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Pablito clavó un golcito...
Luján no pudo sumar en Villa
Devoto su cuarto triunfo consecutivo y terminó perdiendo por la
mínima diferencia frente a General Lamadrid. El único gol del
encuentro llegó por intermedio de un remate de media distancia de
Pablo Fernández. Dirigió el árbitro Morandi quien no sancionó
dos penales a favor de Luján.
General Lamadrid venía en alza.
Si bien El Carcelero está lejos del Reducido y por este año el
promedio no lo asusta, quería terminar el campeonato de la mejor
manera posible y, a costa de triunfos, lo está haciendo. Claro
está que dentro de este cambio de actitud del equipo de Villa
Devoto no hay que vislumbrar ningún incentivo económico llegado
gracias a algún mesías inesperado, sino que su propia hinchada
"apretó" a los jugadores para que pusieran un poquito
más. Violencia y más violencia y, aunque no se lo merezca la
Argentina, por culpa de esta gente otra vez hay que decir ¡Qué
país de m....!
Del partido en sí hay que decir que no fue un encuentro lucido.
Es más, se repartieron la tenencia de la pelota y el empate
hubiese sido a la postre el resultado más justo.
Luján arrancó como para comérselo crudo al local. En la primera
llegada a fondo Mauricio Suigo superó a su marcador y envió el
centro atrás que Juan Martín logró conectar de cara al arquero
Cardozo, pero no logró darle la dirección deseada y su disparo
se perdió junto a la base del palo derecho.
En la jugada siguiente, una buena combinación entre varios
jugadores lujanenses culminó con el centro pasado para el ingreso
franco de Juan Martín, quien si bien cabeceó no pudo embocarla
dentro del arco.
Lamadrid se veía superado, no lograba controlar las subidas de
González y Suigo y el mañoso Vidal, solo en el ataque, no
inquietaba a Flores.
Brayotta habilitó con un preciso toque a David González que
pisando el área fusiló a Cardozo. El arquero logró desviar
hacia el medio justo cuando Mauricio Suigo se aprestaba a definir
y Sibielis le amarró con sus brazos impidiéndole moverse. Claro
penal que Morandi decidió no sancionar.
En el área de enfrente se despertó Lamadrid y a punto estuvo de
lograr la ventaja. Vidal ganó con oficio y quedó de cara a
Flores, el delantero remató a escasos centímetros de la línea
de gol y El Gato -en fenomenal estirada- logró despejar el
peligro.
El propio Vidal ejecutó un tiro libre al arco y otra vez Adrián
Flores descolgó la pelota desde el ángulo derecho.
Un remate de Miguel Petraglia fue amortiguado por un defensor y
terminó sin inconvenientes en poder del arquero Cardozo.
SIEMPRE LE PEGO BIEN
Pablo Fernández es un jugador conocido dentro del Ascenso. Entre
otras, vistió las camisetas de Excursionistas, Colegiales,
Cañuelas y Flandria. Todos saben que además de buen manejo posee
un buen remate de media distancia. Sin ir más lejos, en una
oportunidad le convirtió a Mario De Felice -ex arquero de
Flandria- un gol desde la mitad de la cancha, en un partido en que
por entonces su equipo (Excursionistas) le ganó a El Canario por
5 a 1.
Se ve que esos datos no los tenían en cuenta los jugadores de
Luján. A la salida de un tiro libre, Vidal -en vez de patearlo en
forma de centro- decidió habilitar con todo el tiempo del mundo a
Pablo Fernández que, sin marcadores a la vista, sacó un tremendo
zapatazo que se coló por encima de la cabeza del sorprendido Gato
Flores. 1 a 0 y no se podía hablar de justicia.
Luján no tuvo variantes como para poder llegar a cambiar una
historia que ya estaba escrita. Además, Gabriel Morandi volvió a
omitir un claro penal en perjuicio de Javier Brayotta que fue
sujetado dentro del área por Zabala.
Tenía todo en sus manos. Ganando al menos dos de los tres
encuentros que quedaban Luján se daría el gusto de salvarse del
descenso y clasificar para el Octogonal. Todavía sigue tecleando.
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