Miércoles 28 de Enero de 2004 - Año 88 - Edición 6948 - Edición digital 0218

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Fernando De la Rúa leyó la nota de EL CIVISMO y habló con "Resumen", de Pilar

"Pontaquarto no es inocente"

La semana pasada, el diario "Resumen" de Pilar, publicó el texto completo de la entrevista que EL CIVISMO mantuvo con el confesor Mario "Tato" Pontaquarto. Esa nota llegó a manos del ex presidente Fernando De la Rúa, quien opinó después de repasar las expresiones del "arrepentido". A continuación, los tramos más salientes de la charla que el ex mandatario realizó días atrás con nuestros colegas de Pilar. El tema central fueron los sobornos, que para De la Rúa "no existieron". Para él, gran parte de la culpa de lo que sucede la tienen los medios de prensa.

- ¿Cómo pasaron sus días después de haber dejado la presidencia?

- Para mí es una alegría estar en Pilar. Amo mucho este sitio, la casa que construí yo y planté sus árboles, así que estoy muy bien, rodeado por la amabilidad y la cordialidad de la gente de este lugar. Me hice el compromiso de no hablar. Mi silencio era mi contribución y el plazo fue el tiempo teórico de mi mandato (10 de diciembre de 2003). Al concluir, he hablado y comencé con los relatos sucedidos para transmitir mi experiencia.

- La primera vez que tuvo contacto con la prensa fue en España. Allí se dijo que usted estaba escribiendo sus memorias.

- En España no hice declaraciones, sólo fueron conversaciones como las hice aquí en el país, que fueron trascendidos. Se hacía a través de Claudio Escribano o por escritos judiciales. De manera que mantuve formalmente mi silencio hasta ese momento. Y el libro de memorias alguien lo inventó, pero eso no excluye que pueda hacerlo. Por ahora ordeno los documentos y recorto los acontecimientos de ese tiempo para transmitirlos de la mejor manera, en perspectiva de la experiencia que significa. No tengo rencores ni reproches, asumo mis errores, donde el mayor ha sido no haber concluido mi mandato y completar los objetivos que nos propusimos...

- ¿Qué responsabilidad tuvo su vicepresidente Carlos Alvarez, antes de su renuncia, con relación a las coimas en el Senado?

- Allí trabajamos todos porque el objetivo era generar mejores condiciones para el empleo. De hecho se dieron, aunque en el Senado mutilaron mucho el proyecto de ley. Cuando surgieron las versiones de que algo había ocurrido en el Senado, como él era el titular de ese cuerpo, debió ocuparse primordialmente del tema. Le dije que sus planteos eran acompañados por todo el gobierno y por mí, como presidente. No había diferencias y después él tomó el camino de reprochármelo pero sin ningún fundamento. Sabe que eso es falso y así lo manifestó ante el juez. Esto tiene que ver con un cálculo mediático.

Después de cargar contra Alvarez, De la Rúa apuntó al lujanense Pontaquarto. "Ahora aparece en la causa este señor Pontaquarto, que sin duda tiene alguien atrás que responde a intereses económicos. Además lo dijo el presidente Kirchner y se publicó en La Nación: fue pidiéndole plata. El presidente dice que no le dieron, pero quizá algún otro sector del gobierno se la puso. Entonces, él sale a inventar cosas, cambia los nombres de los legisladores involucrados, hoy son otros distintos a los que se nombraban en el 2001. El respalda y construye honras y con un pequeño giro con el arma con que apunta, involucra al presidente para perjudicar, para servir a los intereses que están atrás, que quieren distraer o tapar otras cosas, o justificar políticas actuales.

Para De la Rúa, Pontaquarto "no es inocente, porque trata de exponerse en una posición de obediencia debida. Y encierra tantas contradicciones en su declaración que no debiera ni ser tomado en cuenta. En su misma declaración, un día le atribuye la frase central a Genoud y otra vez a Alasino, que dice que las explicaciones fueron en el trayecto de vuelta y después en el despacho, horas más tarde. Además hace una descripción del despacho presidencial ajena a la realidad.

- Entonces, ¿cuál cree que es la situación actual?

- Pese a lo difícil de probar el hecho negativo, como se enseña en los libros de derecho, hay una demostración completa de la falsedad. El otro es Terragno, que habla de un decreto de reasignación de fondos, que fue una ratificación de lo que ya se venía girando normalmente a la SIDE. De modo que él mete suspicacia, por eso dije que era un bandido y lamento haber utilizado esa palabra, quise decir que era un mentiroso. Acá se metieron muchas cosas falsas incomprensibles. Esto es falso a lo que a mí respecta y quieren que reconozca lo que no existió. Jamás se me demostró que esto hubiese ocurrido más allá de las versiones y sospechas. Sin embargo, por las sospechas revitalizaron esta causa a partir del trabajo de los fiscales del sistema republicano. Yo ratifiqué la confianza que tenía en mis funcionarios y nada de esto había ocurrido, pero han mentido tanto en la opinión de la gente que aún en la negativa es difícil porque se piensa que si la mayoría lo cree, debe ser. La gente cree por lo que le cuentan y el desprestigio que arrastraba la institución parlamentaria desde la ley de la reforma de la Constitución Nacional de 1994. Así que, como todos los casos, estoy a disposición de la Justicia. Sufrí una larga persecución que templa el espíritu y me hace ver la dimensión del sacrificio y el esfuerzo por el país, que me hizo asumir la presidencia del Estado y el gobierno. Uno a uno se van destruyendo los argumentos de las causas que me han iniciado y de todas las mentiras que levantan en mi contra.

CULPAR AL MENSAJERO

- Usted habló de una situación mediática de las personas que se vieron involucradas, ¿qué hay de cierto en todo lo que se dijo en los diarios de lo que realmente sucedió?

- Lo central es que al mismo tiempo en que se habla de hechos presuntos, supuestos o posibles, se los presenta como si fueran reales. Entonces, el lector toma de eso la información que los hechos fueron reales y existentes. Y dejando de lado la calificación de presuntos, supuestos o posibles. Este es el planteo, si en un programa de televisión le muestran una mesa llena de dinero y se dice que esto es lo que se pagó, en realidad están diciendo que no sabemos si se pagó. Yo le digo como presidente, mi deber era investigar, averiguar y digo, nunca se demostró, nunca nadie me demostró que el hecho concreto existió. Hoy se presentaron pruebas concluyentes de todas las áreas del gobierno que no había tenido movimientos en las cuentas ni de recursos. (...) En mi caso, como presidente o como le corresponde al juez, vale manejarse por la sospecha o la mera hipótesis. Ahí es a donde hace falta la comprobación. Aparece entonces Pontaquarto con un relato y debe examinarse su credibilidad. Y hay tantos elementos que se presentan que no es menor su propia personalidad y sus antecedentes.

- ¿Cómo va a terminar esta causa?

- Si algo existió, ojalá que algo se probara y se demostrara. Y si no existió, que quede a salvo la honra de las personas y se liberen del manto de sospecha las instituciones. Aunque lo peor que puede pasar es que no sea probado, a nadie se puede condenar. Esto es un fracaso de la Justicia, en vez de ser un triunfo de la ley queda dañada la Justicia por no haber podido confirmar la tesis de quienes la plantearon. Mi reflexión es que debe actuarse sin presionar al juez, sin condicionar su decisión a los resultados sino respetando lo que surja de la prueba.

- ¿Cuál es el futuro político de Fernando De la Rúa?

- Estoy absolutamente alejado de la política de competición por el dominio partidario o la lucha por candidaturas. Mi deber es aportar mi experiencia y me da gran alegría estar con los amigos de siempre y con aquellos que me demuestran su afecto pese a los ataques que se hicieron.

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