Miércoles 10  de Marzo de 2004 - Año 89 - Edición 6960 - Edición digital 0230

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La obra está en Francia y Río Negro, barrio Padre Varela

Hábitat para la Humanidad comenzó a construir casas

El sábado comenzó a levantarse la primera vivienda promovida por esta ONG, cuya primer filial en el país está en Luján. La segunda casa se hará en la localidad de Open Door. Entre los voluntarios se encontraban dos daneses vinculados a una multinacional del transporte naviero.

Encontrar a daneses en el barrio Padre Varela no es algo de todos los días. Menos si ayudan a construir una casa que no van a habitar. Pero a esta "rareza" hay que añadirle la de varios alumnos del Colegio Lincoln -de Capital Federal- colaborando con la misma empresa.

Juntos participaron este sábado con la asociación civil Hábitat para la Humanidad (HPH) en el comienzo de obra de la primera vivienda en el país promovida por esta institución ecuménica cristiana, cuya única filial en Argentina se encuentra en nuestra ciudad.

Bajo el lema "Cambiando Luján casa por casa", no sólo la familia Silva-Miranda comenzó a ver que el sueño del techo propio se está haciendo realidad, sino que Hábitat transformó en hechos concretos algo que hace apenas 3 años eran sólo palabras, anuncios y deseos.

La futura vivienda queda en Francia y Río Negro, zona de calles de tierra y lotes baldíos. La segunda casa -ya planificada- estará en Córdoba y Alvear de la localidad de Open Door, donde los Nis tienen su terreno y son una de las 9 familias seleccionadas por esta ONG, sin fines de lucro, entre 110 postulantes que se interesaron por la propuesta.

Además de los Silva-Miranda, los Nis, los daneses y los voluntarios del Colegio Lincoln, agarraron la pala representantes de la firma Mearsk Argentina, que patrocinó esta iniciativa al donar dos casas. Lo mismo hizo el personal contratado para la ejecución de la obra y hasta altas autoridades de Hábitat para la Humanidad Argentina llenaron decenas de carretillas con arena y ladrillos.

DIGNAS Y DE BAJO PRECIO

Carmen Marotti de Escobedo, la presidenta de la filial Luján, contó que no dejaron ningún detalle librado al azar. Al estar ubicado el lote cerca del río, en HPH tomaron toda las previsiones posibles. Consultaron a los Bomberos, hablaron con el presidente de UVEPI (Unión de Vecinos Perjudicados por las Inundaciones), Raúl Mares, "para no correr ningún riesgo" en caso de repetirse un desborde del río de la magnitud que tuvo en 1987.

Las casas que hace Hábitat para la Humanidad son de bajo costo y de fácil acceso. En promedio, salen 3.800 dólares y la cuota mensual que paga el beneficiario no supera el 20 por ciento de sus ingresos o el equivalente a unos 100 pesos. El sistema de autoconstrucción y ayuda mutua implica que el propietario deba aportar un mínimo de 500 horas de trabajo y poseer lote escriturado.

La vivienda de los Silva-Miranda "es el inicio. A partir de ahora, veremos cuánta gente cree en este proyecto", dijo Carmen Marotti. En tanto, indicó que la casa que se hará en Open Door contará con el patrocinio del Colegio Lincoln, la Iglesia UCC de Acassuso y otra firma multinacional.

MANOS A LA OBRA

Cada jornada de trabajo dura unas 8 horas. Menos los lunes, el resto de la semana se trabaja hasta 17. Los fines de semana se suman los voluntarios que colaboran con Hábitat para la Humanidad. Calculan que en 3 o 4 meses, la obra estará finalizada. "Cuando más trabaje la filial, más casas vamos a construir en el partido de Luján. Cuando Hábitat se instala en un lugar no termina, salvo que tengamos un problema", señaló Marotti.

Elena Riera se puso el casco protector con el logo de Hábitat para hacer algo que nunca pensó que le podía llegar a pasar: Ser peón de albañil. Riera es secretaria del presidente de Mearks Argentina y no dudó en aceptar la invitación para ayudar a otras personas. "Me súper enganché, me encantó. Me parece una iniciativa buenísima y quería ver un poco qué era porque nunca en mi vida estuve en una obra", admitió.

Con la pala ancha y las manos calzadas en rústicos guantes de descarne, apropiados para la ocasión, Riera se dio cuenta de "que todos podemos ayudar" y que "no hace falta tener conocimientos sino que hay que tener ganas de laburar. Estar acá es un placer para el espíritu y me llega al alma".

"Esto te deja mucho más de lo que das y tengo muchas ganas de seguir viniendo a ver cómo crece la casa", agregó la secretaria, quien se encargó de picar escombros "entre mate y mate".

Los cimientos abiertos en el Padre Varela marcan un nuevo hito en la historia de HPH. Con 27 años de historia y más de 150.000 casas construidas en todo el mundo, este movimiento ecuménico ahora suma a su lista al país número 89.

Luján tiene el privilegio de contar con la primera filial y con ella llegan las primeras casas, eje central para este proyecto que ayuda a que personas de bajos recursos puedan acceder a una vivienda digna. Un proyecto que se puso en marcha y que no conoce final.

 

 

La clave del éxito

El matrimonio compuesto por Millard y Linda Fuller fundaron, en 1976, Hábitat para la Humanidad. Su sede central está ubicada en la ciudad de Americus, estado de Georgia, Estados Unidos. En 27 años proveyó de viviendas a 600.000 personas de 2.000 comunidades en todo el mundo. La premisa de cada filial es dar "una solución local a un problema global" y "la clave del éxito es la formación de grupos locales que emprenden y coordinan los proyectos. Estos grupos diseñan y aprenden a administrar su propio programa. Los miembros son hombres y mujeres representativos de todos los sectores de la sociedad... estudiantes, profesionales, miembros de la iglesia y obreros", informa la página web.

Y da cuenta de las funciones esenciales que tienen a su cargo: "Son responsables de la selección de las personas o familias necesitadas, de la recaudación de los fondos para la construcción de las casas. Cada filial debe seguir una política no discriminatoria".

Una regla de oro es que cada casa debe ser construida por voluntarios junto con la familia beneficiada. Las personas seleccionadas reembolsan un préstamo que consiguen para la compra de su casa, sin intereses y sin ganancias en un período de 7 a 15 años.

Los pagos del reembolso son mensuales y se depositan en un "Fondo Rotativo para la Humanidad". Este fondo se usa para la construcción de nuevas casas. En muchas ocasiones, el terreno, los materiales de construcción y el dinero provienen de donaciones que hacen otros vecinos o empresas nacionales e internacionales, como así también organizaciones religiosas que apoyan el programa, pero ninguna religión pueden tener más del 60 por ciento de participación dentro del movimiento.

 

Se necesitan voluntarios

Hábitat para la Humanidad necesita voluntarios. Así lo hizo saber la presidenta de la filial local, Carmen Marotti a EL CIVISMO. Quienes deseen sumarse, deberán anotarse en Belgrano 1250 donde la ONG tiene su oficina.

Los voluntarios tienen seguro de vida y son fundamentales dentro de la organización. "La fuerza vital está en el voluntariado", sostiene la ONG en su página en internet.

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