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Debates sin resultados

Qué interesante que las personas que nos representan y gobiernan se internen en un debate sobre protagonismos y responsabilidades del pasado. En las dos últimas sesiones ordinarias, durante horas, los concejales de todos los bloques, pero en especial del Partido Justicialista y la Unión Vecinal, discutieron por los temas que le interesan a la gente. Ni siquiera es necesario reiterarlos en esta columna, porque como son cuestiones de urgencia e interés general, seguramente gran parte de la ciudadanía debe estar enterada.
En realidad, se apela a la ironía porque, a semanas del cierre del período ordinario de sesiones, el Concejo Deliberante se transformó en una herramienta del Departamento Ejecutivo que se usa sin reparar en reglas, costumbres, ni reclamos del pueblo.
En la última sesión, por ejemplo, los 15 ediles presentes (faltaron tres) se abocaron a debatir sobre la conveniencia o no de las listas sábanas, con expresiones teóricas a cargo del estudiante de Ciencias Políticas, Gabriel Jurina. También se dedicaron algunos minutos para la lectura de una nota enviada por los hermanos Prince, en la que critican con suma dureza al concejal Gerardo Amado.
No está mal que los ediles se ocupen de revelar el pasado, pero por favor que lo hagan sin descuidar el presente y el futuro. Que los Prince y Amado tengan ganas de blanquear sus recuerdos puede ser una sana acción para ellos y para las personas a las que representan.
Sin embargo, los mencionados deberían estar dispuestos a discutir a fondo, con admisión de la realidad desde ambos lados; con reconocimiento de errores, omisiones y aciertos.
De lo contrario, si el tema se queda en acusaciones cruzadas, será un debate más, casi tan ridículo como cuando años atrás Jurina y la ex concejal Silvia Moglie se prometieron llegar a juicios para descubrir si el edil del justicialismo había recibido un auto cero kilómetro como regalo de bodas del empresario Julio Forastieri. Ese debate fue tan trascendental para Luján, que hoy Moglie ya no es concejal, se olvidó de sus acusaciones, Jurina sigue en su cargo y todos los días llega al Palacio Municipal con el rodado de la supuesta sospecha.
También fueron lamentables -en realidad inexistentes- los resultados conseguidos con la sospecha de pago de coimas para la aprobación del festival "Argentina en Luján", financiado por Raúl Moneta. Semanas enteras de discusión, un concejal que renunció, otro que prefirió quedarse en la banca y un Concejo en el que nada cambió.
Algún día los concejales y los funcionarios municipales -que en muchos casos son quienes envían los proyectos al cuerpo- tendrán que dejar de dilapidar tiempo y recursos en cuestiones que se diluyen con el paso de los días.
Si ahora el debate se centró en el pasado, es de esperar que sus protagonistas estén dispuestos a lograr resultados gratificantes para la comunidad. De lo contrario, es preferible que Miguel Prince se preocupe y ocupe del estado del Hospital Municipal, de la asistencia social en los barrios, del mantenimiento de la zona turística y de pulir la aplicación del Plan Integral de Seguridad, entre otras urgencias.

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