Encontrar a daneses en
el barrio Padre Varela no es algo de todos los días. Menos si
ayudan a construir una casa que no van a habitar. Pero a esta
"rareza" hay que añadirle la de varios alumnos del
Colegio Lincoln -de Capital Federal- colaborando con la misma
empresa.
Juntos participaron
este sábado con la asociación civil Hábitat para la
Humanidad (HPH) en el comienzo de obra de la primera vivienda
en el país promovida por esta institución ecuménica
cristiana, cuya única filial en Argentina se encuentra en
nuestra ciudad.
Bajo el lema
"Cambiando Luján casa por casa", no sólo la
familia Silva-Miranda comenzó a ver que el sueño del techo
propio se está haciendo realidad, sino que Hábitat
transformó en hechos concretos algo que hace apenas 3 años
eran sólo palabras, anuncios y deseos.
La futura vivienda
queda en Francia y Río Negro, zona de calles de tierra y
lotes baldíos. La segunda casa -ya planificada- estará en
Córdoba y Alvear de la localidad de Open Door, donde los Nis
tienen su terreno y son una de las 9 familias seleccionadas
por esta ONG, sin fines de lucro, entre 110 postulantes que se
interesaron por la propuesta.
Además de los
Silva-Miranda, los Nis, los daneses y los voluntarios del
Colegio Lincoln, agarraron la pala representantes de la firma
Mearsk Argentina, que patrocinó esta iniciativa al donar dos
casas. Lo mismo hizo el personal contratado para la ejecución
de la obra y hasta altas autoridades de Hábitat para la
Humanidad Argentina llenaron decenas de carretillas con arena
y ladrillos.
DIGNAS Y DE BAJO
PRECIO
Carmen Marotti de
Escobedo, la presidenta de la filial Luján, contó que no
dejaron ningún detalle librado al azar. Al estar ubicado el
lote cerca del río, en HPH tomaron toda las previsiones
posibles. Consultaron a los Bomberos, hablaron con el
presidente de UVEPI (Unión de Vecinos Perjudicados por las
Inundaciones), Raúl Mares, "para no correr ningún
riesgo" en caso de repetirse un desborde del río de la
magnitud que tuvo en 1987.
Las casas que hace
Hábitat para la Humanidad son de bajo costo y de fácil
acceso. En promedio, salen 3.800 dólares y la cuota mensual
que paga el beneficiario no supera el 20 por ciento de sus
ingresos o el equivalente a unos 100 pesos. El sistema de
autoconstrucción y ayuda mutua implica que el propietario
deba aportar un mínimo de 500 horas de trabajo y poseer lote
escriturado.
La vivienda de los
Silva-Miranda "es el inicio. A partir de ahora, veremos
cuánta gente cree en este proyecto", dijo Carmen
Marotti. En tanto, indicó que la casa que se hará en Open
Door contará con el patrocinio del Colegio Lincoln, la
Iglesia UCC de Acassuso y otra firma multinacional.
MANOS A LA OBRA
Cada jornada de trabajo
dura unas 8 horas. Menos los lunes, el resto de la semana se
trabaja hasta 17. Los fines de semana se suman los voluntarios
que colaboran con Hábitat para la Humanidad. Calculan que en
3 o 4 meses, la obra estará finalizada. "Cuando más
trabaje la filial, más casas vamos a construir en el partido
de Luján. Cuando Hábitat se instala en un lugar no termina,
salvo que tengamos un problema", señaló Marotti.
Elena Riera se puso el
casco protector con el logo de Hábitat para hacer algo que
nunca pensó que le podía llegar a pasar: Ser peón de
albañil. Riera es secretaria del presidente de Mearks
Argentina y no dudó en aceptar la invitación para ayudar a
otras personas. "Me súper enganché, me encantó. Me
parece una iniciativa buenísima y quería ver un poco qué
era porque nunca en mi vida estuve en una obra",
admitió.
Con la pala ancha y las
manos calzadas en rústicos guantes de descarne, apropiados
para la ocasión, Riera se dio cuenta de "que todos
podemos ayudar" y que "no hace falta tener
conocimientos sino que hay que tener ganas de laburar. Estar
acá es un placer para el espíritu y me llega al alma".
"Esto te deja
mucho más de lo que das y tengo muchas ganas de seguir
viniendo a ver cómo crece la casa", agregó la
secretaria, quien se encargó de picar escombros "entre
mate y mate".
Los cimientos abiertos
en el Padre Varela marcan un nuevo hito en la historia de HPH.
Con 27 años de historia y más de 150.000 casas construidas
en todo el mundo, este movimiento ecuménico ahora suma a su
lista al país número 89.
Luján tiene el
privilegio de contar con la primera filial y con ella llegan
las primeras casas, eje central para este proyecto que ayuda a
que personas de bajos recursos puedan acceder a una vivienda
digna. Un proyecto que se puso en marcha y que no conoce
final.
La clave del éxito
El matrimonio compuesto
por Millard y Linda Fuller fundaron, en 1976, Hábitat para la
Humanidad. Su sede central está ubicada en la ciudad de
Americus, estado de Georgia, Estados Unidos. En 27 años
proveyó de viviendas a 600.000 personas de 2.000 comunidades
en todo el mundo. La premisa de cada filial es dar "una
solución local a un problema global" y "la clave
del éxito es la formación de grupos locales que emprenden y
coordinan los proyectos. Estos grupos diseñan y aprenden a
administrar su propio programa. Los miembros son hombres y
mujeres representativos de todos los sectores de la
sociedad... estudiantes, profesionales, miembros de la iglesia
y obreros", informa la página web.
Y da cuenta de las
funciones esenciales que tienen a su cargo: "Son
responsables de la selección de las personas o familias
necesitadas, de la recaudación de los fondos para la
construcción de las casas. Cada filial debe seguir una
política no discriminatoria".
Una regla de oro es que
cada casa debe ser construida por voluntarios junto con la
familia beneficiada. Las personas seleccionadas reembolsan un
préstamo que consiguen para la compra de su casa, sin
intereses y sin ganancias en un período de 7 a 15 años.
Los pagos del reembolso
son mensuales y se depositan en un "Fondo Rotativo para
la Humanidad". Este fondo se usa para la construcción de
nuevas casas. En muchas ocasiones, el terreno, los materiales
de construcción y el dinero provienen de donaciones que hacen
otros vecinos o empresas nacionales e internacionales, como
así también organizaciones religiosas que apoyan el
programa, pero ninguna religión pueden tener más del 60 por
ciento de participación dentro del movimiento.
Se necesitan
voluntarios
Hábitat para la
Humanidad necesita voluntarios. Así lo hizo saber la
presidenta de la filial local, Carmen Marotti a EL CIVISMO.
Quienes deseen sumarse, deberán anotarse en Belgrano 1250
donde la ONG tiene su oficina.
Los voluntarios tienen
seguro de vida y son fundamentales dentro de la organización.
"La fuerza vital está en el voluntariado", sostiene
la ONG en su página en internet.