Miércoles 2 de Junio de 2004 - Año 89 - Edición 6983 - Edición digital 0253

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Una tarde a todo festejo y emoción

El Jardín Nº 916 tiene nueva aula

El sábado por la tarde quedó inaugurada la ampliación del edificio. En el salón multiuso se colocó una placa en reconocimiento a la Asociación de Bomberos Voluntarios y en la sala celeste otra con el nombre del jefe del cuartel. René Goenaga agradeció el gesto y hoy recibirá una nueva jerarquía en el Congreso de la Nación.

El Jardín de Infantes Nro. 916 vivió su tarde de fiesta, al quedar inaugurada la ampliación de su edificio. La obra pudo hacerse gracias al esfuerzo mancomunado entre la comunidad educativa y Bomberos Voluntarios.

En la tarde del sábado, padres, alumnos, maestras, directivos, vecinos y allegados a la institución, fueron llegando a las puertas del establecimiento, lugar donde se realizó el cálido acto que contó con la presencia destacada de la Banda de Música "9 de Julio", perteneciente a Bomberos Voluntarios.

También asistieron al acontecimiento la inspectora de Educación Inicial, Nancy Pavón; la inspectora de Psicología, Margarita Courtade; la presidenta del Consejo Escolar, Griselda Descalzo; la secretaria del Consejo Escolar, Cristina Mussi, y representantes de la comisión directiva de la Asociación de Bomberos Voluntarios.

El evento se realizó como parte de los festejos del Día Nacional de los Jardines de Infantes, que se celebró el viernes 28, por lo cual fue motivo propicio para recordar a la educadora Rosario Vera Peñaloza y el paso de dos directoras que tuvo el Jardín Nro. 916: Graciela Domínguez y Ana María Perazzo.

Más allá de la fecha, el hecho sobresaliente fue la construcción de un aula que desde el sábado tiene nombre y apellido: René Goenaga, el comandante mayor de Bomberos Voluntarios -entidad que también apadrina el jardín- y "pilar fundamental de este proyecto", dijo la actual directora Marcela Giolo.

AYER UN SUEÑO, HOY UNA REALIDAD

"Hoy concretamos un sueño, una necesidad de años que debía ser satisfecha porque nuestros niños no tenían espacio apropiado para jugar, aprender y trabajar", recordó la directora.

Así fue hasta que en mayo de 2003, la madre de un niño que concurre al jardín le propuso conectarse con la Asociación de Bomberos Voluntarios. "Esa fue una idea brillante", agregó Giolo.

Al mes siguiente, todo lo recaudado en el tradicional desfile que realizan los Bomberos Voluntarios fue destinado a la causa. Lo mismo ocurrió con el concierto benéfico que brindó la banda de música en el Teatro Municipal. En el mes de noviembre, Dante Marczewski hizo entrega de los planos y en febrero comenzaron los trabajos de construcción, que días atrás llegaron a su fin.

Un párrafo aparte mereció el veterano jefe de Bomberos Voluntarios. "Cuántas veces hablamos con René, cuántas otras veces me dijo: Déjeme que voy a ver cómo lo arreglo, de alguna manera lo vamos a solucionar. René siempre estuvo en cada detalle, con el espíritu de un luchador que tiene fuertes convicciones. Nos ayudó moral y materialmente, pero como tiene la humildad de los grandes no quiso reconocimiento. (...) Es una persona a la que aprendí a valorar, a respetar, querer y que fue mi sostén durante todo este tiempo", consideró Marcela Giolo.

Tras agradecer a todas las personas que colaboraron con la obra del jardín, la directora instó a seguir adelante, trabajando en forma conjunta "para ofrecerle a nuestros niños lo que se merecen para crecer, aprender y ser felices".

Mientras un grupo de padres y autoridades ingresaron al jardín, para descubrir en el salón multiuso una placa en reconocimiento a la Asociación de Bomberos Voluntarios, en la Sala Celeste tuvo lugar uno de los momentos más emotivos de la tarde al descubrirse otra placa con el nombre del comandante mayor del cuerpo. De esta forma, René Goenaga fue sorprendido en un gesto que las autoridades del jardín había mantenido en secreto, y muy bien guardado, hasta último momento.

Para que la fiesta fuese completa, el Consejo Escolar aprobó el padrinazgo de los Bomberos Voluntarios para con el jardín "del tanque de agua corriente". "Considerando que cada una de las acciones llevadas a cabo por los Bomberos Voluntarios de Luján, en pos de una mejor educación de los niños de la comunidad educativa del Jardín Nro. 916, los hace merecedores del padrinazgo del mismo" y "que las acciones desarrolladas por estos hombres enorgullecen a la comunidad de Luján", fueron argumentos más que suficientes para que el organismo estatal de la educación avalara tal decisión.

La capilla Santa Teresita donó las tortas fritas y no faltó la suelta de palomas. Por su parte, la banda tocó la "Marcha de los Bomberos" y los chicos cantaron a grito pelado. La autobomba hizo sonar su sirena marcando el final de su participación en la fiesta, aunque los festejos siguieron su ritmo con una kermes en el interior del establecimiento.

 

 

René Goenaga

El comandante más famoso

En Luján, René Goenaga es tan popular como Carlos Tevez o Fernando Cavenaghi, pero entre los chicos puede decirse que hasta supera incluso a Piñón Fijo.

El sábado recibió un "homenaje en vida" -como le gusta al jefe del cuartel- al colocarse su nombre a una de las aulas. "La sorpresa de hoy, la verdad que fue bastante emocionante", admitió el servidor público insignia (Ver nota página 5).

"Los homenajes hay que hacerlos en vida. Yo acostumbro a decir que ya de muerto no sirven", dijo el comandante a EL CIVISMO luego de sacarse decena de fotos posando con los chicos del jardín, como si fuera un futbolista de la selección. Y agregó -con cierto halo de lamento- que en el acto de este miércoles se van a colocar dos placas en otras tantas unidades móviles recordando a Luis Brando y a Ignacio Echagüe. "Lo tendríamos que haber hecho en vida", expresó.

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