino-cultura,
Ovino-cultura, Industrias Metal-Mecánicas,
Vitivinicultura, Yerba Mate, Té, Azúcar, Tabaco,
Avicultura, Apicultura, Citricultura, Olivo-Cultura,
Algodón, Agua potable, Petróleo y sus subproductos,
Biocombustibles, las empresas Pymes, también se agregará
un coche Sanitario y un coche “VIP” –para
funcionarios de la actual gestión-, luego la muy
apreciada locomotora “La Porteña” y, por último,
marchará el tan conocido e importante VAGÓN del GUARDA,
con los dirigentes de las entidades más importantes del
sector del campo y sus frutos, encargados de la
supervisión de nuestro humilde e importantísimo
Tren-Bala, el que (LA-BA*) a salvar a “La Argentina”.
7º- En la parte frontal
de la locomotora “La Argentina”, habrá una luz verde
(señal de vía libre) y tres señales bajas con las
leyendas: “Crecimiento de la producción”, “Crecimiento
agroindustrial”, “Crecimiento integral del país”.
8º- La conclusión de
esta propuesta joco-seria, será generar el compromiso
ineludible de esta gestión para que elaborare “Políticas
de Estado”, para el mediano plazo -12 años o sea
tres presidencias- y de largo plazo, adaptadas a la
globalización de las economías mundiales, con la
obligación de agrandar al país a lo largo y a lo ancho,
para que jamás volvamos a la exclusión social, a las
rémoras del pasado y a las recetas perimidas e
intencionales que nos llevaron a este estado de pobreza
inexplicable ante el mundo desarrollado, y que nos está
demandando alimentos para cubrir la expansión
demográfica de sus pueblos.
(*) Fe de erratas: donde
dice LA-BA, entiéndase Ba-la.
Jimmy Brady |