Sábado 3 de Abril de 2004 - Año 89 - Edición 6967 - Edición digital 0237

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La cruzada por Axel se hizo sentir en nuestra ciudad

Cientos de vecinos pidieron seguridad, justicia y protección

En un acontecimiento nunca visto y en consonancia con el resto del país, cientos de lujanenses salieron a la calle. Exigieron más seguridad y que la justicia actúe contra los delincuentes. La gente manifestó dos veces en la puerta de la Municipalidad. También lo hizo en la Basílica y en la Comisaría.

El pedido del padre de Axel Blumberg, el joven que fue secuestrado en Martínez y asesinado en La Reja, tuvo una histórica repercusión en Luján. El jueves, y en simultáneo con lo que estaba pasando en las principales ciudades del país, la gente salió a la calle.

A las 19, un grupo de vecinos se reunió frente a la Municipalidad para exigir mayor seguridad y el fin de la ola de secuestros que atemoriza a los ciudadanos de bien. Otro grupo hacía lo mismo en la puerta de la Basílica Nacional.

Primero fue un puñado, luego decenas, más tarde ya eran cientos los lujanenses que salieron a la calle. La convocatoria fue espontánea y para una ciudad poco proclive a demostrar sus sentimientos o para pedir que se respeten y hagan cumplir los derechos elementales de los habitantes, bien vale calificar la movilización como inédita. "Un antes y un después", marcó un señor en la plaza Colón como síntesis de los que estaban viendo sus ojos.

No hubo referentes ni líderes visibles. Tampoco banderías políticas de ningún color o ideología. La gente que participó era, en su mayoría, mujeres y jóvenes. Muchos llevaron una vela blanca como símbolo de paz, de esperanza y de respeto frente al dolor de quienes fueron víctimas de la inseguridad. Otros acompañaron con el aplauso constante y pidiendo a los gritos mayor seguridad, justicia y protección. Unos se enteraron al ver pegadas en las vidrieras unos pequeños volantes y otros al escuchar algunas de las radios locales que difundieron la iniciativa.

Al igual que en el resto del país, acá también se hizo un minuto de silencio. Y no sólo fue en recuerdo por Axel sino también por aquellos vecinos de nuestro distrito que murieron en diversos hechos de sangre nunca debidamente esclarecidos. A modo de ejemplo: el carnicero Roberto Curci; la familia Zarnic; el kiosquero Rubén Cajaravilla; el cobrador de Tele Red, Ronsoni; los caseros del campo de Bossi cerca de Torres; el niño Rodrigo Fernández; el joven Pablo "Tato" Isola y muchos más que forman parte de una lista que en los últimos años se hizo tan larga e interminable como increíble.

EL SENTIR DE LA MARCHA

Haciendo un círculo frente al Palacio Municipal, una docente leyó un texto que había escrito junto con sus alumnos. En sus trazos resumía el espíritu que tuvo la marcha. "Por la seguridad, por la libertad, por la paz, defendiendo nuestros derechos a transitar libremente, protegidos, defendiendo nuestro derecho a la vida".

"Yo quiero un mundo mejor, tranquilo, bueno. Un pueblo sin armas sería un pueblo en paz. Le decimos NO a los delincuentes, NO a la corrupción, NO a la violencia, NO a la inseguridad", afirmó la maestra.

Un hombre, al ver a la gente en la calle y la Municipalidad herméticamente cerrada dijo: "Yo siempre encuentro esto: poca gente. Veo las puertas cerradas. Es como que nadie nos protege". Sus palabras generaron el aplauso espontáneo del resto. Una señora se quejó por la ausencia del intendente, del comisario y del cura párroco.

La partida fue observada con cierta incredulidad por los vecinos que estaban sentados en los bares céntricos y con la indiferencia de la gran mayoría de los comerciantes -sólo un par apagó las luces de sus negocios-, que a esa hora de la tarde preferían seguir facturando como si nada pasara por sus narices.

En la plaza Belgrano los aguardaba el otro grupo de vecinos. Allí estaban los familiares del cabo Ferrari, el policía del barrio La Loma que fue fríamente ejecutado por una banda de malvivientes mientras cumplía servicio en General Rodríguez. Sus allegados exigen que se atrape a toda la banda que participó del asesinato.

A las 19.16 la marcha pasó por un local de electrodomésticos en cuyos televisores se reproducía lo que estaba ocurriendo en la explanada del Congreso. La imagen de Juan Carlos Blumberg hizo entumecer los ojos de la gente.

Cuatro minutos después llegaba a la puerta del Santuario que, como es ya costumbre, suele mirar para otro lado. Un rato antes se había producido un pequeño incidente entre los familiares del cabo Ferrari y un cura que oficiaba misa. Según dijeron personas que hablaron con EL CIVISMO, el sacerdote se ofuscó al ver entrar a los vecinos con sus velas encendidas y habría reprobado esta actitud. La gente quiso retrucar al religioso pero el audio del templo fue abruptamente silenciado.

UN CURA AL LADO DEL PUEBLO

Aplausos y más aplausos de parte de vecinos y el canto del Himno Nacional, provocaron que un sacerdote saliera a escucharlos. Dijo el religioso que en la misa de 5 de la tarde y en la de 7 había pedido, "de un modo especial, por todo lo que está aconteciendo en el país".

El cura -que prefirió no dar su nombre- instó a rezar, al tiempo que señaló: "Acá está la Madre de nuestra patria, Madre que conoce los detalles de la vida de nuestros hijos desde 1630. Entonces, conoce la situación delicada en la cual estamos como país. Creo que podemos rezar por toda nuestra Patria. La Madre de la Justicia es la Madre de la misericordia, de la reconciliación y de la paz".

El sacerdote reiteró un pasaje de la homilía que acababa de decir en misa: "La situación es sumamente delicada y cuando todo es muy delicado hay que ser humildes y pedir que haya luz, como estas velitas, porque muchos quieren apagarlas". También pidió ayuda a Dios y la Virgen para "no tranzar con el mal que todos tenemos adentro", para que "podamos ser una pequeña luz que unida con otra sea el germen de una sociedad nueva y una patria nueva".

Después de rezar un par de oraciones algunos ingresaron a la iglesia para orar delante de la Virgen. Hombres y mujeres hicieron preguntas al sacerdote que pudieron ser respondidas. Muchos aguardaron afuera mientras proponían caminar hacia la comisaría.

"LUJAN ESTA PRESENTE"

A las 20 la gente volvió a marchar. Caminó nuevamente por San Martín pero en sentido contrario. El tránsito, que a esa hora era infernal, se plegó a la convocatoria haciendo sonar sus bocinas. Muchos comerciantes ahora aplaudían el paso de los vecinos por la puerta de sus negocios.

Al grito de "se siente, se siente, Luján está presente", veinte minutos después volvieron a hacer un semi círculo frente a la Municipalidad. Ahora, el grito unánime era: "¡Seguridad!". El edificio de gobierno siempre se mantuvo tan frío y distante como un témpano vagando por el polo.

La gente retomó su caminata. Enfiló por Mariano Moreno y luego por Las Heras hacia la comisaría. Un chico con un redoblante le puso más ritmo a la noche mientras más vecinos salían de sus casas hasta con el perro en brazos para apoyar la iniciativa.

El reclamo en la puerta de la seccional era uno solo: "Queremos justicia". Al cabo de unos minutos salió el subcomisario Luis Correale secundado por las principales autoridades policiales de Luján Primera.

Correale escuchó los reclamos y el sentimiento de la gente. Fue el receptor de duras recriminaciones contra el accionar policial y fuertes cuestionamientos por algunos episodios ocurridos en zonas pertenecientes a Luján Segunda de Jáuregui.

Sin embargo y en un hecho inaudito, el subcomisario -que por estos días hace un año que está al frente de la fuerza de seguridad-, recibió un contundente respaldo por parte de muchas personas. Los vecinos le agradecieron no sólo por haber sido el único que dio la cara apenas llegó la marcha, sino también porque su gestión fue calificada como una de las mejores "en toda la historia de Luján".

A las 21.30, una treintena de personas seguía dialogando con Correale. El resto ya había emprendido el camino de regreso a sus hogares pero con la promesa de volver a salir a la calle en cualquier momento, y demostrar que Luján dejó de ser esa ciudad apática y con ritmo de pueblo en la que nunca pasa nada importante.

Resolución del Concejo

En una resolución presentada este jueves, el Concejo Deliberante solicitó a los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial, tanto de la Nación como de la Provincia, mayor prevención y que "la detención" y "el castigo" tengan "la mayor efectividad y rigurosidad" para desalentar y neutralizar las acciones delictivas que atentan contra la vida de las personas.


Será el lunes 12, a las 18, en la plaza Colón

Marcha por Ana María Domínguez

El próximo lunes 12 de abril y a dos días de cumplirse cuatro años del escalofriante crimen de Ana María Domínguez, sus familiares y amigos convocan a toda la población a una marcha para pedir justicia y el debido esclarecimiento de su muerte, como así también la aplicación del castigo que se merecen quienes cometieron este aberrante hecho.

La marcha partirá a las 18 de la puerta de la Municipalidad y una hora más tarde tiene previsto llegar a la Basílica donde se realizará una misa en memoria de la mujer que fue asesinada por una fulminante descarga eléctrica.

En tanto, la Justicia de Mercedes ya fijó fecha para el juicio oral y público contra los dos imputados que tiene este caso: Martín "Perita" Sayaavedra, acusado de ser el autor material y el ex-esposo José Nicolás Chain, un médico forense que fue funcionario durante el primer gobierno de Prince. Sobre este último pesa el agravante de haber sido el presunto instigador (autor intelectual).

Las audiencias se desarrollarán del 17 al 22 de junio en el Tribunal Nº 2 de Mercedes.

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