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Flandria igualó con Estudiantes
Parecía perdido y rescató un punto

Flandria sigue sin poder ganar en el torneo y el sábado empató en el Carlos V frente a Estudiantes de Buenos Aires. Adrián Guillermo puso en ventaja a la visita y empató El Killy Vega de penal. El Canario terminó con nueve por las expulsiones de Raúl López y Julio Culio.

Cuando uno anda mal cualquier ayuda es bienvenida, y si esta ayuda viene del propio rival mejor aún. Es que Estudiantes de Buenos Aires tenía todo para ganar, pero se equivocó su técnico Jorge Dubanced cuando relevó a dos de sus mejores jugadores -Adrián Guillermo y Mario Aguilar-; y la completó Leonardo Roveto cuando dentro del área cometió una grosera mano que le dio a Flandria la oportunidad de empatar el partido. Hasta ahí, todo era de Estudiantes, ante un Flandria impotente que no encontraba cómo generar peligro.
El Canario presentó, en esta ocasión, un planteo distinto a los anteriores encuentros. Defendió con tres en el fondo y sumó más gente en ataque. Esto le dio otra fisonomía al equipo que, además, mostró otra actitud, aunque nada de esto alcanzó. Flandria sigue siendo un equipo sin ideas donde se nota la falta de un conductor, un jugador que ordene el juego y se ponga el equipo al hombro. Tampoco aparecen las individualidades, entonces, a la hora de sacar cuentas el resultado arroja un déficit importante.
El local entró convencido de que no podía quedarse quieto y buscó de entrada ponerle ritmo al partido, sin lograr por eso mostrarse mejor que su oponente, que optó por el juego pausado, la pelota contra el piso y asegurar cada entrega. De esta forma la visita se fue acercando cada vez más al arco defendido por Fernando Díaz, y Adrián Guillermo comenzó a ser una constante pesadilla para la defensa de Flandria, pesadilla que luego se convertiría en realidad.
Estudiantes se mostraba mejor pero Flandria tenía una actitud diferente a ocasiones anteriores. Esta vez El Canario se animaba en ataque y en más de una oportunidad pudo llegar cerca del arco de Gustavo Arnaudo.

GRACIAS POR EL REGALO
El mejor funcionamiento colectivo de Estudiantes no fue suficiente para sacar ventaja en la primera parte y se fueron al descanso con el marcador en blanco. Entre la gente local existía cierta expectativa ya que el equipo había insinuado una leve mejoría y entonces quedaba por ver si se acentuaba o no.
El complemento fue otra historia. Estudiantes pisó enseguida más firme y se adueñó del partido. Apenas comenzada la segunda etapa, Gabriel Fernández ejecutó una falta fuera del área y Fernando Díaz tuvo que esforzarse para mandar la pelota al córner; poco después Adrián Guillermo se escapó por derecha y sacó un remate rasante que luego de rozar en un defensor se fue también al córner.
La presión de Estudiantes quedó reflejada cuando se jugaban 7 minutos, en una pelota que Gabriel Fernández puso para la entrada de Adrián Guillermo; Raúl López intentó cubrir la misma con su cuerpo pero el delantero lo madrugó y se la birló. Quedó solo frente al arquero y lo derrotó con un tiro cruzado.
Se vino la noche para Flandria que sintió el impacto; quiso reaccionar y volvió a mostrar su impotencia en este tipo de situaciones. Cuando atacó lo hizo desordenadamente y le costó mucho hilvanar dos jugadas seguidas.
Estudiantes era ahora mucho más y daba toda la sensación que podía estirar la ventaja en cuanto se lo propusiera. Sin embargo, el técnico visitante, Jorge Dubanced, tuvo una actitud piadosa. Primero sacó a Adrián Guillermo, quien hasta allí había sido el delantero más peligroso, siempre tuvo en jaque a la defensa Canaria y fue imparable durante toda la tarde. No habían pasado 5 minutos y el técnico decidió sacar también al grandote Mario Aguirre, otro que con su sola presencia metía miedo en el área de Flandria. Pero aún quedaban más bonificaciones, ya que un minuto más tarde y en un tiro libre favorable a Flandria llegó el centro aéreo y Leonardo Roveto le puso un manotazo dentro del área. Castagnino no dudó en cobrar el penal. De la ejecución se hizo cargo El Killy Vega y así Flandria llegó al empate.
Ahora todo estaba igual que al principio. Estudiantes ya no tenía el mismo peso ofensivo y Flandria ponía voluntad pero seguía siendo impotente. Sin embargo, los problemas comenzaron nuevamente en el último cuarto de hora. A los 30 minutos Raúl López, que ya tenía tarjeta amarilla, protestó por una falta común y Castagnino le mostró la segunda tarjeta. Flandria se quedó con uno menos.
El Canario tuvo entonces que aguantar el partido y ya casi sobre el final, Julio Culio, que había reemplazado a Fabio Landaburu, también se fue expulsado por doble amarilla.
A pesar de haber evitado otra derrota y mostrar otra actitud, el resultado no conformó a la parcialidad Canaria y al término del partido los reclamos se hicieron escuchar. Los cuestionamientos en este caso fueron para algunos jugadores, principalmente para aquellos que no son oriundos del club.


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