En los operativos realizados
antes y durante la vigencia del Estado de Sitio, hubo cien
personas detenidas. Los menores de edad recuperaron rápidamente
la libertad y los mayores pasaron a disposición de la Justicia y
del Poder Ejecutivo Nacional.
No
sólo no dio a basto la policía de esta ciudad para contener la
revuelta de un sector de la población, sino que tampoco
alcanzaron las instalaciones de la Comisaría Primera de Luján
para alojar a la cantidad de personas que fueron detenidas en el
marco del estallido social que se produjo el miércoles y el
jueves.
Por los saqueos a supermercados y comercios de Luján, la policía
puso detrás de rejas a 100 personas, entre mayores y menores de
edad, todos ellos con domicilio en esta ciudad. La mayoría de las
detenciones se lograron en operativos que se montaron
específicamente en los supermercados Norte, Disco y en la casa
central de Autoservicio Luján, de Humberto y Lavalle.
Loa aprehendidos fueron llevados a la dependencia local y alojados
en el patio interno de los calabozos. Por la inusitada cantidad de
personas, con el correr de las horas su situación era casi de
hacinamiento. Vale recordar que en los últimos meses la capacidad
de la comisaría está absolutamente colmada, razón por la cual
el fin de semana pasado hubo un intento de motín reclamando
mejores condiciones.
Un total de 60 detenciones se produjeron antes de que el
renunciante presidente de la Nación, Fernando De la Rúa
decretara el Estado de Sitio. El resto de las detenciones fueron
posteriores a la medida tomada por el Poder Ejecutivo. De esta
forma, el primer grupo fue puesto a disposición del Departamento
Judicial de Mercedes donde se les inició una causa por "Robo
en poblado y en banda", delito que no es excarcelable.
Por otra parte, quienes infringieron el decreto 1678 que restringe
las garantías constitucionales de las personas, pasaron a
disposición del Poder Ejecutivo Nacional.
En este caso, en la noche del
jueves, sólo los mayores de edad fueron trasladados en un
colectivo a distintas dependencias de Gendarmería Nacional. Por
su lado, todos los menores detenidos a lo largo de las dos
jornadas de violencia, fueron entregados a sus progenitores por
orden del Juzgado de Menores de la ciudad de Mercedes.
Antes del Estado de Sitio las capturas fueron fundamentalmente por
ocasionar destrozos y robar mercadería que no fuera comestible en
los supermercados. Posteriormente, la detención de personas
obedeció a una cuestión preventiva respaldada por esta
herramienta legal que contó la policía para devolver el orden a
la ciudad.
En tal sentido, el subcomisario Daniel Cosimano aseveró que la
intención fue "prevenir disturbios, desmanes y distintos
ilícitos", tal como no sucedió en la tarde del miércoles.
Por eso, las personas trasladadas a la comisaría fueron aquellas
que se encontraban "en las inmediaciones de los lugares que
podían ser saqueados" o descubiertos "en actos
preparatorios y violando el Estado de Sitio".
El trabajo de la policía mereció el respaldo de la mayoría de
los comerciantes y del poder político local. Esto se lo hicieron
saber en la multitudinaria reunión que tuvo lugar en el recinto
del Concejo Deliberante, durante el mediodía del jueves (ver
página 8).
Pero no ocurrió lo mismo con la actitud que tuvieron los
concejales Raúl Suescun (ARI), Juan Carlos Cerdeira ("Bloque
Frentista") y el ex-candidato a edil por el Polo Social,
Daniel Acotto. A ellos, un sector de los comerciantes de la zona
céntrica, le recriminaron la defensa de los detenidos a quienes
consideraron lisa y llanamente como verdaderos delincuentes que no
fueron a robar comida porque tenían hambre sino a perpetrar actos
de vandalismo.
Como era de esperar, desde diversos sectores de izquierda se
repudió el accionar de la policía por entender que estaban
avasallando las libertades y derechos individuales que rigen en un
estado de derecho.
Tanto la Comisaría Segunda de Luján
como las delegaciones y puestos de la policía en Torres, Open Door y
Carlos Keen reforzaron a las cabeceras de los núcleos urbanos donde
los picos de violencia aparecían desde cualquier punto.
A pesar de que Luján vivió horas caóticas, la Departamental
Mercedes prefirió enviar dos móviles de la seccional de Jáuregui de
apoyo para las comisarías Moreno Primera y Segunda. El titular de
Luján Segunda, subcomisario José Losada explicó a EL CIVISMO que,
no obstante, "estuvimos cubriendo distintos sectores de Luján
con medios propios".
Más allá de la circulación constante de vehículos sospechosos y de
amenazas telefónicas a los propietarios de comercios, Jáuregui,
Pueblo Nuevo y Cortínez no vivieron los hechos ocurridos en esta
ciudad.
Durante la madrugada del jueves, la policía prestó particular
atención a la tensa calma que reinó en las localidades de Torres y
Open Door donde el cuadro de situación no fue diferente al resto de
los pueblos del partido como Olivera y Carlos Keen.
Repudio por las detenciones
En un comunicado que llegó a EL CIVISMO, la autodenominada
"Asamblea Permanente de Luján" manifestó su postura ante
lo ocurrido durante el miércoles y el jueves: "Estudiantes y
docentes de la Universidad Nacional de Luján, docentes de EGB y
Polimodal, de Institutos Superiores, no docentes y vecinos de Luján,
repudiamos el actual estado de sitio y la represión ejercida en todas
sus formas a los vecinos de esta ciudad. Y exigimos la inmediata
libertad de todos los detenidos durante los días 19 y 20 de
diciembre.
Preocupados por el alto número de detenidos, en su mayoría menores
de edad, nos convocamos en Asamblea Permanente y llamamos a todos los
vecinos a que participen y repudiamos juntos esta acción
antidemocrática".