Tal como informó este
medio en su edición del miércoles 21 del corriente mes, en
Curtarsa se produjo un importante derrame de cromo. El
problema se suscitó el martes 20 y fue confirmado a EL
CIVISMO por autoridades de la curtiembre.
Sin embargo, la
versión de la empresa surge luego de especulaciones y ciertos
datos erróneos que comenzaron a circular en los medios y, en
especial, en la Municipalidad. El bloque de la Unión Vecinal
fue el primero en reaccionar y lo hizo el jueves 23 mediante
una nota dirigida al intendente Prince.
En ese escrito, los
vecinalistas dan por sentado que hubo un accidente con cromo
el día 21 y realizan una serie de consultas como, por
ejemplo, si se avisó a los bomberos, si Bromatología y
Política Ambiental de la Provincia estaban informados y qué
medidas adoptó la empresa.
EL CIVISMO buscó
evacuar las inquietudes con los protagonistas directos. En
Curtarsa, quien tomó la palabra fue el Ing. Raúl Sánchez,
responsable de Medio Ambiente de la firma. "Primero
aclaremos que el accidente no fue el 21, sino el 20. Y
también hay que decir que no fue un accidente. Entre
accidente e incidente hay una pequeña diferencia",
explicó.
Sánchez puso a
disposición de este medio un informe de lo ocurrido que,
según su palabra, también fue girado a las autoridades
municipales y a los bloques del Concejo Deliberante.
VERSION COMPLETA
En esa nota, Curtarsa
afirma que la redactó "con el objetivo de esclarecer
ante la comunidad un hecho ocurrido dentro de las
instalaciones de nuestra planta de producción".
"El día 20 del
corriente mes, aproximadamente a las 13 hs., se produjo un
derrame de cromo líquido dentro del recinto de contención
del tanque de almacenamiento. El hecho ocurrió cuando un
camión proveedor estaba cargando uno de estos tanques de
almacenamiento, procedimiento que se realiza bajo el control
permanente de nuestro operador de descarga, quien al detectar
una pequeña pérdida por una avería en la base del mismo
ordenó la detención inmediata de la descarga", informó
Sánchez.
Siempre según esta
versión, "la pérdida fue creciendo y en muy poco tiempo
se produjo el vaciado total del tanque por su base (unos
15.000 litros). Este líquido fue contenido dentro del recinto
mencionado, construido para tal fin, con capacidad y
estanqueidad de acuerdo a la normativa vigente".
"No obstante
-admite el funcionario-, se produjeron salpicaduras fuera de
dicho recinto hacia la calle interna, las que fueron
contenidas con material absorbente de acuerdo a los
procedimientos establecidos para este tipo de emergencias en
nuestro Manual de Gestión Ambiental".
Sánchez relata que
"se procedió al vaciado del líquido contenido en el
recinto mediante el bombeo hacia otro tanque y la recolección
del derrame y el material absorbente utilizado".
Sobre esa cuestión en
particular, el ingeniero asegura que "la planta cuenta
con un sistema de desagües pluviales que tiene una cámara
final de retención desde donde se bombea el líquido
colectado hacia la planta depuradora. De esta manera, un
derrame accidental, en cualquier lugar de la planta, que
alcance los desagües, quedará retenido sin posibilidad de
llegar hasta el río".
La explicación de
Curtarsa también ofrece dos conclusiones:
- "El sistema de
respuesta ante contingencias funcionó bien, ya que el derrame
fue contenido dentro de los límites de la planta, sin llegar
a terreno absorbente".
- "El personal de
Curtarsa tomó los recaudos de protección de tal forma que no
se produjeron accidentes personales".
Más allá de la
predisposición de la curtiembre para informar sobre lo
sucedido, quedan intactas dos incógnitas que hacen al
resguardo no sólo de los que trabajan en la planta, sino
también de los vecinos de Jáuregui: ¿Se dio aviso a los
Bomberos? ¿El incidente fue comunicado a Política Ambiental
de la Provincia?
Curtarsa y los peces
El 14 de abril
informamos sobre una alarmante mortandad de peces en el río
Luján, cerca del Club El Timón. En esa ocasión se tejió la
posibilidad de que la masiva muerte de animalitos se hubiese
producido por "alguna de las industrias que arrojan sus
desechos contaminantes al río".
Si bien no se habló de
ninguna empresa en particular, en Curtarsa reaccionaron. En
diálogo con este medio por el tema del derrame de cromo (ver
nota principal), el Ing. Raúl Sánchez dijo que "cuando
sucedió la mortandad de peces en el río, no se mencionan
nombres pero pareciera que fuimos nosotros. En Bromatología
de la Municipalidad cuentan con un informe que les permite
saber por qué fue. No fue por vuelcos producidos por la
empresa".
Sánchez explicó que
son muy altas las probabilidades de que se haya tratado de una
"proliferación exagerada de algas que se comen todo el
oxígeno del agua. Esto ocurre cuando se dan algunas
condiciones en las que están relacionados los vuelcos de
plantas cloacales ubicadas agua arriba, en especial en
Mercedes o Suipacha. Esos vuelcos les aportan muchos
nutrientes al agua y hacen que, ante temperaturas elevadas o
días muy soleados, se produzca un `blum´ de algas. Esos
vegetales tapan la superficie del lecho del río y evitan la
oxigenación que normalmente se da. Por pequeñas diferencias
en la cantidad de oxígeno los peces se mueren".
"Hay una serie de
parámetros que indican que las cosas sucedieron como las
cuento. Pero en particular, lo evidencia el hecho de que se
murieron especies variadas. No atacó a una especie
determinada. Esto quiere decir que no hubo diferenciación
entre peces de fondo o superficie, sino a todas. Y una de las
cosas que usan todas es el oxígeno. Lo mismo podría ocurrir
si se registra un cambio brusco en la temperatura del
agua", agregó.