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Aclaración
La nota publicada el
sábado 6 de septiembre del corriente año, por la señora
maestra de plástica María de los Ángeles Valiente, es a
título personal y no representa la opinión de la EGB Nº
30.
Personal directivo y
docente MG de 6º año
EGB Nº 30
Un buen ejemplo
El ser humano es crítico
por naturaleza. Están aquellos que creen ser los más
sabios del mundo, y sus críticas son feroces y
combativas. Están aquellos cuyas críticas son moderadas
pudiendo o no ser aceptadas y que lo hacen, no en forma
categórica, sin ofensas, de ellos nacen las críticas
constructivas.
¿Pero quiénes
ponderamos a aquellos que hacen las cosas bien sin esperar
retribución alguna?
No me estoy refiriendo a
tal o cual profesional o a algún comerciante, ni siquiera
a las personas que compran en cuotas y cumplen
estrictamente con el pago de las mismas. No lo hago porque
están cumpliendo con su juramento, unos, y con sus
obligaciones, otros. Estoy hablando de aquellos empleados,
que sin estar cuestionados u obligados, transmiten
respeto, amabilidad, capacidad, alegría y todos los
adjetivos calificativos similares a éstos que existan.
Es tan distinta la
atmósfera que se respira en ese recinto lleno de gente
que espera ser atendida, que el tiempo se pasa
rápidamente, y yo -por lo menos- observando a los
jóvenes que nos atienden.
Hace algún tiempo las
empleadas eran otras. Yo las calificaba de divinas, en
alusión a su comportamiento. Los de hoy son otros, pero
su atención es exactamente la misma.
Estos empleados públicos
demuestran felicidad trabajando. Supongo que ya saben que
trabajar con alegría es más ventajoso que hacerlo
amargado, teniendo en cuenta que de una u otra forma
tienen que hacerlo.
Sería muy bueno que
otros empleados públicos los imitaran a ustedes,
muchachos del Juzgado de Paz Letrado de Luján; síganlo
haciendo porque nos dan cátedra todos los días de cómo
se vive la vida.
Luis Alberto Comite
A los ciudadanos de
Luján
Ante la indignación que
me produce la situación que estoy viviendo y la falta de
respuesta de las autoridades correspondientes, he decidido
recurrir a medios como éste para hacerme oír.
El día 12 de mayo del
corriente comencé a trabajar de profesora de inglés en
el Colegio San Patricio de Luján. Imagínense mi ilusión
luego de cuatro años de arduo estudio, terminé mi
carrera y obtuve un empleo en esta prestigiosa
institución de mi ciudad. La ilusión no pudo prolongarse
debido a que al momento de efectuarse el pago
correspondiente al mes de mayo, contrario a lo acordado
(pago en efectivo), me otorgan un cheque de pago diferido
al 15 de julio, que al momento de cobrarlo la cuenta no
contaba con los fondos correspondientes.
En cuanto al mes de
junio, ni siquiera existieron intenciones de pagarlo.
Dada la situación y
desvanecido mi entusiasmo de trabajar, deje el puesto el
1º de julio. Al día de la fecha, la deuda sigue latente.
Mi intención, a través
de la presente, es que los padres y la sociedad en general
conozcan la situación de ese prestigioso colegio para el
bien de los chicos, ya que mi situación es compartida por
otros docentes y, más de una vez, los alumnos pierden
horas de educación por falta de profesores, mientras que
los padres deben pagar religiosamente sus cuotas.
La única forma de que
esta situación cambie es que la comunidad no permita que
continúe la impunidad de los representantes de la
institución.
Viviana Godard |