El conflicto gremial en
el Hospital Cabred superó ya las tres semanas de paro y la
dura posición de los trabajadores, lejos de desgastarse con
el paso de los días, parece afirmarse aún más. Sin embargo,
ayer por la mañana, en una reunión celebrada entre los
directores de la colonia y los dirigentes de la Asociación de
Trabajadores del Estado (ATE), y del Sindicato de Salud
Pública (SSP), se acordó levantar la medida de fuerza por
una semana. Tal decisión se motivó en la necesidad de los
empleados de cumplir con la cuota mínima de horas extras
mensuales, imprescindibles para que sus salarios no se vean
aún más reducidos.
Pese a que los gremios
debieron ceder por unos días, anunciaron que a partir de la
primer semana de junio volverán a la huelga, estableciendo
como modalidad permanente parar tres semanas al mes y retornar
a sus puestos luego por siete días. "La gente necesita
de ese dinero y ellos lo usaron como factor de presión",
indicó a EL CIVISMO un integrante de la comisión directiva
de ATE.
El reclamo de los
empleados de la Colonia empalma con el malestar generalizado
que existe en los estatales bonaerenses. Sentimiento
profundizado por la postura asumida por el gobernador Felipe
Solá, el jueves por la noche, cuando negó ante dirigentes
sindicales la posibilidad de un aumento de salarios.
En la Colonia, el
miércoles por la mañana, cerca de un centenar de
trabajadores expresaron su repudio a la indiferencia de las
autoridades quemando, en el ingreso del establecimiento,
cuatro muñecos "tamaño natural". Las figuras de
tela, según se informó, representaban a los directores del
hospital y a uno de los integrantes del Consejo de
Administración.
Después de la
simbólica "quema de los Judas", se realizó una
asamblea en la que los sindicalistas presentes manifestaron su
intención de seguir adelante con la medida de fuerza, hasta
que funcionarios de primera línea del Ministerio de Salud se
hicieran presentes en el hospital. Además, ratificaron que se
sumarán a la movilización de estatales que se efectuará el
miércoles en La Plata. Mientras que el jueves y el viernes
habrá paro general, dispuesto tanto por ATE, como por la
Unión de Personal Civil de la Nación (UPCN).
A LA PUERTA
Como cada miércoles,
desde que se desató el conflicto, los trabajadores del Cabred
expresaron su descontento por la situación salarial, a lo que
suman otros reclamos como que se llame a concurso para cubrir
cargos e incorporación de recursos humanos al plantel de la
colonia.
A las 10.30 horas, ante
la negativa de uno de los directores del establecimiento,
Oscar Cocilovo, de permitir el acceso de EL CIVISMO, los
trabajadores decidieron trasladar la asamblea al pórtico de
ingreso, para que la misma pudiera hacerse pública. En pocos
minutos trasladaron varios carteles desde la administración
hasta el vallado del frente y, en una camioneta, trajeron los
macabros muñecos en cuestión. Entre los afiches, podía
verse varios que pedían la renuncia de los directores
("Zavattaro (Leo), Chomont (Julio), larguen el
sillón", decía uno); "que baje el ministro";
y otro que expresaba la solidaridad del personal del Hospital
Municipal. La multitud de trabajadores se agrupó en la
entrada, impidiendo el ingreso y la salida de vehículos por
algunos minutos, mientras duraron los breves discursos de los
gremialistas.
"BASTA DE
MENTIRAS"
El primero en dirigirse
a los asambleístas fue Juan Melo, secretario general en
Luján del Sindicato de Salud Pública: "Dicen que hay
enfermeros de primera y otros de segunda, los de primera son
los que no adhieren al paro y que ellos tienen contratados por
500 pesos, que no sabemos con qué fondos los pagan, ya que no
son de la planta permanente", denunció.
En referencia a las
autoridades del establecimiento, enfatizó que "no
estamos dispuestos a permitirles ni una mentira más".
"Hoy se fueron a negociar a La Plata, pero siguen
hablando con funcionarios de cuarta categoría, lo que es un
desprecio para nosotros. Si no baja el ministro esto no se
arregla", dijo y exigió "que traigan por lo menos
12.000 pesos para poder regularizar el tema de las horas
extras". "El reparto lo hacemos después nosotros,
como corresponde", aclaró. Además, llamó
"traidor" al director de Salud Mental de la
provincia, Julio Ainstein, "porque él es quien
representa nuestros intereses y no nos defiende para
nada".
Para cerrar, anunció
que participaría del acto en la capital provincial, "en
disidencia" con su confederación. Esta última
declaración fue saludada con un aplauso cerrado y
exclamaciones de aprobación.
"EL PRINCIPAL
INSUMO"
"El de hoy ha sido
un día más de atropello, de falta de respeto e insulto a los
trabajadores", consideró, a su turno, Julio Acedo,
secretario general de ATE y calificó al reclamado aumento
salarial como "el principal insumo que hace falta en los
hospitales". "Van a funcionar de otra manera porque
nosotros vamos a venir con ganas de trabajar", destacó y
enumeró las exigencias de su gremio.
"Todos los
reclamos se van a mantener hasta que baje alguien, si las
autoridades de la provincia pueden venir todos los días a
comer asado, a bailar con los granaderos o a sacarse fotos en
la inauguración de cualquier cosa, hoy en este problema los
tenemos que tener presentes", dijo. Agradeció la
invitación de los funcionarios provinciales para reunirse en
La Plata, pero exigió "que vengan para acá".
"CONSTRUIMOS LA
UNIDAD"
El último orador fue
el secretario gremial de ATE provincia, Néstor Calvo.
"Esto demuestra que el gobierno ha subestimado la
capacidad de los trabajadores para plantarse y decir 'basta',
han creído que podían disuadirnos, han evitado que ingrese
la prensa pensando que no íbamos a venir hasta la puerta, han
tratado de evitar que estos muñecos, que simbolizan lo más
nefasto de la colonia, aparezcan públicamente en todos los
medios, y obviamente la voluntad de los trabajadores se vuelve
a expresar con contundencia", dijo y destacó "la
voluntad de cada uno de estos compañeros de pelear por lo que
legítimamente les corresponde".
Luego se refirió a
"la reestructuración que quieren hacer en la colonia
desde los despachos de los funcionarios, ocultando la voluntad
de cada uno de nosotros". "Creen que, a 300
kilómetros de acá, dos funcionarios trasnochados,
seguramente con alguna copa de whisky de más, podrán decidir
los destinos de la colonia, cómo la continúan achicando,
precarizando el trabajo y marginando a los compañeros,
despreciando nuestro salario y tratando de comprar conciencias
con el manejo de horas extras, viáticos, etcétera,
etcétera", opinó y subrayó: "Lo que no se han
dado cuenta es que, más allá de lo que ellos intenten hacer
desde arriba, nosotros construimos la unidad de los
trabajadores en serio".
Después de felicitar a
Melo por su decisión de sumarse a la manifestación del
miércoles, Calvo hizo números sobre la base de una reunión
que había sostenido la cúpula gremial con funcionarios del
área de Economía.
"El gobierno
provincial hoy tiene un superávit de más de 400 millones de
pesos por recaudación tributaria y no está dispuesto a
distribuirla (...) Al 30 de abril han batido el récord
histórico de recaudación en la provincia, 1.350 millones; el
IVA lo están recaudando por arriba del 37 por ciento",
apuntó y concluyó: "Eso es guita compañeros".
Después de que Calvo
se declare "en pie de guerra", uno de los
trabajadores procedió a prender fuego, con una antorcha, cada
uno de los cuatro muñecos, entre el son de los bombos y las
bombas de estruendo. Dos días más tarde se decretaría la
"tregua", que finalizará el martes 1° de junio.