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"Trabajadores
oficiales"
Puede sonar lapidario para la
democracia y aquellos que aún tienen puestas las esperanzas
de cambio en la actual dirigencia política, pero los que se
mantienen cerca de las estructuras de poder y quienes rechazan
conocer datos acerca de los movimientos de la política,
llegan a la misma y triste conclusión: los funcionarios
actuales son incapaces de producir un cambio que nos saque de
la crisis. Es más, profundizarán la situación actual.
Ayer, en el marco de la visita a nuestra ciudad del ministro
de Gobierno de la provincia de Buenos Aires, Gerardo Osvaldo
Amieiro, quedó demostrado que, muy a pesar de los discursos
de recorte político, aprovechamiento de los recursos y
austeridad oficial, todos los que llegan a un cargo público
abusan de los ingresos y recursos que tienen a mano.
Parecerá una burla, pero Amieiro concurrió al Palacio
Municipal para firmar un par de convenios, uno de los cuales
se refiere a la entrega de dinero para ayudar a la
"modernización del Estado". Y lo hizo junto a una
combi con nada menos que 12 personas, sin contar a los
choferes.
Todos los bonaerenses pagamos el despliegue del ministro de
Gobierno. Entre las 12 personas -agreguemos, ahora, muy bien
rentadas-, se pudo observar a un sujeto dedicado a las
presentaciones de rigor. Digamos entonces que cobra por
trabajar en el "protocolo".
Dos individuos más se encargaron de tomar las mejores
imágenes y sonrisas del funcionario provincial y conservarlas
para la posteridad. Marchen dos salarios más para un
fotógrafo y un camarógrafo.
Como buen político moderno y argentino, Amieiro tiene a un
"periodista" que se encarga de filtrar las preguntas
más obsecuentes que se puedan imaginar. Consultas tales como
"¿qué opina usted, señor ministro?". Otro sueldo
para el "preguntador oficial".
El "periodista" se pasó toda la visita del ministro
atento a los momentos de silencio, para que ninguna consulta
incómoda pusiera en mal trance a su jefe. Por esa razón, las
tareas de "prensa oficial" tenían que estar a cargo
de otra persona. Un señor de barba y elegante traje azul se
presentó como "prensa" y se encargó de molestar a
todos los medios de comunicación de Luján con preguntas del
estilo: "¿tomaron fotos del ministro entregando las
escrituras?"; "¿querés tener una nota exclusiva
con el señor ministro?".
El resto de los "trabajadores oficiales" se sentaron
en la amplia mesa de la Sala de Situaciones de la
Municipalidad y cumplieron la tarea de oyentes educados. Nada
más que eso. Sería un típico caso de ganar la plata fácil.
Otra persona joven, también de la comitiva del Ministerio de
Gobierno, escribió tres frases en unas hojas en blanco,
cerró su carpeta y cumplió con su tarea, que sólo él sabe
cuál es.
No faltó el oreja de turno que viajó desde La Plata con
viáticos a cargo del pueblo para servirle un vaso de agua al
ministro. El resto de los empleados del Estado se quedaron
parados, escuchando o atendiendo los celulares, con cara de
preocupación constante.
Claro que ante semejante despliegue Luján no podía quedarse
atrás. Por eso la gestión Miguel Prince instaló a un José
"Gato" Maisonavo en la puerta de la Sala de
Situaciones para hacer las veces de portero. Y colocó dentro
de la reunión a un Sergio "El Negro" Corzo que se
encargó del vaso de agua para la diputada provincial María
Inés Fernández.
Este medio de prensa, infructuosamente, trató durante la
conferencia de prensa de conseguir una copia de los convenios
que se firmaron. "Yo no lo tengo". "No se
hicieron copias". "Habría que hacerlas".
"No nos dimos cuenta de ese detalle", respondieron
algunos de los 12 "trabajadores".
Después quieren vender el discurso de la austeridad, el
ahorro y la eficiencia con el menor costo. |