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Afirmación de un estilo
Una nueva muestra del artista
local quedó habilitada el sábado en la Sociedad Italiana. El
acto de inauguración sumó a Angeles Bartolomé y Chango Rossini.
En
el centro cultural Giusue Carducci que ocupa el primer piso de la
Sociedad Italiana, quedó habilitada el sábado una nueva muestra
plástica del artista Aníbal Randazzo.
En verdad, la exposición acerca a los observadores la posibilidad
de apreciar la evolución del artista en su corta trayectoria, en
virtud de exhibirse algunos óleos fechados años atrás. Esta
particularidad, constituye de por sí un atractivo extra para
quienes deseen aventurarse en el desarrollo artístico del
plástico que inició su vinculación con la pintura recién en
1992.
En esta primera década de actividad, la obra del artista refleja
y testimonia el paulatino desarrollo de un estilo en el que
convergen afinidades temáticas y sensibilidad para plasmar con
entereza su vocación.
Hay en sus composiciones ejes que el paso del tiempo ha
fortalecido con nobleza. Los caballos y los paisajes en especial,
son dos valuartes y ejemplo de lo anotado que permiten valorar
además su crecimiento en lo que respecta al manejo de formas,
estructuras, colores y luces.
Randazzo siente especial sentimiento por reflejar testimonios
edilicios de otros tiempos, envueltos en la geografía natural que
la más de las veces implica un mar de verdes. Esas pinturas, de
ayer a hoy, revelan la depuración del artista, que lejos de
engolosinarse con sus temas, los vierte sobre la tela con
transparencia, pobladas de luminosidad y aterciopelados matices.
Y junto a ellos, los caballos, especie al que Randazzo homenajea
de modo constante en cada nueva exposición; y hay también en
esta ocasión, naturalezas muertas.
Con pinceladas cargadas en intensidad, Randazzo se deja seducir
por las flores a las que recrea con expresión y calidez.
Emprendedor y valioso ejemplo de que los sueños pueden desafiar
los tiempos, Randazzo se erige con su obra en una nueva
demostración de fidelidad y pasión por un arte que cultiva con
sinceridad y constante trabajo.
El acto de apertura
Mucho público acompañó al artista en su nueva exposición.
Correspondió a Flavio Castagna, en representación de la
comisión directiva de la Sociedad Italiana, abrir el acto con
palabras de calidez hacia el artista.
A continuación, el propio Randazzo agradeció a quienes
posibilitaron acceder una y otra vez al centro cultural,
extendiendo su reconocimiento al público que lo acompañó desde
el primer momento.
Seguidamente, como se ha vuelto tradicional en las exposiciones
del artista, se plegó con sus recitados Angeles Bartolomé,
adhiriéndose de tal modo a la celebración del Día de la
Tradición.
Dentro de esta recordación, homenajeó con sentidos versos al
gaucho, la guitarra y el caballo.
Más adelante, Chango Rossini que prestó los acordes de su
guitarra para dar marco a las poesías de Angeles, dejó oír su
canto, paseando a los asistentes por distintos ritmos
folklóricos. Con expresión y color, Rossini terminó su breve
intervención con un tema dedicado a Luján.
Concluido el acto, fue servido un vino de honor, mientras el
artista plástico era saludado por sus pares, familiares, amigos y
público asistente.
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