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Hábiles mujeres
El sábado, la casa de calzados
"Miguel Angel" fue víctima de un robo. Dos personas que
simulaban ser clientas se llevaron 12 pares de zapatos y nadie se
dio cuenta. La dueña lo detectó recién a las dos horas de
ocurrido el hecho.
Una
vieja modalidad delictiva pone en peligro el trabajo de los
comerciantes del centro de la ciudad. Delincuentes hábiles
sustraen mercadería del interior del local mientras simulan estar
mirando para comprar algún producto.
Un factor que es primordial para que puedan concretar el objetivo
es que en el lugar haya amontonamiento de gente, a fin de que los
responsables y vendedores del comercio se mantengan distraídos.
Esto ocurrió el sábado a la mañana en una zapatería de la
calle San Martín. El centro estaba repleto de vecinos que
realizaban compras por el día de la madre. Cerca de las 10.30, en
la casa de calzados "Miguel Angel" se había agrupado
una cantidad importante de clientes interesados en conocer precios
o en la compra de algún modelo de esta temporada para regalar.
Entre la gente había dos mujeres que parecían estar muy
interesadas en conocer la mercadería que ofrece "Miguel
Angel". Sin embargo, cuando una de las empleadas intentó
atenderlas, ambas manifestaron estar sólo mirando.
"Cualquier cosa te pedimos", contestó una de ellas.
Eran personas que no levantaban ningún tipo de sospechas.
"Parecían madre e hija. Una mujer de unos 50 años y la otra
de más o menos 30", dijo a EL CIVISMO Susana Mitre,
propietaria de la zapatería.
Las mujeres tenían bolsas en sus manos como si hubieran estado de
compras durante toda la mañana. Sin embargo, las presunciones
fueron erróneas. Se trataba de dos ladronas que estaban al asecho
de cualquier distracción para poder sustraer mercadería del
local y esconderlas en las bolsas.
Luego de un rato de observar algunos modelos de zapatos, las
mujeres decidieron retirarse del local sin comprar nada. Dos horas
más tarde, la dueña de "Miguel Angel" intentó
mostrarle un par de zapatos a una cliente y se encontró con la
caja vacía.
Eso le llamó la atención porque era mercadería que habían
recibido durante el viernes y que había sido controlada a la
perfección con el proveedor. Por eso, buscó en otras cajas y fue
en ese momento cuando se encontró con la desagradable sorpresa:
varias cajas estaban vacías porque les habían robado.
Mitre comenzó a atar cabos y determinó que las responsables del
robo habían sido esas dos mujeres que no eran clientes conocidas
para ella. Entonces, recordaron en detalle los movimientos que
habían hecho y establecieron que efectivamente se habían
comportado de una forma extraña.
En el conteo de lo que le habían robado, Mitre estableció que le
faltaron 12 pares de zapatos. Toda la mercadería sustraída
estaba ubicada en cajas sobre el suelo cerca de la puerta de
ingreso al local.
La propietaria salió desesperada a buscar a las ladronas pero ya
era tarde. De hecho avisó a varios comerciantes vecinos y a la
policía que estaba custodiando el centro. No obtuvieron
resultados positivos ya que las mujeres habrían desaparecido de
las cercanías del escenario del delito rápidamente.
El valor de la mercadería sustraída ronda en unos mil pesos.
Mitre no radicó la denuncia pero la policía estuvo buscando a
las malvivientes y aseguró que si tenían alguna novedad le
avisarían.
Lamentablemente, la mercadería que se llevaron de "Miguel
Angel" ya estará a la venta en algún trueque o feria de
ciudades vecinas.
Por su parte, Mitre optará por tomar medidas suficientes que le
eviten volver a vivir tal situación, y "los días
claves" pondrá una persona para vigilar los movimientos de
los clientes.
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