Con una "quita de
colaboración" efectuada entre el miércoles y ayer, los
empleados del Registro Civil de las Personas de esta ciudad
expresaron su descontento por la falta de aumento salarial
desde hace más de una década y se plegaron al paro que
llevan adelante los 20 gremios de la Provincia contra el
Gobierno de Felipe Solá.
La medida de fuerza,
adoptada por esta repartición pública, obedece a un plan de
lucha que vienen llevando desde hace más de un mes los
estatales provinciales, en reclamo de un incremento de 250
pesos en el salario básico que permanece congelado hace 14
años.
Ante esta situación,
en el Registro Civil decidieron no atender aquellos trámites
que no requerían urgencia (cambio de domicilio, renovación
de DNI) aunque quedaron excluidos los casamientos programados
con antelación y la emisión de certificados de defunción.
"Si tenés un hijo
al que se le vence el documento y mañana cumple 9 o 16 años
ese trámite también se está haciendo porque la gente no
tiene la culpa que estemos de paro y luego tengan que pagar
una multa", reconoció una empleada que habló con EL
CIVISMO.
Pese al descontento de
los empleados del Registro Civil por la falta de aumento,
permanecieron en su lugar de trabajo, cumplieron horario
habitual y no dejaron de brindar información al público
durante los tres días que duró el "quite" de
tareas.
En tanto, ATE
(Asociación de Trabajadores del Estado) anunció su decisión
de profundizar la lucha al no ver señales positivas del
gobierno provincial. Esto se suma al profundo malestar que
existe entre los empleados públicos bonaerenses que tienen
una de las remuneraciones más bajas de todo el país.
El piso salarial que
tienen los trabajadores es igual al techo en el escalafón
según lo que estipula la Ley 10.430, norma que fija las
remuneraciones para los agentes bonaerenses.
El fuerte reclamo que
llevan adelante los distintos gremios se acrecentó luego de
que los empleados públicos, que dependen de Nación,
recibieron un aumento salarial de 150 pesos.
En la provincia el
panorama es diferente. Mientras que el personal que depende de
la administración central percibe en promedio 585 pesos,
aquellos que trabajan para el Estado provincial ganan apenas
363 pesos.
Pero ésta es sólo una
de las desventajas que tienen los estatales bonaerenses con
sus pares de Nación. También piden la equiparación de las
asignaciones familiares con los empleados nacionales, el pase
a planta permanente del personal sin estabilidad laboral, la
devolución de las quitas salariales practicadas durante dos
años y medio desde que entró en vigencia la "emergencia
económica y financiera" de la Provincia, el pago por
retroactividad por antigüedad, la recategorización y cambios
en los agrupamientos en los estatales, reajustes de los montos
que paga la Provincia por viáticos y movilidad, la
restitución del pago del plus de los seis meses
prejubilatorios que fue eliminado del presupuesto provincial
para este año.
La "quita de
colaboración" finalizó ayer aunque dada la situación
que atraviesa el sector no sería extraño que se repita o se
agudice en los próximos días. Por lo pronto, este lunes, el
Registro Provincial de las Personas retoma su ritmo habitual.
42 a 29
Mientras en la Nación
hay 42 trabajadores cada mil habitantes, en la Provincia sólo
29. A pesar de ello, los salarios de los bonaerenses siguen
estando por debajo de los empleados públicos nacionales.