Las
"sugestivas" cláusulas del contrato de comodato
firmado por la cesión del predio que ocupaba la textil
Dupont, en Mercedes, con la Universidad Nacional de Luján
(UNLu), genera preocupación en los ámbitos políticos de esa
ciudad. Según detalla una serie de notas firmadas por el
periodista Cristian Falabella (para el semanario El Nuevo
Cronista), existe la posibilidad de que ese espacio físico
esté contaminado.
De acuerdo al convenio
firmado el 22 de diciembre de 2003, celebrado por las
autoridades académicas como un importante avance, se le
prohíbe a la UNLu perforar el suelo, hacer excavaciones,
consumir agua y realizar tareas de investigación. Todo esto
fue firmado por el presidente de Invista, José Testa, y por
la rectora de la UNLu, Amalia Testa. Allí mismo se explica
que el estudio de suelo y napas freáticas del predio está
"en proceso", por lo que si no llega el certificado
de aprobación de esta acción de cierre de la planta
industrial, emitido por parte de la Secretaría de Política
Ambiental, podría suceder que finalmente el destino del lugar
no sea albergar estudiantes. Esta es otra condición para la
cesión del predio, que de no cumplirse deberá ser restituido
de forma inmediata.
PREOCUPACION EN EL
GOBIERNO
"El motivo de la
implementación de estas cláusulas lo desconocemos. Nosotros,
desde el Municipio no firmamos ese acuerdo. Y lo que estamos
viendo ahora es que quizás firmemos en algún momento un
convenio marco con la Universidad para realizar acciones y
actividades que tenemos programadas allí", confió el
intendente Carlos Selva, consultado por el periodista
mercedino.
Además, la comisión
de Medio Ambiente del Concejo Deliberante prometió intervenir
en este tema y ya cuenta con varios elementos que le permiten
conocer cuál es la situación, aunque al igual que el
intendente, los ediles aseguran que desconocen los motivos que
llevan a Invista a la confección de las cláusulas
prohibitivas de la normal actividad en el lugar.
El presidente del
Concejo, el justicialista Mariano Castelucci, se mostró
preocupado por la cuestión y aseguró que teme por la salud
de los vecinos de la zona y los futuros estudiantes de la
Universidad de Luján. "Tenemos que lograr que de alguna
manera se explique correctamente qué pasa en ese lugar y por
qué prohíben hacer una remoción del suelo de cualquier
índole", dijo.
Según el presidente
del Cuerpo, "es sumamente sugestivo que en un convenio de
estas características se le prohíba a la Universidad tomar
muestras de agua y del suelo. Es sugestivo y habría que ver
cuáles son las razones que se esconden detrás de esto".
El edil aseguró,
además, que no sabe a ciencia cierta si el informe de la
Secretaría de Política Ambiental que permitiría la cesión
del predio a la UNLu (de no llegar podría rescindirse el
comodato) llegó a Mercedes. "No tengo conocimiento de
eso. Pero junto con los concejales que integran la comisión
de medio ambiente estuvimos evaluando si se puede emitir
alguna resolución desde el Concejo para clarificar esta
situación en la que, desde mi perspectiva, reitero, estas
cláusulas me parecen sumamente sugestivas", concluyó
Castelucci.
La cesión
El acuerdo entre la
UNLu e Invista fue celebrado, a principios de año, por las
ventajas académicas y económicas que supondría. Según se
indicó entonces, las instalaciones "posibilitarán en el
corto plazo desarrollar un proyecto educativo de calidad
sostenible académica y financieramente".
En una gacetilla
distribuida entonces a los medios, "la implementación
del proyecto educativo generado a partir de la donación
favorecerá altos estándares de calidad en los procesos de
enseñanza, que contribuirán para la definitiva acreditación
con una menor inversión de recursos".
Entre otras
conclusiones, el estudio de factibilidad enunciaba que
"la incorporación al patrimonio de la Universidad de
este edificio es de un valor residual actual de 1.800.000
dólares aproximadamente, con la consiguiente ampliación de
la superficie destinada a laboratorios en más de 400 metros
cuadrados y de aulas en casi 300, en relación con lo ya
existente en la Sede".
Esta cesión, para las
autoridades de la UNLu, "abre un sinnúmero de
posibilidades interesantes y constituye una oportunidad única
e irrepetible".
Entre las acciones a
desarrollar se preveía trasladar, en una primera etapa, el
dictado de las asignaturas del ciclo superior de Ingeniería
Industrial a Mercedes e instalar los laboratorios en el
edificio donado. Además de poner en funcionamiento algunos
espacios equipados que la empresa dejó con instalaciones
industriales a escala piloto.
Ahora, la sombra de la
contaminación, siembra dudas acerca de las reales
posibilidades del predio.