Sábado 24 de Abril de 2004 - Año 89 - Edición 6972 - Edición digital 0242

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Golpean al dueño de Aberturas Mitre y se descompone una mujer

Asaltan un negocio con un niño de 4 años

El robo ocurrió el miércoles en horas de la tarde. Los delincuentes eran dos, estaban armados y los acompañaban una mujer y un niño de corta edad. El comerciante recibió tres culatazos en la cabeza y una mujer sufrió un preinfarto.

Dos hombres jóvenes en compañía de una mujer y un niño de unos 4 años, asaltaron el miércoles, cerca de las 16.15, Aberturas Mitre. Los malvivientes, además de llevarse dinero y otros elementos de valor, actuaron con violencia: golpearon al dueño del comercio mientras que una mujer que también se encontraba en el lugar sufrió una descompensación como consecuencia del mal momento que le tocó presenciar y debió ser internada en una clínica de esta ciudad.

A partir de este hecho, el negocio de puertas y ventanas -ubicado en Constitución y San Vicente- mantiene las rejas en su frente aunque sea en horario de atención al público y sólo pueden entrar clientes de la firma o personas que no despierten sospechas de que se trate de delincuentes.

El asalto ocurrió a una hora que suele ser de gran movimiento en esa zona, tanto para los comercios que hay en la cuadra como en la sede de la Universidad Nacional de Luján, ubicada a sólo 100 metros de distancia.

Minutos antes del robo, en el comercio había varios clientes al mismo tiempo que estaban cargando y descargando mercadería, pero no así cuando ocurrió el fuerte atraco.

Según la descripción que hizo el dueño de Aberturas Mitre, Carlos López, los dos hombres jóvenes habrían actuado bajo los efectos de estupefacientes. "Estaban re-contra falopeados", afirmó. Y detalló que uno tenía una cicatriz en una de sus mejillas y otro un tatuaje entre los dedos índice y pulgar de una de sus manos. Uno tenía puesto un buzo de color rojo y el otro una campera de cuero negro.

Si bien en un primer momento López intuyó que los dos sujetos que acababan de entrar eran ladrones, la presencia de la mujer con el niño lo hizo cambiar de idea.

Los falsos clientes solicitaron el precio de una puerta placa pero enseguida sacaron a relucir sus verdaderas intenciones. Extrajeron de sus ropas las armas y apuntaron a la cabeza de la mujer que, ocasionalmente, estaba en el negocio. Esta persona se descompuso, quedó inconsciente y tuvo un preinfarto. Luego del atraco debió ser trasladada a un centro de asistencia donde quedó internada durante 24 horas.

Luego llevaron a sus víctimas a una oficina ubicada en el fondo del local de ventas y ante un intento de resistencia por parte de López, uno de los malvivientes le dio tres culatazos en la cabeza provocándole un corte por el que recibió tres puntos de sutura. La sangre tiñó de rojo el piso cerámico blanco.

Los ladrones se llevaron 200 pesos que había en la caja, dinero que tenía López, la cartera de la mujer, un teléfono celular, otro inalámbrico perteneciente a un aparato de fax y se fueron como llegaron: caminado por San Vicente en dirección al barrio Lanusse.

15 minutos más tarde llegó la policía. Su bien no es la primera vez que roban (3 veces en 2 años) en Aberturas Mitre, lo ocurrido el miércoles no tiene antecedentes. "Siempre eran rateros y por eso no hacía la denuncia", recordó López.

ATADOS DE PIES Y MANOS

Pero esta vez fue a la comisaría creyendo que iba a obtener una respuesta favorable ante lo sucedido, pero se chocó con una barrera burocrática inentendible. "Me dijeron que únicamente pueden agarrarlo cuando llegan al lugar del hecho y lo encuentran in fraganti. Si al tipo lo detienen hoy (por el viernes) por averiguación de antecedentes, no pueden ser reconocidos (por la víctima) porque no se lo permite el Código Penal. Eso fue lo que me dijo la subcomisario Cavallero", señaló el comerciante.

Según trascendió, los delincuentes son de Luján y la policía contaría con este dato. Es más, hasta conocería el barrio donde viven, pero las posibilidades de que sean detenidos serían mínimas ya que los elementos con que cuenta el fiscal serían insuficientes para permitir un allanamiento que permita su aprehensión.

"Cuando estaba en la comisaría escuché por la radio policía que un agente daba a entender que sabía quiénes eran y el lugar donde viven. Es decir, que estos tipos tiene 5 o 6 entradas y no son unos desconocidos. Acá hay algo que está funcionando mal", consideró Carlos López.

Por lo tanto, el comerciante asaltado y golpeado brutalmente dedujo que "entre el poder político, el poder judicial y la policía hay connivencia para afanarle a la gente que trabaja". Y se quejó por las deficiencias que presenta el sistema. "La policía tuvo tiempo desde el miércoles para ir a buscarlos a la casa, pero no va porque el fiscal no le da la orden de allanamiento. Nadie hace nada, ni el fiscal ni la policía que le elevó las actuaciones. ¿Tenemos que esperar que pase lo de Castelar donde agarraron al delincuente (que mató al empresario Bogani) porque hubo 15 mil personas en la plaza? Y lo fueron a buscar después de haber matado a dos personas y porque ya no trabajaba para la policía".

A medidas que pasan las horas y los delincuentes siguen sueltos, López admite que tiene miedo, "porque si el fiscal y la policía no hacen nada, estos tipos pueden venir a tomarse revancha".

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