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Con el arte al sur
Durante junio la exposición
bautizada "Open Door en Ushuaia" ocupó los salones de
Cultura provincial de la ciudad patagónica. El artista viajó con
la obra y contó su experiencia a EL CIVISMO.
"Tarea
cumplida". Así puede definir Leonardo Vignau su reciente
experiencia en el sur. Porque a la vez de exponer su producción
plástica, se erigió en un feliz embajador del arte de Luján en
un punto no demasiado frecuentado por los expositores.
La austral ciudad de Ushuaia recibió, durante junio, 30 trabajos
especialmente realizados para mostrar allí, conservando su
temática habitual pero en telas de menores dimensiones.
Al regreso, Vignau dialogó con EL CIVISMO y contó aspectos y
pormenores de esa experiencia nueva que lo llevó, además, a
concretar otras actividades no planeadas y que enriquecieron su
estada.
Según contó, todo surgió en diciembre último cuando efectuó a
esa ciudad un viaje de placer. Entonces entregó en Cultura
provincial su currículum, siendo invitado a exponer en los meses
de abril o junio. Escogió este último, y allí llegó
nuevamente, el 1º para permanecer todo el mes.
Una vez instalado, colgó su obra en la Secretaría de Relaciones
Institucionales, Coordinación Provincial de Cultura, contando con
el auspicio del gobierno de Tierra del Fuego, Antártida e Islas
del Atlántico Sur.
La presentación formal se concretó el día 18, ocasión en que
habló el coordinador de Cultura, Arq. Leonardo Lupiano, la
profesora Laura Davobe sobre la obra y su autor, mientras
Leonardo, como es habitual en sus exposiciones, pintó la obra
"El faro" delante del público y utilizando la técnica
de pastel, para luego sortearla entre los asistentes al acto.
La reunión se completó con la participación de los bailarines
de tango Stefanía y Franco, el cantante Omar Carrá y el propio
Vignau, que ofreció por último, una semblanza de Paul Gauguin,
cuyo arte inspira en parte su obra.
A diferencia de algunos ágapes que se realizan en el medio, allí
fueron servidas bebidas calientes y tortas y masas, comentó.
Previo a la inauguración, Vignau participó de la Semana de las
Letras y promovió su muestra en distintos medios.
"Toda la gente que conocí tuvo muy buena onda para conmigo.
Me aceptaron rápidamente y colaboraron en todo lo que requerí
ayuda", sostuvo.
Una experiencia interesante fue su presencia en distintos
establecimientos educativos, que lo invitaron a medida que tomaron
conocimiento de su estada en el lugar.
En tren de tomar contacto con alumnos, Leonardo optó por visitar
una escuela especial, otra primaria y un polivalente. Las
actividades consistieron en recrear un cuadro suyo llamado
"Una ventana al cielo". Con papeles afiches y divididos
en grupos de cinco, los alumnos, previa explicación de la obra y
sus características, se lanzaban a trabajar, concretando la obra
en tamaño gigante.
En general, precisó, había muy pocos datos de Luján, ciudad a
la que asociaban cuando un pantallazo de la Basílica cerraba una
cortina de ATC, aunque hay, explicó, una imagen de la Virgen
entronizada en un Parque Nacional y otras imágenes en otras
iglesias.
Responder inquietudes
En el aspecto cultural, Vignau advirtió que por confluir en esa
ciudad la sede de la gobernación y una municipalidad, además del
sector privado, la cultura adquiere mucha importancia, editándose
publicaciones semanales que dan cuenta de su movimiento, con
detalles de espectáculos, muestras, cine y hasta cursos posibles.
"Como la exposición se llamaba `Open Door en Ushuaia'"
-precisó- llamaba mucho la atención el nombre del lugar escrito
en inglés; pero poco a poco fueron descubriendo, en especial a
través de la prensa, las características del lugar, al que
asociaron con la fundación de Ushuaia, que nació en época del
presidente Julio Argentino Roca, en el mismo año que el pueblo de
Open Door. Y paralelamente tenían similares costumbres: los
presos salían a trabajar para edificar el pueblo, o el mismo
pueblo vivía del presidio, proveyendo artículos necesarios. Y
algo parecido sucedía en Open Door, en cuanto a que los pacientes
psiquiátricos salían al pueblo y hacían casas; era como
explotar esa mano de obra que tenían, y así otras
similitudes".
Vignau conoció distintos pintores del lugar y fue convocado
también por la Universidad del lugar para responder distintas
inquietudes respecto a Open Door y su fundación.
Fuera de la actividad plástica, el artista conoció el Museo del
Fin del Mundo, así como el instalado en el presidio cerrado en
1946 y al que recién en los años `90 tuvieron la idea de
transformar en centro cultural. En ese lugar se filmó "La
fuga" y tiene la particularidad de que cada calabozo hace
referencia a sus presos, recreados con maniquíes. Según contó,
allí se especula que estuvo Carlos Gardel y si bien su nombre no
figura en ningún registro, consta en los libros de los barcos que
llevaban los presidiarios.
A la hora de efectuar un balance, Vignau está sumamente feliz por
la recepción que logró su obra. Además, le entusiasmó la buena
respuesta y el interés manifestado por las características de
sus imágenes, en especial en cuanto a la Virgen y a la Basílica,
aunque también mostró piezas inscriptas en el surrealismo y
paisajes de Open Door. Toda la obra fue realizada en dimensiones
menores a las habituales, y de los 30 trabajos que llevó, 20
quedaron allí. De acuerdo a un convenio firmado, permanecerán en
el lugar dos años y tienen como destino una sala de cultura y un
restaurante.
Una de sus creaciones, Leonardo la obsequió a la gobernación,
por lo que de ahora en más Luján -la obra incluye la Basílica-
tendrá un lugar permanente en el lugar.
Además de señalar la cordialidad de la gente que lo acompañó
en todo momento, Vignau destacó que esperan que otros artistas o
fotógrafos locales tengan la iniciativa de llegar allí y exponer
su obra.
Mientras tanto, Leonardo ya ha comenzado a planificar otras
aventuras culturales, cuyas características aún no desea
adelantar.
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