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Amagó con ser banca y terminó
siendo punto
Luján, que hizo de local en la
cancha de Villa Dálmine, comenzó dominando a Ituzaingó y se
puso en ventaja con gol de Repetto. No pudo mantener el nivel y
fue bajando su rendimiento para caer por 2 a 1.
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artículos con sus precios para culminar con algún hecho que, por
sus características, no tiene precio. De esta forma demuestra que
todo lo demás se puede adquirir con dicha tarjeta.
La hinchada de Luján debería tomar ese ejemplo y antes de
iniciar cualquier disturbio tendría que medir las consecuencias,
ya que quedó en claro que no es lo mismo atacar a la hinchada
rival que agredir a un policía y mucho más si éste es
comisario.
Las pruebas están a la vista. Por no poder terminar con algunos
de los trabajos exigidos en el Campo Municipal, Luján tuvo que
trasladarse el sábado hasta Campana. En la cancha de Villa
Dálmine jugó de local su partido frente a Ituzaingó. Además de
los gastos extras por el traslado, hay que sumarle que la
concurrencia de público fue muy poca.
A pesar de los inconvenientes señalados, la tarde parecía que
iba a ser propicia para el equipo de La Banda. El conjunto
dirigido por Piri Garate tomó rápidamente el dominio de las
acciones, con un Javier Brayotta inspirado que por momentos
enloqueció a la defensa de Ituzaingó con caños, amagues y
gambetas. Ituzaingó parecía resignado a lo que podía producir
Luján. Se limitó a esperar en su campo, casi no tenía presencia
en el medio y prácticamente no entraban en juego ni Gerry ni
Carrachino.
Sin problemas aparentes atrás, Luján tenía como salida
permanente a Giannice por derecha, también se movían con
criterio Arce y Muñoz, en tanto que adelante, Marquiegui y Pensa
buscaban quebrar a la defensa rival.
Luján lo tenía todo y sólo le faltaba concretar; y como era de
suponer la apertura del marcador no tardaría en llegar.
El gol de Luján llegó a los 16 minutos en una jugada con pelota
detenida y varios rebotes; Muñoz ejecutó una falta en tres
cuarto de cancha y su centro aéreo pasado fue conectado por
Brayotta que, de cabeza, puso la pelota en el centro del área.
Recibió Repetto, su remate rebotó en Néstor López, le quedó a
Pensa y su disparo dio en el poste. La pelota fue nuevamente para
Repetto quien, esta vez, sin obstáculos venció a Infantino.
Ahora Luján tenía el dominio del campo de juego, la posesión de
la pelota y también la ventaja en el tanteador; quedaba entonces
reafirmar todo esto y asegurar la victoria. Sin embargo, el equipo
de La Banda fue decayendo paulatinamente su rendimiento.
En Ituzaingó se fue lesionado Ayoroa y entró en su lugar Villa
de Hares, quien le dio más movilidad a su equipo en el medio y
las acciones se fueron emparejando porque, además, en Luján
comenzaron a aparecer las imprecisiones. Como consecuencia, la
presión ofensiva ahora no era tan evidente.
Un descuido de la defensa de Luján le permitió a Ituzaingó
llegar a la igualdad a los 29 minutos. Infantino sacó desde su
arco y en el sector de los volantes de Luján, Gerry alcanzó a
peinar la pelota recibiendo Carrachino que se coló entre los
defensores y enfrentó a Borgnia, para vencerlo con un remate
cruzado.
En su primera llegada Ituzaingó logró el gol. Pero además
descubrió que si se lo proponía podía llegar a quebrar una
defensa con muchas dudas.
SE QUEDO SIN NADA
Si Luján no pudo sacar ventaja en la primera etapa donde había
jugado mejor, menos aún lo lograría en la segunda parte.
En el complemento, el partido bajó notoriamente su nivel. El
equipo de La Banda no pudo repetir la producción del inicio del
partido y ahora la pelota era dividida, aunque Luján era siempre
el que se insinuaba algo más.
Ituzaingó hacía lo suyo porque ahora en el sector medio era más
importante la presencia de Santacrocce y también de Grabre y, de
esta forma, tenían mayor participación Carrachino y Gerry en
ataque.
Luján intentó recuperar el terreno perdido sin poder encontrar
la fórmula ideal; los rendimientos no eran los mismos y aunque
conseguía acercarse al arco contrario no pudo desnivelar.
Principalmente, porque chocó con una gran tarde de Infantino
quien en dos ocasiones salvó la caída de su valla, primero ante
Muñoz y luego frente a Pensa. Sin poder quebrar a su oponente, el
equipo de La Banda sufría también cuando el que atacaba era
Ituzaingó, ya que cada pelota cruzada desnudaba falencias atrás
y, poco a poco, el visitante vio crecer su posibilidad. El
desenlace se veía venir y a poco del final se cambió la
historia.
Se jugaban 37 minutos de la parte final cuando Carrachino, por
izquierda, se sacó de encima a dos defensores y envió el centro
al área donde libre de marcas recibió Gerry que, de cabeza, le
dio la victoria a Ituzaingó.
El esfuerzo final no alcanzó y Luján debió resignarse ante la
derrota. No supo mantener su rendimiento y fue permitiendo el
crecimiento de su rival, el que se llevó el triunfo en un partido
donde el empate parecía ser el resultado más acorde.
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