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Intentaron robar en un comercio del barrio San Cayetano
Herido en combate

Una banda de delincuentes ingresó a una librería. Mientras estaban en el local, pasó un policía que mantuvo un enfrentamiento armado. Uno de los ladrones resultó herido. Hasta ayer se creía que la bala había sido disparada por un vecino que intentaba hacer justicia por mano propia.

Un joven de 25 años ingresó al Hospital con una herida de arma de fuego. No quiso declarar ante la policía sobre lo que le había ocurrido. Parecía que se trataba de un caso de "justicia por mano propia". Sin embargo, ayer por la mañana un policía declaró haberse tiroteado con el ladrón.
Martín Sánchez vive en el barrio Lanusse, en una vivienda situada en Fleming y San Vicente. Todo indica que sería uno de los responsables del intento de robo ocurrido el jueves a la madrugada en la librería Libertad, ubicada en la esquina de Colón y Lisandro de la Torre del barrio San Cayetano.
"La situación está muy difícil y hoy dejar el negocio solo es bastante peligroso", contó a EL CIVISMO su propietario Juan Zárate, razón por la cual debe dormir todas las noches ahí para vigilar el local. El miércoles, no obstante, cambió la rutina ya que debía realizar trabajos en su domicilio, ubicado a pocas cuadras del local.
De todos modos, nunca creyó que los ladrones tendrían tan bien estudiados sus movimientos y que, en la primera oportunidad, aprovecharan para saquear la librería.
A diferencia de los dos robos que sufrió en lo que va del año, esta vez la metodología de los ladrones cambió. En otras ocasiones, se trató de adolescentes del barrio que sólo buscaban golosinas, artículos de librería y alguna que otra cosa de valor, como un radiograbador viejo que había en el comercio.
Los delincuentes, intentaron ingresar por la ventana que da sobre Lisandro de la Torre, debido a que tienen menos probabilidades de ser vistos. Pero los perros de la casa vecina comenzaron a ladrar de tal forma que estuvieron obligados a cambiar de plan.
Con herramientas especiales cortaron las rejas de una ventana que da a Colón, violentaron la abertura e ingresaron al local. Una vez adentro trabajaron sigilosamente para no levantar sospechas.
Mientras embalaban todos los artículos de librería, las golosinas, mercadería de lencería y hasta la fotocopiadora, otro sujeto se había apostado en el techo de una vivienda de la calle Juan B. Justo al 400 para custodiar que nadie se acercara. A la vez, un automóvil -que según testigos sería un remís Renault 12 color negro- esperaba para escapar con el botín.
Cuando los perros comenzaron a ladrar, algunos vecinos comenzaron a alertarse. Uno de ellos contó que cerca de las 4 de la madrugada del jueves escuchó silbidos, y pensó que podría tratarse de un código de comunicación entre delincuentes. En tanto, otra persona contó que el ladrón que estaba en el techo, a quien pudo ver, tenía un teléfono celular.
A medida que pasaban los minutos los ruidos se incrementaron. Hasta que uno de los vecinos de la calle Colón optó por activar la alarma varias veces. Eso fue suficiente para que la banda escapara del lugar con las manos vacías. Pero algo falló.

NOCHE CONFUSA
Alguien que hasta ayer no había sido identificado, según versiones, habría sacado un arma de fuego y disparó contra los ladrones. Se escucharon varios tiros. El delincuente que estaba en el techo utilizó el celular y, segundos después, un auto salió a toda velocidad en dirección desconocida.
Al mismo tiempo que la policía de Luján Primera recibía el llamado de los vecinos, ingresaba al Hospital un joven herido de bala en una de sus piernas.
Los ladrones, de acuerdo a algunos testimonios, habrían escapado en un remís de una agencia del barrio Santa Elena. La policía, en principio, le informó al propietario de la librería que un móvil había seguido al remís que llevaba a dos sujetos. Y agregó que, al advertir que lo perseguían, el chofer habría bajado la velocidad. De este modo uno de los ladrones se habría escapado mientras que un segundo delincuente se encaminó al hospital porque estaba herido.
Sin embargo, la policía no brindó mayores detalles y le aseguró al damnificado que Martín Sánchez (que iba en el remís hacia el hospital) no tendría ninguna relación con el robo a su comercio.
Todo era muy confuso. Las dudas sobre lo que ocurrió esa noche se despejaron el viernes cuando apareció la persona que hirió al ladrón. Según declaró ante la Justicia, un policía regresaba en bicicleta a su casa luego de haber cumplido una guardia y, al pasar por esa esquina, observó que las rejas habían sido violentadas. Detuvo su marcha, dejó la bicicleta y, cuando ingresó al local, se enfrentó a tiros con los ladrones que lograron huir. Las dudas terminaron de despejarse cuando declaró haber herido a Sánchez.
Los demás, se presume, lograron escapar por los techos. El chofer del remís, cuando se desencadenó el tiroteo, no dudó en escapar.
La Justicia mercedina, ahora, tramita un sumario con la carátula "Tentativa de robo". Por otro lado, resolvió la causa abierta por "Averiguación de ilícito y lesiones", que había tenido lugar cuando Martín Sánchez se presentó en el Hospital. La fiscalía Nº 4, por su lado, dispuso la detención del herido, quien fue trasladado a Mercedes ayer por la mañana.


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