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Héctor Bohamia en Luján
Cuerpo y alma en la danza

Después de una década de ausencia, el bailarín y coreógrafo argentino radicado en Alemania, se presentó en el Teatro Municipal.

Héctor Bohamia conoció a través de su experiencia en el universo de la danza, el aporte de distintos creadores contemporáneos, que junto a su inicial técnica clásica, lo condujo a elaborar un estilo coreográfico que ha paseado por distintos teatros y festivales del mundo.
Es la suya una danza visceral -como el mismo se encarga de señalar-, que se evidencia desde el mismo momento en que ocupa la escena. Es también la suya, una experiencia que exige del contemplador. No se trata de esa danza romántica de movimientos etéreos, que provoca el deleite visual con giros y saltos, sino de una pasión por el movimiento mismo que lo lleva a provocar el diálogo con su cuerpo.
Precisamente es todo su cuerpo el que adopta las más disímiles formas para conducirlo a la motivación primera, aquella que da sustancia a la idea motora y le permite jugar con cada uno de sus músculos.
"En cuerpo y alma" abrió el encuentro. Una ordenada hilera de velas a ras del piso, como un orden del universo, fue la herramienta que acompañó su propuesta. Un mensaje vibrante pergeñado mediante música africana combinada inteligentemente con un Brahms coral sinfónico, que sirvió de elocuente marco para su estrategia visual. Ninguna luz. Sola la penumbra de las velas que recortaban su figura, que de pronto emergía solemne y en otras angelical.
Un homenaje a Dore Hoyer coronó su presentación. En primer término una creación que reúne textos de Chejov junto a un tango de Gardel interpretado por distintas voces que lo invitan al bailarín a plasmar en una misma figura la pareja de tango. La parte superior el hombre, la inferior, la mujer. Esa dualidad se muestra rica en movimientos y sugerencias. En el final, Bolero de Ravel, según la idea original de la maestra Hoyer, y su danza giratoria.
La rítmica y perseverante idea musical de Ravel encontró en este caso a Bohamia embebido en la corriente reiterativa del discurso, para conjugar con telas que acuerdan a sus giros ininterrumpidos y cada vez más impetuosos, un vibrante retrato visual.
Dúctil, creativo y conocedor de las leyes de la danza y el espectáculo, Bohamia confió en la música, luces, y su concepción del movimiento, para plasmar su ideario coreográfico, que despertó aplausos en la reducida platea del Teatro Municipal.
En gira sudamericana, el artista se presentó en el "Trinidad Guevara" el sábado a la noche.


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