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El "Ale" ajustició a
"Camerún"
Una persona murió al recibir un
disparo en el pecho. El homicida se entregó a la Policía.
Ocurrió el lunes a las 17 en Las Camelias entre Los Jazmines y
Las Violetas del barrio Villa María.
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Julio Francisco Roque Del Valle Aballay era conocido en el
barrio como "Camerún". El lunes a la tarde un vecino lo
mató de un carabinazo en el pecho.
Con un tiro certero que le
destrozó el pecho, el "Ale" le puso fin a la enésima
discusión que "Camerún" tuvo con sus vecinos. Apenas
Julio Francisco Roque Del Valle Aballay (44) cayó mortalmente
desplomado en un baldío, Guillermo Alejandro Peralta (28) no
dudó en dirigirse a la Comisaría Primera de Luján y entregarse
por el hecho que había cometido.
Desde el lunes a la tarde aguarda en un calabozo que la Justicia
le tenga compasión para que su condena sea lo menos severa
posible. Lo mismo ocurre en el barrio Villa María, a pocas
cuadras del San Pedro, donde los vecinos no escatimaron en decir:
"Estamos eternamente agradecidos con lo que hizo el `Ale'.
Pónganlo con letras bien grandes, porque acá ya no se podía
vivir más".
En este barrio de calles polvorientas y gente sufrida, la muerte
de Aballay trae vientos de cambios. Muchos aseguran que ahora todo
será distinto. Ya no habrá disparos a mansalva y a cualquier
hora, acaloradas discusiones sin razón entre vecinos y hasta
podrán dejar sus viviendas solas sin el temor de que sean flancos
vulnerables para todo tipo de robos. En el barrio, también
aseguran que hasta la policía respiró aliviada al constatar que
el cuerpo sin vida que estaba en un terreno de Las Camelias entre
Las Violetas y Los Jazmines era nada más y nada menos que el de
"Camerún".
Por esta zona casi nadie sale de su asombro ante la determinación
que tomó el "Ale", un buen padre de tres hijos
pequeños que sobrevivía cuidando autos y haciendo, cuando podía
y había, tareas de limpieza en el hipermercado Norte. El mismo
"Ale", el que no se metía con nadie, había tomado una
decisión única e inesperada que buena parte del barrio no deja
de ponderar.
Esta vez la tozudez de "Camerún" lo condujo a la tumba.
Tal vez, por esa caprichosa postura de querer arruinarle las
fiestas de fin de año a toda una barriada humilde o por su
irascible carácter de pocos amigos, el lunes 24 no llegó a
Nochebuena.
EL PEOR DIA DE SU VIDA
Desde temprano muchos presagiaban otra jornada difícil: El
volumen de la música que salía de la casa de
"Camerún" era toda una señal del día complicado que
estaba por venir.
Primero buscó pleito con la mujer de al lado de su vivienda pero
al no concretar su propósito buscó por otro lado. Así siguió
recorriendo las calles hasta que se cruzó con el "Ale"
en la esquina de Las Camelias y Los Jazmines.
Dicen que se dijeron de todo y que "Camerún" no cesaba
con su interminable e iracunda verborragia. Lo siguió al
"Ale" hasta su casa a medio construir y desde el terreno
de enfrente lo desafió a todo. Llevaba una cuchilla de mesa en la
cintura que la usó para amedrentarlo, pero que al final no le
sirvió de nada: el "Ale" apuntó su carabina calibre 22
y con una sola bala fue suficiente para silenciar de una vez y
para siempre a ese vecino poco querido que atemorizaba a todos en
un barrio donde todos se conocen.
"Camerún" quedó tendido entre los pastizales y nadie
se acercó a ayudarlo. Sólo lo hizo uno de sus hijos que apenas
tomó contacto con el cuerpo habría extraído la cuchilla para
arrojarla en el interior del baldío. Sin embargo, la policía
pudo hallarla entre la maleza luego de efectuar un rápido
rastrillaje.
Aballay hacía un mes que había salido de la cárcel por balear a
un vecino y varios años atrás había abandonado el barrio La
Loma por problemas similares. Muchos recordaron esta semana que
nunca pudo abandonar la bebida. Al final, esa mezcla tan común
que se da en muchas zonas marginales marca el destino de los
protagonistas de este tipo de historias, que la Justicia
fríamente caratula como: "Homicidio simple".
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