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El fiscal no da el brazo a torcer
El martes, el fiscal Pablo Merola
tendría en su poder los resultados de los análisis que se
realizaron en el cuerpo de Rodrigo Fernández. Después de
revisarlos, estudiará si autoriza la segunda autopsia. EL CIVISMO
accedió al informe médico de Policía Científica.
Los
familiares y allegados a Rodrigo Andrés Fernández, el niño que
apareció muerto el 24 de julio en una pileta abandonada, intentan
por todos los medios que el agente fiscal de la UFI Nº 6, Dr.
Pablo Merola, cambie su postura y acepte realizarle una segunda
autopsia al cuerpo de la víctima. Con esa operación quieren
despejar las dudas que mantienen acerca de las circunstancias en
las que el menor encontró la muerte.
Sin embargo, hasta el próximo martes son prácticamente nulas las
posibilidades de lograr una aceptación del pedido. Para esa
fecha, Merola espera los resultados de los estudios que se
realizaron en base a las muestras tomadas del cuerpo de Rodrigo.
En particular, se aguardan los análisis que determinarán si el
agua de los pulmones del niño es compatible con el líquido de la
pileta donde fue encontrado, además de otras conclusiones
provenientes de esas mismas muestras.
La segunda autopsia sería un hecho sólo en el caso de que esos
estudios generen dudas en el fiscal. Hasta ahora, lo único que
Merola aceptó fue la designación de un perito de parte que, tal
como adelantó EL CIVISMO en su edición del miércoles, se trata
del Dr. Julio César Brolese.
"El que suscribe Dr. Julio César Brolese, en su calidad de
Perito de Parte por el particular damnificado, tiene el agrado de
dirigirse a usted, en la instrucción formada con motivo de la
desaparición del niño Rodrigo Andrés Fernández, a fin de
solicitarle la realización de la reoperación de autopsia de
quien en vida fuera Rodrigo Andrés Fernández.
"La misma es motivada para la realización de exámenes en el
cuerpo del menor con el objeto de observar detenidamente,
investigar, evaluar y analizar nuevos elementos tendientes para
determinar cuál fue la mecánica del hecho, y por ende, la causal
del deceso con mayor precisión".
Ese es el texto del pedido que realizó Brolese a Merola, el 29 de
julio pasado. El escrito se presentó en mesa de entrada de los
Tribunales de Mercedes y al día siguiente llegó a la oficina de
la Unidad Funcional de Instrucción Nº 6.
Brolese podría presenciar todas las actuaciones que se realicen a
partir de la llegada de los resultados desde La Plata. Según
trascendió, el objetivo concreto de este perito estaría centrado
en conocer si el menor intentó salir de la pileta cuando cayó o
si agarró algún elemento para defenderse. También se pretende
tener una mayor precisión sobre el tiempo que el menor
permaneció sumergido. Para ello habría estudios que permitirían
arribar a esos datos.
Los familiares de Rodrigo siguen de cerca todas las actuaciones y
para ello cuentan con la colaboración de la abogada Alicia
Vidangos Marra. Ya se reunieron con el ministro de Seguridad y
Justicia de la Provincia, Juan Pablo Cafiero; con el Procurador de
la Corte Bonaerense, Matías De la Cruz y con Graciela Rosso,
inseparable colaboradora de Cafiero.
INFORME PERICIAL
El fiscal Merola basa su postura firme en los resultados de la
autopsia que se realizó la noche del hallazgo. Este medio
accedió al informe pericial que, según consta en su texto, se
terminó de realizar a la 1.30 del 25 de julio, en la morgue del
Hospital Vicente López y Planes, de General Rodríguez.
A partir del examen externo individual se informó que "se
trata de un cadáver de un menor del sexo masculino, de tez
blanca, ojos pardos, cabello castaño, naríz, boca (a la que le
falta el incisivo central superior derecho de antigua data y
pérdida parcial de la cara oclusal del incisivo central superior
izquierdo de antigua data), orejas medianas, de buen estado de
desarrollo muscular y buen estado de nutrición. De 1,20 metros de
altura y de 20 kilos de peso, que por los datos expuestos y el
aspecto general aparenta una edad de entre 5 y 7 años".
Los médicos de la Policía Científica señalaron que Rodrigo
tenía como "seña particular, una cicatriz granulomatosa de
larga data, en región deltoidea derecha compatible con
vacunación". Seguidamente se enumeran las prendas que tenía
el menor, coincidentes casi en su totalidad con las informadas por
sus familiares en los días de su búsqueda desesperada. La única
diferencia se denota en las zapatillas, que no eran azules y de
lona, sino negras y de cuero.
El exámen cadavérico no registró datos que se puedan considerar
fuera del patrón común. En el apartado "Examen
traumatológico" se indica que "el cuerpo presenta hongo
de espuma externo en las fosas nasales" y que "no
presenta otros signos externos de violencia y/o lucha".
Tampoco se observaron lesiones macroscópicas en la cabeza y
cuello. En la exploración de las vías aéreas se apreció
"hongo de espuma interno claro, sin otro signo macroscópico
de violencia". Por último, se informa que no hay lesiones en
región anal.
"Causa de muerte: El fallecimiento de la víctima ha sido
como consecuencia de un paro cardio respiratorio traumático
secundario a asfixia por sumersión", manifiestan los
profesionales, quien agregan que "la muerte se produjo al
menos 48 horas antes de este examen".
El informe de la autopsia se cierra con "Consideraciones
Médico Legales". En ellas se afirma que no hay dudas sobre
"la mecánica de los hechos, quedando clara en forma
indubitable la causal axfíctica". Pero hay una frase que
llama la atención: "no es posible ser concluyentes en cuanto
a la etiología de esta muerte". Esto indicaría, si se
interpreta la expresión, que los médicos no tenían elementos
para arriesgar si se trató de un accidente. En definitiva, no son
determinantes sobre cómo Rodrigo cayó a la pileta.
Resultados de la encuesta
Al 84 por ciento de los votantes en el sitio de EL CIVISMO, le
quedan dudas acerca de la muerte de Rodrigo Fernández. Sólo el
16 por ciento considera como concluida la investigación.
Se recibieron tres opiniones. Valeria expresó: "Lo que me
gustaría saber es qué hacía una criatura de 6 años solo en la
calle. Lo interesante hubiera sido que en lugar de lamentar su
pérdida se hubieran ocupado de cuidarlo antes".
María, por su parte, pregunta "¿dónde está la gorrita que
llevaba el día que desapareció, con la cual varios vecinos dicen
haberlo visto?". Por último, Adriana escribió:
"¿Quién defiende a los ángeles? Un beso inmenso para los
padres y familiares de este precioso nene".
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