|
Me va a tener que acompañar
Una persona que cuida autos,
denunció que fue llevado a la Comisaría bajo la excusa de que
había una denuncia en su contra. Le pidieron sus datos personales
y le preguntaron sobre su participación en la Asamblea de
Vecinos. Días atrás, una mujer lo agredió en la calle
acusándolo de oponerse al proyecto de seguridad que armó el
Gobierno Municipal.
Juan
José Monzón es un humilde vecino del barrio San Francisco que se
gana la vida cuidando autos en la zona céntrica. A menudo suele
participar de la Asamblea de Autoconvocados y cada vez que tiene
una oportunidad la aprovecha para lanzar duras críticas contra el
sistema que gobierna.
El jueves, cerca de las 19, estaba en su lugar de trabajo sobre la
calle Italia. Como de costumbre se acercó un patrullero -logró
identificarlo como el "móvil 204"- en cuyo interior se
encontraban los mismos policías con los que suele cruzar saludos
amistosos casi todos los días.
Pero esta vez los oficiales llegaron con una orden: "¿Cómo
andás, negrito? Nos vas a tener que acompañar", dijo
Monzón recordando las textuales palabras de los uniformados.
Ante esta propuesta, al hombre no le quedó otra alternativa que
subirse al patrullero que lo condujo directamente a la comisaría.
En el trayecto, los agentes le anticiparon que en la seccional
"le iban a explicar" los motivos de la detención.
PREGUNTAS EN LA COMISARIA
Monzón esperó algunos minutos en una oficina de Luján Primera
sin que nadie lo atendiera. De pronto se acercó un oficial quien
le pidió sus datos personales con el argumento de que alguien
había radicado una denuncia en su contra.
El cuidador de autos no se opuso al pedido del policía pero, a
cambio, solicitó conocer los cargos que supuestamente se le
estaban imputando. Al cabo de unos minutos, otro policía -como al
pasar- le preguntó: "¿Vos sos el que saliste en el
diario?". El vecino contestó que sí e inmediatamente le
vino a la mente la última sesión del Concejo Deliberante.
Esa noche, como muchos, Monzón se acercó al recinto para
presenciar el debate en torno al polémico proyecto de seguridad
que presentó el Gobierno. Cuando el presidente del cuerpo
decidió suspender la sesión, el vecino no disimuló su alegría.
Sus saltos en el recinto quedaron retratados por los medios. Esa
imagen, que también quedó congelada por EL CIVISMO, fue la misma
que esta semana le hizo recordar la policía en el interior de la
comisaría, y también es la misma que, por un instante, volvió a
rondar por su cabeza.
Sin más preguntas para responder, a Monzón le indicaron que
había llegado la hora de retirarse de la comisaría. Sin embargo,
nunca le dieron las explicaciones que en su momento había
reclamado a un oficial. Por consiguiente, a medida que se alejaba
de Las Heras al 300 sus dudas eran muchas más de las que tenía
antes de ser obligado a subirse al patrullero.
UNA MUJER GRITONA Y AGRESIVA
Después de todo lo ocurrido, Monzón trata de relacionarlo con un
extraño episodio que le tocó vivir hace apenas un par de
semanas. Fue cuando una mujer de unos 40 años, a quien asegura
nunca haber visto en su vida, se acercó para increparlo y hasta
llegó a agredirlo físicamente, aduciendo que al cuidador no
sólo no le importaba la seguridad (tal como lo propone el
Gobierno Municipal) sino que hasta lo calificó de ser un
delincuente.
Para entonces, varias cartas escritas por este vecino ya habían
sido publicadas por este medio en la sección "Hemos
recibido". En cada una de las misivas, Monzón no ahorró
críticas con las autoridades de turno, empezando por el
intendente y terminando con sus más estrechos colaboradores.
Lo curioso de todo fue que la agresión, además de haber ocurrido
en la vía pública, fue presenciada por un joven policía que ese
día estaba vigilando la cuadra. Es más, Monzón afirmó que una
vez consumado el hecho, la mujer y el agente intercambiaron
algunas palabras. Luego, la agresora se alejó del lugar mientras
que el policía siguió en su puesto como si nada hubiese
ocurrido.
Mientras hilvana todo lo acontecido y trata de sacar en claro lo
que le pasó, Monzón sospecha que hay algo más detrás de la
sugestiva detención que sufrió esta semana. Cree que algo raro
se esconde detrás del particular interés que manifestó tener la
policía sobre sus datos personales y, sobre todo, por las
preguntas al pasar que le hizo un oficial acerca de su relación
con la Asamblea de Vecinos Autoconvocados.
|