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Se codeó con los mejores
Miguel Felice cumplió un papel
más que importante en el Mundial de Voley realizado en nuestro
país. Fue designado por la FIVB y el COMVOL como integrante del
staff organizador de tan destacado certamen. En diálogo con EL
CIVISMO nos contó su experiencia.
Miguel
Felice es profesor de educación física y entrenador
internacional de voley. Desde hace un tiempo prudencial rema
fuerte intentando, entre otras cosas, cumplir un sueño: que
Luján tenga un equipo propio en el Torneo Nacional de Ascenso
(TNA). Para ello ya se encuentra en marcha un proyecto con el CEF
Nº 27 y la Sociedad Italiana de Luján.
En voley siempre fue un precursor de propuestas. Los equipos de la
Escuela de Fútbol César Luis Menotti y el Club Náutico El
Timón conocieron sus ganas. Tanto esfuerzo y dedicación generó
sus frutos y fue designado como integrante del staff organizador
del reciente Mundial de Voley.
UNA EXPERIENCIA UNICA
Martes, día de perfeccionamiento docente y como buen instructor,
Miguel Felice está abocado a aprender más. Sin embargo, con la
complicidad de sus compañeros, se hace un tiempo para poder
recibirnos y responder a nuestras inquietudes.
- ¿Cuáles fueron tus funciones dentro del Mundial de Voley
Argentina 2002?
- Tuve la suerte de que la Federación Internacional de Voley
(FIVB) y el Comité Organizador del Mundial Argentina 2002
(COMVOL), me eligieran como integrante del staff organizador del
evento. Mi tarea específica consistió en coordinar los
entrenamientos de las selecciones que jugaron en Buenos Aires,
puntualmente en el Luna Park. Mi cargo consistió en ser el mayor
responsable de las prácticas realizadas en el CENARD (Centro
Nacional de Alto Rendimiento Deportivo) que fue el escenario
elegido por todos los seleccionados que jugaron en nuestra
provincia.
- ¿Puede decirse que te codeastes con los mejores?
- Sí, durante las tres semanas que duró mi función en el
CENARD, pude compartir desde adentro los entrenamientos de
Yugoslavia, Túnez, Francia, Rusia, Bulgaria, Grecia, Polonia,
Brasil, Japón, Italia y por supuesto, Argentina. No hubiera
elegido ningún otro lugar para vivir el Mundial que no fuera con
la tarea que me tocó. Fue la mayor experiencia que viví en todos
los años que llevo como técnico y eso que ya son muchos.
- Hablando de técnicos, ¿qué te llamó la atención de tus
colegas foráneos?
- Me sorprendieron mucho los recaudos de cada entrenador, que
varían según el país. La mayoría de los entrenamientos se
hacían a puertas cerradas en donde sólo estaba el equipo, el
cuerpo técnico y yo.
- ¿Cuál fue el equipo que más te sorprendió durante las
prácticas?
- La respuesta es obvia: Japón, con un protocolo que para los
argentinos resultaría extraño. Antes de comenzar las prácticas
forman una hilera con el cuerpo técnico enfrente, luego el
manager le habla al equipo, seguidamente el entrenador y por
último, el capitán. Después de esto meditan durante diez
minutos y dan comienzo a la práctica. Al final se repite el
saludo.
- Dejando de lado a Argentina, ¿qué equipo fue el de tu
preferencia?
- Francia me pareció un equipo excepcional, con jugadores muy
dúctiles, capaces de adaptarse a los distintos momentos del juego
y sobre todo con gran capacidad para entrenar. Personalmente me
tocó compartir con ellos muchas horas y me dejaron la mejor
imagen como personas y como equipo. Otro grupo con el que tuve una
muy buena relación fue con el italiano, que si bien no tuvieron
suerte en la parte competitiva son una de las selecciones más
fuertes del mundo.
- ¿La final?
- Brasil y Rusia son los máximos exponentes del voley actual y en
la final se vivió un partido extraordinario. Me siento un
privilegiado por haber estado allí.
- Personalmente, ¿de cuánto valió el haber sido protagonista de
una experiencia de tal magnitud?
- De mucho, lo primero que me propuse fue traer a Luján todo lo
que pude rescatar y volcar dicho aprendizaje en el curso de voley
que estoy dictando, destinado a los profesores de educación
física. Eso, y además que dicha experiencia me reflotó el viejo
sueño de formar un equipo lujanense para intentar jugar en el
mejor nivel local.
Aprovecho la oportunidad de agradecer a los directivos del
Instituto Municipal por el reconocimiento a mi tarea al convocarme
para dictar el mencionado curso. El agradecimiento también se
hace extensivo a mis compañeros del CEF Nº 27, que me bancaron
durante los días que estuve ausente a causa del Mundial.
- ¿Cómo definiría el nivel de voley actual a nivel mundial?
- Veo una evolución progresiva. Con jugadores capaces de cumplir
varias funciones. No tan altos como antes -1,95 metros como
mínimo-. Creo que Argentina fue innovadora en el nuevo orden
mundial, ya que varios de sus voleibolistas cumplen más de una
función, por ejemplo, Milinkovich, el sanjuanino Elgueta y hasta
el mismo Hugo Conte.
- ¿Cómo analizás el rendimiento de Argentina?
- Creo que jugó muy bien, entregando todo y siempre al límite de
sus posibilidades. En los entrenamientos y partidos se notaba que
éstos muchachos sentían mucho la camiseta y eso personalmente me
llenó de orgullo.
- ¿Cómo fue el trato con los jugadores argentinos?
- Tuve un trato muy cercano con los muchachos argentinos. Me
gustaba hablar mucho con los técnicos en especial con Waldo
Kantor, a quien ya conocía de antes. El jugador que más me
agradó fue, sin lugar a dudas, Hugo Conte, que en el medio del
Mundial más de una vez se hizo un tiempo para preguntar sobre mi
familia o se sacaba fotos con mis hijos sin ningún tipo de
problemas.
- Hay material para transmitirle a tus hijos y hasta futuros
nietos.
- Soy consciente de haber vivido una de esas experiencias que te
tocan una sola vez en la vida y creo haberla aprovechado al
máximo. En un momento me senté a pensar en los hechos
relacionados con el voley que me permitieron ser parte del
Mundial, en la gente con la que me tocó compartir estos años y
no me quedan más que palabras de agradecimiento por lo que cada
uno aportó para que lo que me pasó fuera una realidad.
- ¿Más agradecimientos?
- Sin dudarlo a toda mi familia, de la que tuve el apoyo
incondicional y eso que mi ausencia fue de tiempo completo.
- ¿Un mensaje para la gente?
- El Mundial Argentina 2002 es un ejemplo claro de que los
argentinos tenemos la capacidad intacta de realizar cosas y en el
medio de la peor crisis de todos los tiempos hicimos uno de los
mejores campeonatos de la historia. Esto es una realidad más
allá de que ahora algunos lo quieran ensuciar porque no responde
a sus intereses.
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