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Infeliz domingo
Dos delincuentes arrebataron a
una persona cuando salía de su casa para asaltarlo. Esto ocurrió
en Lamadrid y Alte. Brown. El hombre fue golpeado y encerrado en
una habitación. Después de cinco horas logró que un vecino lo
rescatara.
Un
hombre de 79 años fue asaltado y golpeado por dos delincuentes
que aprovecharon que él salía de su casa para poder ingresar.
Antonio González vive solo en una vivienda ubicada en Lamadrid
690, justo en la esquina de Alte. Brown. El domingo 21 a las 16
salía para visitar a una familia amiga. Sin embargo, una odisea
que comenzó a esa hora terminó cinco horas más tarde.
En ese momento, dos hombres de unos 40 años, bien vestidos, que
lo esperaban en la puerta, lo arrebataron y lo hicieron regresar
al interior del domicilio a la fuerza.
"Dame todo el dinero", dijo uno de ellos apuntándole
con un cuchillo que habían agarrado de su cocina. Aparentemente
los delincuentes no tenían armas de fuego ni estaban preparados
para cometer el atraco.
Uno inmovilizó a la víctima, mientras que el otro sujeto -contó
González a EL CIVISMO- lo golpeó en las costillas para que
entregara lo que tenía guardado. Los ladrones sabían qué
buscaban: un monto importante de dinero que González tenía
guardado en algún lugar de su domicilio.
El vecino no se resistió, pero de todos modos los ladrones fueron
muy violentos. Le pegaban permanentemente y en un momento lo
agarraron del cuello y lo dejaron sin aire. "Yo sinceramente
pensé que me iban a matar", confesó González.
Los delincuentes sustrajeron 500 pesos y 300 dólares que
González tenía en un cajón del placard. Además, se llevaron
una plancha, un control remoto y le sacaron un anillo de oro.
Antes de irse, los sujetos lo encerraron en una de las
habitaciones traseras de la casa, de la cual no tenía manera de
salir. El anciano gritó hasta el cansancio pero nadie lo
escuchó. Para ese entonces, González se encontraba exhausto.
Hasta que, por fin, un vecino, cerca de las 21, golpeó a su
puerta porque le resultó extraño no haberlo visto durante todo
el día. Fue en ese momento cuando González sacó fuerzas de
donde pudo y comenzó nuevamente a gritar. Eran las últimas
esperanzas de González que tuvieron éxito. Minutos más tarde,
su vecino logró liberarlo.
Nada se supo de estos hombres. Cabe pensar que sabrían que
González tendría ese dinero escondido ya que sólo insistían
con la plata que tenía guardada. Pese a que la denuncia está
radicada en la seccional Primera de Luján, no hay novedades al
respecto. Sólo queda un vecino más invadido por el miedo que
cualquier persona pueda apoderarse de su vida como si nada
valiera.
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