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Asaltaron una casa de
electricidad
El dueño de "Electricidad
del Oeste" está cansado de que los ladrones trabajen con
total impunidad. En un mes fue asaltado dos veces de la misma
manera y la policía permaneció ausente. Ante esta situación,
intenta encontrar la manera de que el reclamo sea escuchado por
quienes deben brindar seguridad.
Hace
un mes dos delincuentes asaltaron a mano armada el local de
"Electricidad del Oeste". El jueves, el dueño del local
-Javier Bértola- volvió a vivir el mismo episodio. Dos jóvenes
en bicicleta ingresaron a las 9 de la mañana al comercio y tras
reducir a 7 personas se apoderaron del dinero que había en la
caja registradora.
Los ladrones guardaron el dinero y se escaparon en dirección al
centro. Tomaron la avenida Humberto y cruzaron la ruta 7. Los
delincuentes desaparecieron y, a pesar de su lenta huida, nadie
los encontró.
Esta situación provocó gran indignación en Bértola y, de
inmediato se dirigió a la policía para que alguien le diera
alguna respuesta. El teléfono al cual había llamado
insistentemente luego del asalto, seguía estando ocupado. De
hecho, los policías que lo estaban utilizando lo hacían con
fines personales.
"Yo estoy podrido de la impunidad total. Estoy harto de que
venga cualquiera, en cualquier momento con una pistola a
matarnos", dijo ante EL CIVISMO el propietario de la casa de
electricidad.
Sus gestiones ante la policía fueron en vano. El comisario de
Luján Primera le dijo tener la ciudad cubierta de policías para
proteger a los ciudadanos. Sin embargo, Bértola aseguró que
"no hay seguridad en la calle".
Para poder tener fundamentos más firmes, realizó una nota que
fue firmada por los vecinos de la calle Dr. Muñiz en la que se
leía que "los abajo firmantes certificamos con nuestra firma
que nos sentimos desprotegidos y que no vemos un policía en la
calle hace muchísimo tiempo".
Ante esto, el comisario prefirió descomprimir la situación y
enviar durante ese día a dos policías que custodiaran la zona.
Pero esta actitud no es la que le da solución al grave problema
de inseguridad por la que atraviesan los vecinos de Luján. De
hecho, el viernes, la policía faltó a la cita.
Tampoco le sirvió de mucho exigir protección ante el poder
político. Una vez que habló en la seccional local, se dirigió a
la Municipalidad donde lo atendió el inspector general Gustavo
Sicca.
El vecino insistió con que la inseguridad invadió a Luján. Por
eso, fue a exigirle al poder político que tomara una medida. A
Bértola no le convencen los argumentos débiles que salen de la
Municipalidad cuando hay que hablar de seguridad. Cree que no es
una responsabilidad del Gobierno Bonaerense sino que es parte de
todos: de la fuerza policial, de los funcionarios públicos de los
sectores ejecutivos, legislativos y judiciales y de los vecinos.
"Porque la guita que te llevan la recuperás o no, pero si te
lastiman o te matan... la vida es irreversible", afirmó.
Otra de las cosas que cuestionó el comerciante fue "¿por
qué la gente común identifica a los ladrones, los tiene marcados
y saben dónde están, y la policía no?".
Ante todos estos planteos, Bértola ve la necesidad de encontrar
alguna medida efectiva para presionar a los responsables de velar
por la seguridad de los ciudadanos. "Tenemos que hacer algo
que demuestre que hasta acá llegamos", dijo.
Una de las posibilidades que consideró viable es la
"desobediencia civil". Esto significa no pagar los
impuestos o girarle el dinero a otro organismo porque "no
queremos que el dinero llegue a manos de quienes lo administran
hasta tanto no nos resuelvan el problema".
En este sentido, Bértola insistió en que los ciudadanos se deben
unir en el reclamo porque "todos somos responsables: la
policía, el poder político y nosotros, los ciudadanos, que nos
tenemos que movilizar para reclamar nuestros derechos". Para
Bértola, es necesario comenzar a peticionar reiteradamente de tal
manera que los funcionarios se cansen de escucharlos y se vean
obligados a resolver, de alguna forma, la manera de brindar
seguridad en las calles de Luján.
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