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A cara descubierta
Una banda de ladrones cometieron
un asalto tipo comando en la firma Carbonlito. Esto ocurrió el
jueves cerca de la hora de cierre del negocio. Redujeron a más de
siete personas y se apoderaron de dinero en efectivo, teléfonos
celulares, relojes y una moto.
Cinco sujetos armados, y sin
ocultar sus rostros, se llevaron 2.800 pesos y una moto Suzuki
100cc. de la firma Carbonlito. El robo ocurrió cerca de las 18.30
del jueves en ruta 7 km. 70,500 y hasta el momento no se sabe nada
más que eso. Por la profesionalidad con la que se manejó la
banda de delincuentes, el propietario del comercio Miguel
Calandrelli aseguró a este medio que "lo más importante fue
que, dentro de todo la sacamos barata".
En el negocio dedicado a la venta por mayor de carbón y leña se
encontraba él, junto a su hijo Cristian, una empleada y dos
clientes. Ninguno opuso resistencia.
Cristian estaba en la oficina con la empleada. En la parte de
afuera, Calandrelli despedía a un cliente. En ese momento,
llegaron dos hombres pidiendo prestado el teléfono porque se les
había roto el auto a unos kilómetros del lugar.
"Como los vi sospechosos les dije que me cortaron el
teléfono y les aconsejé que fueran al que había en la esquina,
a una cuadra del comercio. El tipo se me iba acercando igual y el
otro entró a la oficina", relató Calandrelli.
Cuando el ladrón ya estaba en el interior del edificio, preguntó
algunos precios de leña para estudiar con rapidez el lugar. Al
observar que sólo estaba Cristian y la empleada, sacó un arma de
entre sus ropas y les dijo que se trataba de un asalto.
El joven de 24 años junto a la mujer fueron obligados a tirarse
al piso boca abajo. Por su parte, el otro malviviente redujo al
cliente y al dueño en la misma habitación; mientras que otros
tres ladrones más se encargaron de intimidar al resto del
personal que trabajaba en diferentes sectores del comercio.
Una vez que todos estaban bajo control, uno de los malhechores le
exigió a la empleada que sacara todo el dinero que había en la
caja registradora. Calandrelli y el cliente fueron despojados de
sus relojes, un anillo y el efectivo que tenían en sus bolsillos.
Los ladrones, además, se llevaron una moto Zuzuki perteneciente a
Carbonlito, los teléfonos celulares y, antes de huir, cortaron
todo tipo de comunicación para que no pudieran dar aviso a la
policía.
La banda escapó en el mismo auto en el que se movilizaron para
cometer el delito. Según contó Calandrelli, era un Renault 18
color azulado. Sin embargo, uno de los ladrones debió huir en la
moto.
Cuando se aseguraron de que los delincuentes habían desaparecido
del escenario del asalto, el dueño dio aviso a través de una
radio interna que tienen los camiones de la empresa a una persona
que llamó de inmediato a la policía.
En el caso intervino, en un primer momento, un móvil de la
Comisaría Segunda de Luján pero luego tomó conocimiento y se
puso al frente de la investigación personal de la Seccional
Primera de Luján.
La policía tardó poco más de cuarenta minutos en llegar, tiempo
suficiente para que los ladrones se perdieran de la vista de los
efectivos. Calandrelli aseguró que cuando solicitó auxilio en la
seccional local recibió como respuesta que no había móviles
para ocuparse del hecho. Fue por ese motivo que debió acudir al
lugar un patrullero de Luján Segunda.
Por lo pronto, Calandrelli radicó la denuncia correspondiente y,
según trascendió, el denunciante no pudo efectuar el identikit
de las personas que cometieron el asalto.
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