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"La Farándula de la Solidaridad 2001"
Un desfile de color e ingenio
Una inmensa cantidad de público acompañó el domingo por la noche la tercera edición de la farándula estudiantil que promueve el Rotary Club "Ana de Matos". Centro del encuentro fue la Avda. Humberto entre Bartolomé Mitre y Almirante Brown; cinco entidades educativas mostraron el trabajo conjunto de alumnos y profesores.

Por tercer año consecutivo, el Rotary Club "Ana de Matos" volvió a realizar la denominada "Farándula de la Solidaridad", propuesta que nuclea a estudiantes, docentes, cuerpos directivos y a la comunidad toda, como un modo de retomar aquellas farándulas de primavera que se iniciaron en los años `60.
Esta vez el escenario elegido para el desfile fue la avenida Humberto, entre Bartolomé Mitre y Almirante Brown.
Tres palcos levantados y con un radio delimitado de audición, posibilitaron a distintos animadores ir comentando los pormenores del desarrollo del desfile a medida que la caravana humana avanzaba. De este modo, los asistentes fueron informados sobre diversos aspectos del espectáculo que veían, así como tomar conocimiento de la propuesta que le había dado origen.
Cientos de estudiantes de edades dispares se sumaron en este nuevo esfuerzo, que en algunos casos, se ha constituido en una actividad programada por los mismos establecimientos e incluida en el PEI (Proyecto Educativo Institucional).
Esa unión de voluntades quedó manifestada en la coherencia de cada una de las propuestas, que por sobre los niveles artísticos, evidenciaron un trabajo minucioso, planeado y corporizado con dedicación y largas horas de actividades.
El Rotary Club, que bautizó "La farándula" como un proyecto educativo didáctico, asumió la mayor responsabilidad. Tuvo a su cargo no sólo la divulgación de la idea sino unir todos los distintos ítems que la organización implicó: desde sumar a las autoridades para el corte del tránsito, el emplazamiento de los palcos, como cuidar el aporte de cientos de voluntarios que custodiaron el paso de los estudiantes, entre otros puntos.
Para los estudiantes, la tarea no fue fácil. Con docentes que apuntalaron la propuesta, tuvieron a su cargo llevar adelante la tarea de concretar las piezas arquitectónicas que acompañaron en gran medida el desfile, y también debieron hallar o improvisar la prenda indicada para lucir a tono con la propuesta.
Como se ve, un trabajo inmenso que se consume lamentablemente en dos horas. Un esfuerzo que no obstante, dispone a la acción mancomunada y deja en cada uno de los participantes la satisfacción del logro, de la tarea cumplida.


El desfile
La banda de los bomberos voluntarios abrió el desfile. En una de sus primeras presentaciones públicas, la novel agrupación despertó aplausos tras su paso, poniendo una nota de color y vibrante música en el comienzo.
Luego fueron las reinas de la Farándula y del Estudiante, con sus princesas, quienes ocuparon el centro de las miradas, avanzando en vehículos adecuadamente iluminados.
Después del paso de algunos grupos que representaron a comercios del medio, fue el turno de la primera farándula. La Escuela Nº 12 presentó "Cuentos que hicieron maravillas", que reunió a encantadores personajes de las historias clásicas que siempre se recuerdan: "La bella durmiente", "Blancanieves", "Aladino", "Caperucita roja", entre otros.
Alumnos de distintas edades lucieron prendas vistosas y coloridas para escenificar los cuentos tradicionales, que despertaron la simpatía de los espectadores. Detrás de los estudiantes estuvieron Silvio Coria, Rosa Echazarreta y Claudia Repetto.
Más adelante fue el turno de la Escuela de Educación Técnica Nº 1 "Eduardo Guillermo Oliver", que presentó "La guerra y la paz".
El tema para el que prestaron su apoyo Stella M. Seleio, Pamela Mastrantonio, Elizabeth Cano y Ana María Constantino estuvo divivido en dos partes. La primera exhibió las consecuencias de la guerra, simbolizando la muerte, con los ejércitos, tanques, enfermeros portando camillas con heridos, familias desintegradas y de luto, y por otro lado, ilustrando sobre la paz, palomas en movimiento que la simbolizan los distintos credos portando lemas referentes al tema, colectividades representando al mundo y un inmenso globo terráqueo, que alberga la "guerra y la paz". Más de cien participantes dieron homogeneidad y solidez a la propuesta.
El Colegio Nacional por su parte, escogió como lema para la presente edición "Había una vez... un circo", una nota de color, que reunió a trapecistas, equilibristas, animales recreados con graciosas máscaras y una música de fondo apropiada. Miriam Díaz apuntaló esta presentación.
La Escuela de Arte de Luján, que dos años atrás deleitara con un original trabajo de reconstrucción de la obra de Florencio Molina Campos, retomó la obra de un pintor, en este caso Joan Miró.
De este creador que apeló a la fantasía y lo irracional para pintar la música y la poesía, los estudiantes seleccionaron algunos detalles de sus obras, para corporizarlas y conferirles movimiento.
Se advirtió un trabajo conciso, creativo y minuciosamente recreado.
El último establecimiento que participó fue la conocida Escuela Normal, que seleccionó como tema "La leyenda del Rey Arturo". Mitología, dragones y disímiles personajes, con atractivo vestuario y acompañados por vibrantes tambores dieron cuerpo a esta realización para la que prestaron su colaboración Alicia Protolongo y Javier Palomeque.
En todos los casos, la atención de los espectadores estuvo centrada en el espectáculo, que se constituyó en una masiva propuesta destinada a reunir a la familia y la comunidad toda.
Y como se expresó, resultó a todas luces, "una difícil tarea cumplida".

Total apoyo
Las personas que se volcaron a presenciar el paso de la farándula sin previo conocimiento del hecho, no dejaron de destacar la importante cantidad de estudiantes, docentes, asociaciones y comercios comprometidos con el espectáculo, así como el éxito logrado por la convocatoria. Considerando el momento actual, resultó casi "una bocanada de aire entre tantas pálidas", dejó sentado una mujer, valorando de modo especial que la iniciativa surja de una entidad privada y sin ningún fin de lucro. Fue positivo el aporte de cada uno y valiosa la experiencia.
Resta señalar que el desfile se inició en la avenida Humberto y Mitre avanzando en sentido contrario hacia Almirante Brown, para volver y concluir en el palco oficial levantado frente a la Cooperativa Eléctrica.