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Matan a un ladrón en Open Door
El golpe incompleto

El jueves, una banda de ladrones asaltó una granja en Carlos Keen. Cuando intentaban huir se enfrentaron con la policía local. Un delincuente fue abatido. El resto logró escapar.

Cuatro delincuentes dieron un golpe que terminó por jugarles una mala pasada. Uno de ellos perdió la vida en un enfrentamiento con la policía. Los demás lograron escapar, pero se fueron con las manos vacías.
Esto ocurrió en Luján el jueves por la tarde. Los ladrones se montaron a un Peugeot 206 gris y llegaron a Carlos Keen. El objetivo estaba perfectamente ideado. La estrategia era asaltar la Granja San José, apoderarse de la camioneta cargada con maplets de huevos que estaba lista para su distribución y de dinero en efectivo.
Todo estaba listo. Los cuatro estaban bien armados y dispuestos a correr cualquier riesgo. Cerca de las 17, tres de ellos se presentaron en la granja vestidos con uniformes similares a los de la policía bonaerense. El cuarto delincuente esperó en el Peugeot.
El propietario del comercio, José Luis Chau, de 46 años, quien se encontraba acompañado por Carlos Santiago Fierro, no sospechó nada. Se acercó a los tres supuestos efectivos pero se llevó una gran sorpresa.
Los ladrones no mediaron palabra y le mostraron sus armas. Tras una rápida y violenta intimidación lo obligaron a entregar las llaves de la camioneta Ford Transit blanca. Mientras tanto, Fierro permanecía inmutable.
A la banda le llevó sólo unos pocos minutos controlar la situación y concretar su cometido. Sin embargo, para asegurarse de que todo saliera a la perfección, antes de huir ataron a las víctimas a una silla.
Dos de los ladrones huyeron en la Transit y los otros dos se fueron en el Peugeot. Mientras escapaban por el camino de Carlos Keen, Chau logró desatarse de la silla y dar aviso a la policía.
Pese a todo, la suerte estuvo con él. Justo cuando salía de la granja en busca de auxilio, pasaba un vecino en un Renault Clio blanco. Chau lo detuvo, y juntos salieron a perseguir a los malandras.
Según los investigadores, los delincuentes hicieron ese recorrido porque querían refugiarse en la ciudad de Campana.
El Renault consiguió alcanzarlos y comenzó a perseguirlos a una distancia prudencial. La policía, mientras tanto, improvisaba un operativo cerrojo para detenerlos.

ENFRENTAMIENTO ARMADO
La situación para los delincuentes se complicó cuando se encontraron con un patrullero que circulaba por la ruta 192 en su misma dirección. En ese momento se dieron cuenta de que algo había fallado. Los efectivos dieron voz de alto, pero los malvivientes se resistieron. Ambos vehículos pasaron el móvil y abrieron fuego.
Los policías repelieron la agresión y comenzaron una persecución. El patrullero logró adelantarse y esperarlos sobre la ruta 6 cortándoles el paso hacia Campana. Al mismo tiempo, otro móvil se había apostado sobre la ruta 192 a pocos metros del ingreso a la localidad de Torres.
Los ladrones estaban totalmente cercados, pero no se dieron por vencidos y continuaron efectuando disparos. En el enfrentamiento, el delincuente que estaba al volante de la Transit recibió un disparo mortal. Por eso perdió el control de la camioneta, y aunque su acompañante trató de conducirla salió del camino y terminó encajada en la banquina.
Detrás lo esperaba el Peugeot para intentar salvar a sus compañeros. En ese momento, se observó que uno de los ocupantes de la Transit se bajó de la camioneta por el lado derecho, corrió por la ruta esquivando los disparos y se subió al Peugeot. En ese trayecto, el ladrón perdió su revólver calibre 38 largo.
La policía no entendía qué pasaba. El móvil quedó frente a la camioneta esperando que descendiera el otro delincuente que quedaba en la Transit, pero nunca bajó porque había encontrado la muerte con un tiro certero en el corazón.
Los ladrones giraron en U sobre la ruta 192 y continuaron disparando contra el móvil hasta evadir a la policía. El vehículo volvió hacia Luján, tomó la autopista Gaona en dirección a Capital Federal, luego dobló por la ruta 6 y circuló por el camino conocido como "de las columnas", que une esta ciudad con Mercedes y General Rodríguez.
Horas más tarde, la policía de la seccional de Las Malvinas encontró el Peugeot abandonado en ese lugar, pero los delincuentes ya habían escapado sin dejar rastros.

DE PELICULA
La intersección de 192 y 6 presentaba un escenario que los vecinos de Luján sólo acostumbran ver por televisión. La zona estaba cercada por policías que no dejaban ingresar ni siquiera a los periodistas, y a un costado de la ruta, en la Transit, con la luz de guiño titilante, yacía el cuerpo de uno de los delincuentes.
Ni el mal tiempo ni la oscuridad de la tarde permitieron trabajar a los peritos de levantamiento de rastros, balísticos y planimétricos. Se les hizo muy difícil hacer un relevamiento preciso del lugar del crimen. De todos modos, inspeccionaron la zona y secuestraron la mayor cantidad de balas servidas, el revólver que se le había caído al ladrón y el resto de las huellas que explicaban lo que había ocurrido horas antes. Dentro de la camioneta se incautó una pistola 9 milímetros con los últimos proyectiles que no fueron disparados por el malviviente abatido.
Por otra parte, varias patrullas que revisaron los caminos vecinales para dar con la banda sufrieron las consecuencias del mal tiempo; la lluvia y el barro de las calles provocaron que al menos tres móviles quedaran encajados.
La labor de los investigadores finalizó cuando médicos de la Policía Científica de General Rodríguez levantaron el cuerpo del delincuente. En la morgue policial fue expuesto a una autopsia que se prolongó hasta la medianoche. Se determinó que el ladrón murió luego de que una bala disparada por la policía le atravesara el corazón.
El Peugeot y la Transit fueron secuestrados y sometidos a las pericias correspondientes. En el interior del automóvil se encontraron algunos elementos que pertenecen a Chau, como una garrafa, documentación y dinero en efectivo. También se conoció que la patente correspondía a un Renault Megane.
Todavía no se conoce la identidad del ladrón abatido. Los investigadores continúan con la búsqueda del resto de la banda. Mientras que el Dr. Eduardo Lennard, de la UFI Nº 3 de la Justicia mercedina, comenzó a tomar declaraciones de los testigos que puedan aportar datos de lo ocurrido.


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