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Las dudas de la abuela son las
dudas de muchos
Al cierre de esta edición, la
familia de Rodrigo Fernández recibía los resultados de los
estudios que se efectuaron al cuerpo del nene. También tenían
previsto marchae alrededor de la plaza Belgrano exigiendo
seguridad, justicia y que se conozca la verdad sobre el motivo que
provocó la muerte del menor.
Anoche estaba prevista la
realización de la tercera marcha de silencio en reclamo de
seguridad, justicia y, sobre todo, que se revele la verdad acerca
de las causas que provocaron la muerte de Rodrigo Fernández.
Mientras tanto, al cierre de esta edición, los familiares
conocían los resultados que arrojó la segunda autopsia efectuada
al cuerpo del nene.
Este nuevo estudio fue realizado por el Dr. Julio César Brolese,
el perito médico dispuesto por la familia Buriasco. Una vez
obtenidas estas conclusiones, el cuerpo recibirá cristiana
sepultura. Esto ocurrirá recién este martes, casi 50 días
después de que el nene de 6 años apareciera sin vida en el fondo
de una pileta.
Por ahora todo indica que Rodrigo murió ahogado, presumiblemente
por un accidente del que no se pudieron obtener mayores
precisiones. Hasta el momento, la UFI Nº 6, que tomó el caso
desde su comienzo, no pudo dar respuestas a un sinnúmero de
preguntas básicas que no sólo plantean los familiares del menor,
sino también buena parte de la opinión pública.
Las últimas medidas adoptadas por el fiscal Pablo Merola
molestaron a la familia Buriasco y en especial a Zulma, la abuela
materna de Rodrigo, quien sigue dudando que su nieto haya muerto
ahogado al caerse de manera accidental a la pileta. Ella, como
muchos, piensa que "en la casona alguien sabe algo".
AUN NO SE RESIGNA
"Estoy un poco dolorida porque el fiscal manda a un asistente
social a hacer preguntas en el barrio, como si nosotros fuéramos
los culpables de la muerte. Encima, esta persona le habría dicho
a los vecinos que como yo estoy enferma descuidábamos al chico.
Yo estoy enferma (se realiza diálisis) pero no estoy
discapacitada -aclaró Zulma-. Me siento tranquila porque le dimos
todo lo que teníamos a nuestro alcance. Para mí que ellos (por
la Fiscalía) quieren tapar todas las dudas que hay. De todas
formas, nosotros tenemos la conciencia tranquila por cómo lo
criamos. De lo único que puedo sentirme culpable es de lo que
pasó justo en el momento cuando lo dejé sólo; parece como si
hubiera sido a propósito", señaló la abuela materna de
Rodrigo esta semana a EL CIVISMO.
Si su salud se lo permite, Zulma piensa acompañar a su hija
Andrea y participar de la tercera marcha de silencio. Necesita
saber qué fue lo que ocurrió realmente con su nieto. No se
termina de resignar que Rodrigo cayó a la pileta en forma
accidental. Al igual que muchos de los vecinos del barrio Santa
Elena, estima que la mujer que habita la casona donde está la
pileta no dijo toda la verdad.
"Esa mujer algo tiene que saber, porque si no: ¿Por qué me
trató tan mal? ¿Por qué me insultó y me echó de la puerta de
su casa, si yo simplemente le fui a preguntar si el nene estaba
con sus hijos? Todo eso da para pensar. Me da la sensación, por
la manera en que actuó, que sola se fue involucrando en el
problema".
- ¿Usted notó que la mujer estaba nerviosa?
- Cuando fui a la casa estaba super nerviosa, alteradísima. Si
realmente no vio nada me hubiera dicho `tenga cuidado porque aquí
hay pozos', pero en ese momento ni se le cruzó que había una
pileta o un pozo ciego. Entonces, para mí, el chico en la pileta
no estaba.
- ¿Piensa que lo tiraron después?
- Seguro. No hay otra, porque si la mujer hubiera sabido que el
chico estaba en la pileta, o si lo hubiera visto cerca, habría
sacado el tema y habría dado una explicación más lógica.
- ¿O habría colaborado?
- Claro, pero me echó de la puerta.
- ¿La familia Contrera sigue viviendo allí?
- Sí, y anteayer (por el domingo) me encontré con uno de los
hijos (un joven de unos 20 años) y se me reía en la cara.
- ¿Volvió a ver a los chicos de 7 y 9 años que solían jugar
con Rodrigo?
- Yo no. Y nadie los volvió a ver.
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