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Muestras de impunidad
¿Qué se puede reparar, refundar o impulsar en un país sin justicia? Nada. Carentes de ese respaldo básico es imposible construir un cambio, una salida para esta recesión que nos agobia.
Sin justicia no podemos trabajar en proyectos de ninguna clase. Estamos atados de pies y manos, a merced del accionar de los oportunistas, los ambiciosos y los delincuentes.
Esa es la sensación que tenemos al enfrentarnos con la realidad. Es decepcionante observar a un señor que gobernó a discreción la Argentina durante diez años y dilapó nuestras riquezas, subido una vez más al estrado de la candidatura presidencial, con chances de pelear un triunfo.
Es el mismo sujeto que se cansó de pasar por Tribunales; que terminó su última gestión con decenas de causas que lo tienen como imputado o jefe de alguna presunta asociación ilícita; que regaló los recursos del Estado. Es la persona que tiene a su alrededor la enorme sospecha de enriquecimiento ilícito y venta de armas a Ecuador y a Croacia.
Que la Justicia argentina no haya dictado sentencia en prácticamente ningún caso, no habla de acusaciones infundadas. Habla de una repudiable y oscura ceguera judicial.
Citar el caso ejemplar de Carlos Saúl Menem es, para decirlo en léxico deportivo, entrar en las grandes ligas. En Luján también sufrimos la falta de Justicia. Es imposible mantenerse inmune a una carencia semejante.
Días atrás se conocieron las sentencias en las causas iniciadas por la Cooperativa Eléctrica y de Servicios Públicos Lujanense Limitada (CESPLL), en 1997, por defraudación por administración fraudulenta y daños y perjuicios. Dos Juzgados de Mercedes (uno en lo Criminal y Correccional y otro en lo Civil y Comercial) encontraron a María Esther Rosset culpable de los delitos que se investigó.
Al conocer esos datos es posible entusiasmarse con la medida, pensar que "se hizo justicia", pero la insoportable realidad aparece de inmediato. La imputada en estas causas no irá presa, a pesar de que se comprobó un faltante de unos 400.000 pesos pertenecientes, como todo bien de la Cooperativa, a sus miles de asociados.
Si las herramientas legales lo permiten, se intentarán recuperar esos fondos robados con la ejecución de bienes de Rosset o con el embargo de sus ingresos. Las expectativas son mínimas.
¿Qué mensaje queda flotando? La "sensación amarga" o una "justicia a medias" de la que habló el asesor legal de la Cooperativa, Dr. Armando Massera. O la idea, ahora fundada en estas sentencias, de que en la Argentina es posible apropiarse de cientos de miles de pesos de manera ilegal o traficar armas -por mencionar dos ejemplos- y seguir gozando de la libertad y de los bienes conseguidos con acciones delictivas, como cualquier hijo de vecino.
Con situaciones como las descriptas, hay realidades que será imposible modificar. Los fondos públicos siguen siendo la carnada preferida de los corruptos y la Justicia mantiene sus deudas con la sociedad de los trabajadores, de los honestos, que todavía quedan y están hartos de tanta impunidad.

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