El Concejo Deliberante
aguarda las propuestas alternativas que prometió acercar un
grupo de comerciantes de la zona histórico-basilical, que se
sienten afectados por el corte -por tiempo indefinido- de las
principales calles que rodean a la Basílica Nacional.
El miércoles de la
semana pasada, uno de los comerciantes perjudicados por el
nuevo diagrama de calles llevó la inquietud de sus pares a
los concejales de los tres bloques que tienen representación
legislativa. Entre otras cosas hizo hincapié en la necesidad
de encontrar vías alternativas para que los turistas no dejen
de pasar por las calles donde están instalados la mayoría de
los negocios. Esto es debido a que hoy sufren la caída de las
ventas ante el desvío del tránsito por otras arterias que
rodean el casco histórico y religioso de la ciudad.
La idea es que se sigan
manteniendo sectores para estacionamiento y de acceso rápido
a la Basílica porque "manifiestan que a la gente le
gusta estar cerca de la Basílica y de los negocios",
recordó la edil por la UCR Liliana Molina.
Con el corte de calles,
dispuesto por la Municipalidad y a pedido del Arzobispado,
algunas costumbres de los turistas empezaron a cambiar. Dicen
los comerciantes que ahora la gente elige otros horarios para
llegar a Luján. Es decir que dejaron de venir desde la
mañana a cambio de permanecer el mínimo tiempo posible para
cumplir con su sentido religioso. Y que esto se debe a los
pocos lugares que tiene para circular y menos aún para
estacionar sus vehículos. "Por las vueltas que tienen
que hacer y como nadie los guía, terminan cansándose y se
van", agregó Molina.
DESORIENTADOS
Otros de los reclamos
apuntan a la deficiente cartelería y señalización que
dispuso la Municipalidad para orientar a los visitantes. En
tal sentido, proponen que el tránsito pesado sea desviado por
Alte. Brown hacia San Roque y de allí a la avenida Julio A.
Roca donde podrían estacionar en los amplios bulevares que
posee la arteria.
Todavía, muchos
comerciantes prefieren creer que el corte de calle es por
tiempo indefinido pero les cuesta aceptar que será para
siempre, tal como en su momento explicó el inspector General
del Municipio, Gustavo Sicca. De todos modos, la realidad los
golpeó fuerte. "Después del corte dicen que ven una
merma en la cantidad de gente que acudía y compraba en los
comercios de la zona", explicó la edil radical, quien
considera que debería establecerse un plazo hasta que se
terminen los trabajos de refacción del Santuario, porque de
los contrario "no se puede pensar en una alternativa para
un año, dos, tres o diez. En otras partes del mundo la zona
histórico-basilical es peatonal y entonces la avenida
(Nuestra Señora de Luján) no tendría que ser tan ancha,
porque si no va a haber tránsito en los museos podría haber
lugares alternativos para estacionamiento", propuso
Liliana Molina.
Hasta el día de hoy,
ningún concejal posee información sobre la fecha prevista
para la finalización de los trabajos que hoy marchan a
"media máquina". Mientras tanto, los comerciantes
quedaron en reunirse, elaborar distintas propuestas y
acercarlas al Departamento Ejecutivo o a los concejales para
que estos actúen en consecuencia.