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Un virus que nadie detectó
Una banda de delincuentes
ingresó al Club Santa Elena por el patio, violentó la puerta del
sector donde funciona el Centro Tecnológico Comunitario y se
llevó 4 equipos completos de computación. Los responsables se
enteraron del robo dos días más tarde porque la policía
encontró los elementos sustraídos.
Este
fin de semana ocurrió un hecho muy curioso. Una banda de ladrones
robó en el Centro Tecnológico Comunitario que funciona en el
Club Santa Elena y sus responsables se enteraron porque la
policía encontró las cuatro computadoras que habían sido
sustraídas.
El lunes, un grupo de policías se presentó en la entidad de
Rodolfo Moreno al 500 para preguntarle a las autoridades si
habían sido víctimas de un delito urbano.
En el bar del club les dijeron que no. Pero la policía de Luján
Primera insistió. Entonces, un miembro de la comisión directiva
revisó las instalaciones del edificio y se llevó una sorpresa.
La puerta que abre el sector donde funciona la biblioteca, el
centro de computación y la secretaría estaba violentada.
Evidentemente habían robado en el lugar pero sus responsables no
lo percibieron. El delito habría sido cometido durante el fin de
semana, ya que el viernes hasta última hora Mario Esper -quien
está a cargo de dictar los cursos de computación- permaneció en
el lugar.
La policía informó a este medio que el domingo un patrullero de
Luján Primera recorría las calles del barrio Santa Marta a fin
de prevenir cualquier tipo de delitos. En ese marco, los policías
observaron un auto marca Fiat Duna con patente SJJ 535 que
levantó sospecha. El olfato de los efectivos les indicaba que
algo estaba mal.
Por tal motivo prefirieron sacarse las dudas y hacer un rápido
control de sus ocupantes. Cuando los interceptaron, los policías
realizaron una improvisada requisa del vehículo e identificaron a
sus ocupantes.
En ese operativo se encontraron con que se trataría de una banda
de delincuentes. En el interior del automóvil hallaron pequeños
envoltorios con marihuana y cocaína y cuatro computadoras de
última generación. Los equipos estaban completos. Cada uno
tenía sus respectivos monitores, los teclados, parlantes,
estabilizadores de tensión, los CPU, los mouse y varios scanner.
Los sujetos fueron reconocidos como Mariano Ledesma de 19 años,
con domicilio en el barrio Santa Elena; los hermanos Hernán (de
18 años, oriundo del barrio Santa Marta) y Walter Roder, de 20
años, con domicilio en el barrio San Jorge, y Fernando Coria de
25 años.
El Fiat en el que se movilizaban no tenía pedido de secuestro por
lo tanto no fue incautado por la policía. De todos modos, los
cuatro sujetos fueron detenidos y alojados en los calabozos de
Luján Primera hasta que viajaron a las oficinas de la UFI Nº 3
del Departamento Judicial de Mercedes.
Suena indignante, pero la banda logró obtener su libertad el
lunes luego de prestar declaración ante el fiscal Lennard. No se
conocen las causas que provocaron en el letrado tomar tal
decisión. Lo único que se sabe es que los sujetos fueron
imputados por infringir la ley que prohíbe el consumo ilegal de
estupefacientes.
Respecto del robo al Centro Tecnológico Comunitario no se
determinó la responsabilidad que cada detenido tuvo en el hecho.
Se conoció que la policía habría llegado a determinar de dónde
provenían las computadoras que llevaban en el auto gracias a la
confesión de uno de los integrantes de la pequeña banda.
"TIERRA DE NADIE"
El presidente del Club Santa Elena, Irineo López, aseguró ante
EL CIVISMO que el espacio que ocupa el centro de computación
"es tierra de nadie". De hecho dijo que la entidad no
puede tener control de las personas que ingresan al sector y cree
que alguien "de ahí" habría sido informante de los
delicuentes y les habría dicho que en el lugar había equipos de
valor.
El centro funciona desde 1999 y cuenta con cinco computadoras de
última generación. Comenzó formando parte del Programa
Argentina Internet para Todos, que tiene el apoyo de la
Presidencia de la Nación y de la Secretaría de Comunicaciones.
En la actualidad, la gestión y su continuación depende de la
Municipalidad de Luján.
Desde el inicio los equipos de computación fueron ubicados en el
ingreso a la biblioteca, lugar por donde ingresaron los ladrones.
A su vez, un miembro de la comisión directiva manifestó que los
delincuentes habrían entrado al predio del club por la parte
trasera y tras romper la puerta del patio habrían podido acceder
a la parte de la biblioteca.
Por seguridad, el frente de la entidad cultural y deportiva se
encuentra cerrado con rejas verdes que impide el paso a cualquier
persona a lo largo del día. Sin embargo, quienes conocen
mínimamente las instalaciones saben que el ingreso por los fondos
es bastante accesible.
El servicio de enseñanza de computación se brinda a los socios y
a la comunidad. Cuenta con la suficiente tecnología para toda la
gente del barrio pueda acceder gratuitamente.
Hasta el cierre de la edición, la policía de Luján Primera
espera que algún responsable se presente en la seccional de la
calle Las Heras para reconocer los equipos y llevarlos nuevamente
al centro de computación del barrio.
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