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En el Teatro Municipal y en El Galpón
Las noches del tango

El arrabal se hizo presente y evocó historias de aquellos tiempos. "Tango en el Municipal" se presentó el viernes con la dirección de Claudio Tejo, y el sábado, "Caminando el tango" hizo lo suyo en una remembranza de los protagonistas del bailongo en El Galpón.

Un denominador común convocó a la noche lujanense: el tango. El viernes y el sábado pasado, la milonga se hizo presente en nuestra ciudad reuniendo a grandes artistas locales en dos espectáculos que desplegaron un notable talento.
La presentación de "Tango en el Municipal" se realizó el viernes en el Teatro "Trinidad Guevara" y contó con la presencia de importantes artistas invitados. El conjunto encabezado por el talentoso Claudio Tejo en el piano, está compuesto por Eduardo Di Catarina, en el bandoneón; Roberto "Tito" Ventieri, en el violín; Pablo Rivero, en el contrabajo; y Oscar Ramírez, en la voz. La banda que cuenta con la dirección musical de Claudio Tejo, se lució con una calidad y armoniosidad que hicieron del espectáculo un absoluto disfrute.
La noche también contó con la presencia de una de las tradicionales parejas de baile de nuestra ciudad, Guillermo Pagani y Silvana Ricuttini, quienes entre destreza artística y emoción encarnada dieron el toque sensual de la presentación.
El espectáculo recibió como artistas invitados a Juan Carlos Godoy, Borgnia y a Carlitos del Río, quienes pusieron sus voces al servicio de milongas y valcesitos. La cuota joven de la noche la dieron Edgardo Hernández y Augusto Tierno, quienes con talento y destreza brindaron al público algunos tangos instrumentales ejecutados a dúo de guitarras.
El show invitó a los presentes a participar del tema "Salud, dinero y amor" y de un merecido homenaje al recientemente fallecido Alberto Castillo con la interpretación del tradicional "Sigua el baile".

"Caminando el tango"
La noche del sábado se presentó otro espectáculo de tango en el teatro El Galpón con la presencia del cantor José Manuel Barroso y el actor Osvaldo Sanders. La esencia del espectáculo estuvo signada por un emotivo recorrido de la historia del tango y sus protagonistas plasmados en textos de renombrados escritores y poetas nacionales interpretados con una amplia calidad histriónica, al tiempo que una melodía alusiva iba pintando las historias del arrabal. En la faz instrumental participaron, con una impecable ejecución, Claudio Tejo al piano y el maestro Di Catarina en el bandoneón.
"Caminando el tango" reúne la emotividad que brinda la actuación, el clima restrospectivo de la iluminación y el ambiente acogedor, junto a la renovadora y vivencial calidad transportadora de la música interpretada por los instrumentos y la voz. Este recorrido por la historia no intentó la interpretación de los grandes íconos del tango, sino que, con una amplia mirada, buscó dar vida a la cultura y a los protagonistas de aquellos tiempos, incluso, dar sentido al actual resurgimiento de este género.
En esta recorrida histórica, Barroso y Sanders invitaron a los presentes a participar de la formación del espectáculo, a recordar los principales personajes que "hicieron y hacen del tango: el tango". La primera e irrenunciable alusión fue para la "dueña y prisionera del arrabal", la mujer, la "mina", "percanta", "papuza", o "paica", como solían llamarla, aunque sabiendo que la lista no cierra allí, sino que ha sido objeto de innumerables apodos a través de los siglos.
Otra página del espectáculo recordó que en sus inicios el tango se tocaba con guitarra, flauta y violín, hasta que los italianos le agregaron el inestimable bandoneón. Luego de una breve recorrida por los íconos que se hicieron detrás del fuelle, fue tiempo de un reconocimiento a los artistas locales como "Tito" Nicosia, Hugo Pagano y Néstor Goñi.
En tiempos del arrabal también recordaron al guapo que, como especie de puntero político, era hombre respetado y cuchillero por excelencia. Una vez reunidos la "mina", el guapo y el bandoneón, sólo faltaba un lugar físico donde reunirlos: el bailongo o milonga. Estos locales donde vivía el tango vieron pasar a otro de los personajes de esta historia: el bailarín compadrito que "se entregaba en una esquina, debajo de un farol, al filo, contra filo y punta". Este fue el momento en que la destreza de los bailarines del espectáculo, Elsa Jara y Héctor Sabor, dieron vida a los personajes que evocó "Caminando el tango".


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