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Al horno con papas
Dejando una pálida imagen,
Luján cayó derrotado en Villa Devoto frente a General Lamadrid
por 2 a 0. Los goles llegaron por intermedio de Fabián Lisa y
Gauna. Fue expulsado Andrés Marquiegui.
¿A
qué juega Luján? Si nos remitimos al partido del sábado en
Villa Devoto la respuesta es sencilla: a nada. Los dirigidos por
Gerardo Garate lejos estuvieron de mostrar una sólida imagen y se
quedaron justicieramente con las manos vacías. Sólo las ganas de
Gonzalo Giannice y la firmeza de Pablo Borgnia, contrastaron con
lo que fue una mala performance de los del barrio San Emilio.
General Lamadrid no es nada de otro mundo. Es más, los dos goles
llegaron por desinteligencias defensivas lujanenses (no se puede
improvisar jugadores en puestos que no sienten). Garate intentó
variar el esquema táctico y por eso armó una línea defensiva
con cuatro jugadores, pero el esquema no dio el resultado
esperado. De ocho partidos jugados, Luján ganó tres y perdió
cinco. Si nos remitimos a las frías estadísticas el balance es
negativo.
LISA Y LLANAMENTE LAMADRID
El primer tiempo se caracterizó por lo tedioso y por las jugadas
trabadas. La pelota iba y venía sin un destino fijo y, además,
no había escasez de piernas fuertes.
Delima intentó sorprender a Pablo Borgnia con un remate de media
distancia que el uno, en gran reacción, alcanzó a desviar al
tiro de esquina. Una vez más Borgnia se encargó de mantener el
cero en su valla al desviar, con una mano, un remate de Sánchez.
¿Luján? Nada. No sabía cómo vulnerar la última línea local y
los centros pasados para la cabeza de Javier Brayotta quedaban
todos en las manos del seguro Cardozo.
Sobre los 36 minutos de juego, Ulises Alliende escapó a la marca
de Diego Chape y quedó cara a cara con Pablo Borgnia. El
delantero sacó el remate bajo y cruzado que el arquero alcanzó a
desviar pero, ante la ausencia de defensores lujanenses, la pelota
fue a poder de Fabián Lisa y el goleador no perdonó. 1 a 0 y a
cobrar.
Luján tuvo el empate luego de un tiro de esquina de Gonzalo
Giannice que Zavala despejó con un remate pifiado que, por poco,
no culminó con su recorrido dentro de su propia valla. Acto
seguido, un centro de Francisco Arce encontró la cabeza de Javier
Brayotta, pero el disparo se perdió cerca del travesaño.
LE FRENO LA LEVANTADA
En el complemento Luján salió decidido a conseguir la igualdad.
En los primeros minutos el conjunto de nuestra ciudad se
convirtió en amo y señor de las acciones, y por una cuestión de
centímetros no consiguió el empate.
En la primera réplica a fondo, El Carcelero consiguió el segundo
gol: Ulises Aliende escapó a la marca de Ariel Muñoz y ante el
achique de Pablo Borgnia envió el centro atrás que Gauna, casi
sobre la línea de sentencia, empujó al gol. 2 a 0.
En la réplica, Juan Gastón Pensa se perdió un gol increíble al
rematar desviado luego de un mano a mano con Cardozo, tras
arrancar habilitado desde la mitad del campo de juego.
El ingreso de Miguel Petraglia le dio al ataque lujanense un poco
más de movilidad, e incluso El Mili pudo haber llegado al
descuento pero Cardozo -con gran esfuerzo- desvió al tiro de
esquina un remate de media distancia del delantero lujanense.
Andrés Marquiegui, a instancias del juez de línea, se ganó la
tarjeta roja presuntamente por golpear con la cabeza a Sánchez.
Un párrafo aparte merece la actuación del árbitro Marcelo
Sánchez, que si bien no tuvo ningún tipo de influencia en el
resultado volvió a demostrar el por qué es uno de los peores
dentro de la categoría. El sábado, su inoperancia estuvo
acompañada, además, por la de sus asistentes dando lugar a un
compendio de errores.
Luján sumó una nueva derrota. Muchos soñaban con un equipo
protagonista y hasta ahora sólo se encontraron con algunos
atisbos de buen fútbol que asomaron en Berazategui y en cancha de
Ituzaingó frente a Liniers. El campeonato es largo y Luján tiene
la posibilidad de salir a flote. Después de todo, nadie es más
que nadie en este mediocre campeonato de la Primera División
"C".
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