Sábado 7 de Febrero de 2004 - Año 89 - Edición 6951 - Edición digital 0221

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Una reflexión sobre la detención de Miranda Castro y Cufré

La raíz de un acto indefendible

En el barrio Villa del Parque no logran salir de la consternación que les provocó la detención de los jóvenes Juan Pablo Miranda Castro y Fernando Ezequiel Cufré, a quien todos conocen como "Cacha". Y los más impactados por la noticia de la participación de estos chicos en el asesinato de Elcear Benítez, de 82 años, son los trabajadores sociales del barrio, en especial los que colaboran hace años con la parroquia Sagrada Familia de Jesús.

Juan Carlos "Pichi" Rodríguez es uno de los responsables del comedor social de la parroquia, fue fomentista algunos años y ahora trabaja como secretario del bloque de la UCR en el Concejo. Pidió a este medio manifestar su dolor por lo acontecido "con chicos a los que vi criarse".

"Me duele un montón que, ante un hecho tan grave e indefendible, se los trate como animales, bestias, salvajes, despiadados. No quiero ni puedo defender lo que hicieron, porque además merecen su castigo. Pero por favor, que se entienda que son chicos como cualquiera, de barrio, que iban al comedor y compartían las actividades de la parroquia".

"Son chicos normales que llegan a este drama por los problemas sociales que atravesamos. Tuvieron una infancia muy dura, muy dura, pasaron de todo y siempre en un marco de pobreza. No tuvieron la oportunidad de estudiar y han sido maltratados, golpeados", agregó Rodríguez.

"Insisto -dijo Rodríguez-. No entiendo ni defiendo lo que hicieron, pero como persona que los conoce de chiquitos me siento dolido de que los traten como salvajes. Habría que ver la raíz de la planta para entender cómo van creciendo. Estos chicos tuvieron una raíz muy floja y por eso, al crecer, se tuercen. Nosotros, como mucha gente, tratamos de enderezarlos, pero a veces las cosas no se dan".

Por último, manifestó: "Sin dejar de reparar en lo que hicieron, pido que también los grandes hagamos un mea culpa desde el rol social. Ellos merecen un castigo, pero no dejemos de mirar a gente grande que seguramente debe haber tenido un rol importante en lo acontecido y también merecen su castigo".

 

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