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Eligió el golf como meta
Siendo muy chico comenzó siendo
caddy en Las Praderas, y de a poco fue atrapado por el golf. Hoy,
Marcelo Ruaro, tiene como meta convertirse en jugador profesional.
A
pesar que desde hace ya varios años la actividad se desarrolla
con frecuencia en el Club de Golf Las Praderas, este deporte ha
quedado un poco al margen de la comunidad lujanense y si bien es
cierto que hay muchos lujanenses que lo practican, el mismo no ha
tomado la relevancia de otras disciplinas deportivas.
Pero este no es el caso de Marcelo "Petete" Ruaro, quien
como muchos otros jóvenes practica fútbol jugando para Atlanta
en los torneos de la Liga Lujanense de Fútbol. Sin embargo, muy
interiormente, Ruaro tiene otra pasión que lo atrapa y esta es el
golf.
Todo comenzó cuando Petete tenía tan sólo nueve años e
ingresó como muchos chicos de nuestra ciudad a cumplir la labor
de cadddy en Las Praderas. Como un juego de niños, este deporte
lo fue atrapando y con el correr de los años se transformó en
pasión. Este sentimiento es la fuerza motora que hoy lo lleva a
querer crecer y superarse día a día para llegar a ser un jugador
profesional.
En Las Praderas estuvo durante diez años, los cuales pudo
observar a profesionales del golf y trabajar con uno de ellos,
Rodolfo Rodríguez, a quien manifestó le debe agradecer su
enseñanza y tutela.
Al concluir su labor como caddy, compró su primer juego de palos
de golf para poder seguir jugando en forma continua. De esta forma
y para poder obtener el handicap nacional, se hizo socio del
Mercedes Golf Club, lo que le permitió intervenir en los torneos
abiertos que se realizan en distintos clubes de Argentina.
Representando a la entidad mercedina, Ruaro participó el domingo
6 en el torneo FENOBA de la Asociación Argentina de Golf, el que
se disputó en el campo del Bragado Golf Club donde consiguió el
primer puesto, siendo éste el logro más importaante alcanzado
hasta el momento como golfista.
Representando también al Mercedes Golf Club el 12 y 13 participó
del 18º Torneo Ciudad de Lobos en el campo del Lobos Golf Club,
competencia de 36 hoyos donde logró el segundo puesto en su
categoría.
Ahora fue invitado para jugar, a mediados de noviembre, en el
Abierto del Ranelagh Golf Club y para el cual está abocado en el
entrenamiento y así poder conseguir repetir las actuaciones de
los torneos antes mencionados.
Marcelo Ruaro es un agradecido por el apoyo recibido de personas e
instituciones que le han permitido desarrollar esta empresa, en
primer lugar su familia y amigos que lo han acompañado
incondicionalmente para que pueda cumplir su sueño de convertirse
en un profesional del golf. Entre las entidades, a Mercedes Golf
Club y a sus socios y al Driving Luján Golf que le permite
practicar en su establecimiento.
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