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Belleza, energía y color
Ausente algunos años de las
salas de exposiciones locales, el artista reapareció en la
plenitud de su arte, el sábado en la Asociación Cultural
Ameghino.
"Paisajes",
tal la denominación que encierra su propuesta, recupera para la
apreciación de todos los lujanenses el arte vivo y brillante de
Brambiya, un plástico acostumbrado a exponer con cuidadosa
periodicidad.
Figura relevante de nuestro panorama de jóvenes artistas,
previsor y minucioso en cuanto a sus apariciones, ante este nuevo
desafío se muestra una vez más como un hábil estratega que
apunta a sembrar en su derredor la expectativa necesaria para
convocar todas las miradas. De ahí que cada muestra se aguarda
con sumo interés, porque su regreso suele representar, un nuevo
logro en el vocabulario de formas y colores del artista. Pero la
renovación y enriquecimiento de su propuesta, huelga aclarar, no
significa al artista dejar a un lado el espíritu que siempre
confirió a sus trabajos ni el estilo que ha sabido conquistar a
lo largo del tiempo.
En su reciente presentación, Brambiya pone a consideración del
público una excelente serie de obras enmarcadas en técnicas
mixtas, que reconstruyen visualmente y bajo su óptica creativa,
parte de la geografía de Córdoba y paisajes norteños.
En uno y otro trabajo la naturaleza es reconocible, pero resulta
obvio que en su caso el artista no está sometido a ella. Tanto en
los planos como en los colores terrestres y celestes, el artista
se toma licencias en el tratamiento de sus composiciones. Sus
perspectivas y ópticas varían conforme las obras, pero uno u
otra, privilegian las distintas zonas de la naturaleza, invadidas
de refulgentes colores.
El color es, precisamente, la más de las veces, vibrante,
luminoso y remarca el énfasis del dibujo, transformando esos
testimonios geográficos, en composiciones de vital brillo.
Además la generosidad del empaste y las combinaciones
cromáticas, todo parece aunarse en esta nueva y sorprendente
serie de obras con que Brambiya vuelve a regalar a los
degustadores del arte más exigente.
Se trata, a no dudar, de una verdadera fiesta de la pintura a la
que se nos convoca desde ese mundo tan particular que es la
creación. Una creación que fluye, se renueva año a año, como
un signo energético y cuyo impulso lejos de decrecer, aparece en
constante ebullición y es el resultado de la conexión entre la
potencia del creador y el hombre abierto y embebido de toda la
belleza que lo rodea.
Con "Paisajes", el artista ha madurado su poética sin
concesión alguna y aspira a instaurar y legar esas imágenes
paradigmáticas de nuestra tierra en una dimensión estética
presente para todos los tiempos.
El acto de apertura de la muestra, como es habitual, convocó a
cientos de amigos y seguidores de su arte, y permanecerá abierta
al público hasta el 27 del corriente, pudiendo visitarse de 18 a
21.
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