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José Lippo: estilo y noble
oficio
Una interesante muestra de
dibujos, témperas, pasteles y óleos fue inaugurada el sábado en
el Museo Municipal de Bellas Artes "Fernán Félix de
Amador".
Nacido
en Rauch, provincia de Buenos Aires, en 1956, José Salvador Lippo
encaró el estudio de las artes plásticas en 1975. Fue cuando
ingresó al taller del maestro E. Murillo como anticipo a su
estudio en la Escuela de Bellas Artes "Ernesto de la
Cárcova"; más adelante concretó otras experiencias junto
al maestro Pipo Ferrari, embebiéndose por último de distintos
maestros europeos en su visita al Viejo Mundo.
Su obra delata a un noble artista que no ha limitado sus registros
al propio arte del dibujante, sino que ha extendido su vocación
al color. En sus manos el dibujo es una totalidad en sí misma
cuya autonomía no se discute, como en los tiempos en que se lo
consideraba preparatorio de otro trabajo.
Hay en su producción una persistencia en la representación de lo
humano o todo aquello que incentive su imaginación; con solvencia
de medios, arriba invariablemente al servicio de una imagen que
conjuga fantasía y realidad. Al modo de los artistas
expresionistas, refleja una búsqueda intensa y reflexiva sobre
las ramificaciones de la memoria o las desmesuras de la
imaginación.
La ejecución siempre precisa de sus dibujos, exalta el contacto
con una realidad cuyo fondo aflora en el momento mismo en el que
el acto de dibujar acentúa la imaginación.
Lippo es decididamente figurativo. En sus dibujos pocas veces usa
el color y cuando lo hace lo emplea de una manera tenue o
fragmentaria. Se apoya esencialmente en el manejo de la línea,
que cualquiera fuere su extensión y su intensidad, define
expresamente las formas.
Lo narrativo toma cuerpo en esos trabajos que enlazan episodios de
una acción principal por la fuerza del estilo tanto como por la
continuidad de la idea. Con refinamiento gráfico profundiza en su
universo gestado de experiencias de vida y de su cotidianidad con
los grandes maestros de todos los tiempos.
Esa fantasía aludida se apropia de sus pinturas, en especial las
exhibidas en esta ocasión, en las que Lippo aparece más denso en
su formulación, con una paleta muy baja que delata a otro
artista, lúdico pero sereno y vivo. Ello surge en la serie de
obras presentadas, dotadas de recuerdos y donde la idea motora y
principal cobra protagonismo sumergida en medio de significativas
y plásticas imágenes.
Combinando en algunas piezas dibujos, bosquejos y color, Lippo se
muestra como un artista maduro que sabe cosechar lauros,
trasladando al papel o la tela dignas visiones de su universo
creativo.
El acto de inauguración
Rodeado de familiares, amigos y
plásticos de su ciudad y Luján, José Lippo se hizo presente el
sábado en Bellas Artes. En esa ocasión, declaró inaugurada la
muestra Juana Coduras. En representación de la Asociación Amigos
del Museo, dio la bienvenida a los asistentes agradeciendo
especialmente al maestro Lippo, por haber traido su obra que
expresó, iluminaba el salón.
También efectuó su aporte en el acto de apertura Roberto Castro,
que motivado por la ciudad de origen de Lippo, recordó la
presencia de la Comedia Municipal y el entonces Seminario de
Capacitación Teatral en Rauch, adonde concurrieron durante muchos
años en virtud de la relación del entonces director de esos
grupos con la ciudad. Allí supieron ganar queridos amigos,
premios y siempre fueron tratados con mucha calidez.
Con posterioridad al acto de apertura, fue servido entre los
presentes un vino de honor.
Obras
En los últimos años, Lippo ha
realizado distintos viajes de estudio a Europa, donde recorrió
museos y pinacotecas de Italia y Francia. Ha llegado a vivir allí
de su pintura, especialmente realizando retratos y paisajes por
encargo.
La producción que exhibe en Luján, remite en ocasiones, a
aquella experiencia, como los mismos títulos de las obras
enuncian. "Mariana de Austria", "Pupi
siciliano", "Máscara veneciana", "Payasito
siciliano", entre otros, que se enlazan con otros de decidido
acento criollo, como el caso de "La gallina degollada",
"Tango pasional" y "Mujer tomando mate".
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