El
sábado concretaron su tercer concierto en el Centro Cultural
Barreda.
Cuando la melodía de
"Adiós Nonino" se hizo oír, concentrando la
atención del público, comenzó a gestarse en el lugar una
agradable y atrapante fusión de timbres, producto de la
aceitada comunión entre piano y bandoneón. Juan Manuel y
Federico, hermanados también en su vocación, regalaron a
partir de entonces uno de los mejores momentos de la reunión.
El sólido ensamble de
ambos instrumentos, que brillaron sin ningún aporte técnico
de amplificación, posibilitó acercarse a obras reconocidas
dotadas con el gancho suficiente para deleitar una y otra vez.
Pero previamente, Juan
Manuel "Coco", lució su manejo técnico y
digitación, con un programa que incluyó "Escenas
infantiles", de Schumann, un aria de Bach, un preludio de
Rachmaninov, estudios de Chopin y un preludio de Piazzolla.
Fue la obra de
Rachmaninov la que permitió al ejecutante entregar lo mejor
de sí, trasladando con lirismo los difíciles pentagramas del
compositor ruso.
La sorpresa de la noche
estuvo dada por la inclusión de una obra a cuatro manos de
Grieg, para la que sumó en el piano al joven Matías Miretto.
Santisteban volvió con
esta propuesta a fortalecer su inquietud pianística,
asumiendo la responsabilidad de concretar una audición que
puso de relieve su disposición, estudio y evolución en el
instrumento.
Junto con su hermano
Federico -de sólo 14 años-, brindó el momento popular del
concierto, adquiriendo la audición por la magia del
bandoneón, otra dimensión y sustento.
Federico, como en
ocasiones anteriores, dejó ver su compromiso con la música.
Y embebió cada uno de los fraseos melódicos con inquietudes
y matices, que dan cuenta de la estatura artística del
jovencito.
Entre las obras
ejecutadas, se incluyó "Sin pretensiones",
"Soledad", "Cafetín de Buenos Aires" y
"Los mareados".
Un público que colmó
la sala cultural que recuerda al escritor Ernesto Mario
Barreda, premió con sostenidos aplausos la presencia de los
hermanos Santisteban en el lugar.
Antecedentes y
proyectos
Desde que se iniciaron
en la música, los hermanos Santisteban, pese a no tener una
tradición familiar en ese arte, se unieron aún más para
concretar distintas actuaciones.
Juntos han actuado en
reiteradas oportunidades en el Teatro Municipal "Trinidad
Guevara", en el Teatro El Galpón y en diversos
festivales de música popular.
Al respecto, Juan
Manuel comentó: "Yo personalmente me entiendo mejor con
él que con nadie. Sin Federico este tipo de recitales no los
haría, porque él es un apoyo enorme; rara vez toco solo.
Además, Federico se roba todos los aplausos".
Durante el 2002,
comentó, recorrieron varios festivales acompañando a la
intérprete de tango Agustina Blasco.
Federico tiene 14 y
comenzará el primer año del Polimodal en la ex Escuela
Normal, en la orientación de Humanidades y Ciencias Sociales.
Entre sus proyectos, además de seguir estudiando, se cuenta
una posible gira por Europa invitado por un grupo de artistas,
a realizarse en el verano de 2005.
Juan Manuel, de 21
años, comenzó sus estudios musicales con la profesora Susana
Kushinakajo, ingresando posteriormente al Conservatorio
Beethoven, a cargo de la concertista Pía Sebastiani. Hoy
cursa el tercer año de la carrera Licenciatura en Artes
Musicales en el Conservatorio Nacional "Carlos López
Buchardo".
Entre sus planes se
encuentra la formación de un conjunto que incluirá un
contrabajo y un saxofón, con el objetivo de realizar
presentaciones en distintos espacios de la ciudad de Buenos
Aires.