Probablemente para
muchos vecinos que el último domingo asistieron al desfile de
los Bomberos Voluntarios, hubo una frase del intendente que
pasó desapercibida: en dos ocasiones y como para que no
queden dudas, el jefe comunal elogió la "muy buena
administración" que, desde hace años, viene demostrando
la institución. Para otros, el mensaje era claro y apuntaba a
descomprimir una situación que, en los últimos días, se
había vuelto tensa por las palabras de un concejal del
Partido Justicialista, quien puso en tela de juicio la
transparencia en el manejo de fondos que hace la Asociación
de Bomberos Voluntarios de Luján.
El detonante que
provocó el malestar entre los bomberos, fueron las
expresiones del concejal Eduardo Gallego. Ante varias
personas, el edil oficialista empezó a cuestionar a la
institución en momentos en que la oposición analizaba la
rendición de cuentas del Consejo Permanente para la Seguridad
Ciudadana (CPSC), órgano en que el edil tiene una activa
participación.
Según testigos que
escucharon a Gallego en el recinto del Concejo, el edil del PJ
se mostró visiblemente molesto por el análisis de las
cuentas del CPSC que lleva adelante la oposición, en general,
y la Unión Vecinal, en particular. Afirman los testigos
presenciales que enseguida Gallego desvió el tema del CPSC y
empezó a apuntar sus críticas contra la Asociación
Cooperadora del Hospital y la Asociación de Bomberos
Voluntarios.
Fuentes irrefutables
que hablaron con este medio, afirmaron que Gallego dijo -en el
caso puntual de los Bomberos- que "están
sobredimensionados" y que su administración "deja
mucho que desear" porque "hay muchas cosas
oscuras".
Para algunos sus dichos
no resultan extraños, más cuando hace aproximadamente un
año el mismo concejal Gallego dijo que en el tradicional
desfile por las calles del centro (declarado de Interés
Municipal por el gobierno de Miguel Prince), los Bomberos
hacían "ostentación" de su equipamiento.
Gallego sugirió a sus
colegas vecinalistas que se dediquen a controlar los manejos
de dinero e indagar en la compra de unidades, algo que al edil
del PJ no deja de llamarle la atención, sobre todo por la
cantidad de móviles que adquirió el Cuerpo de esta ciudad en
los últimos años. Y, de paso, lanzó una amenaza: "si
nosotros nos ponemos a investigar a los Bomberos vamos a
encontrar muchas cosas".
"EL PEZ POR LA
BOCA MUERE"
Sin embargo, sus
palabras no encontraron eco en la UV. Los ediles de ese
partido expresaron a este medio que "entienden que la
administración de la Asociación de Bomberos es absolutamente
clara". En cambio, no creen lo mismo del Consejo de
Seguridad Ciudadana, cuyos fondos son administrados por el
Municipio (ver págs. 6 y 7).
Siempre en base a las
expresiones realizadas ante más de un testigo, se supo que el
verborrágico Gallego también piensa que los concejales de la
Unión Vecinal están siendo "usados" por este
medio, y que el análisis de la primera rendición de cuentas
que presentó el CPSC -desde que empezó a administrar el
"Fondo de Seguridad"- persigue un fin político que,
a juzgar por sus palabras, no resulta conveniente para los
intereses que maneja el gobierno al que representa.
Lo cierto es que sus
declaraciones poco felices no fueron bien recibidas tanto en
la Cooperadora del Hospital como en Bomberos Voluntarios. Es
más, el concejal Fernando Rosso, que también es integrante
de la comisión directiva de la Asociación de Bomberos
Voluntarios, le propuso a Gallego que empiece a investigar las
cuentas y compruebe la forma en que maneja los fondos la
entidad, para que el edil justicialista se saque todas las
dudas que dice tener.
El jueves este asunto
fue tratado en una reunión de comisión, cuyos miembros
eligieron "ignorar" los dichos del edil. Sólo
manifestaron que "el pez por la boca muere" y
"la gente sabe cómo tiene que juzgar".
Asimismo, recibieron
una nota de un vecino que luego de conocer las expresiones
vertidas por el irritativo Gallego a través de un programa de
radio el sábado a la mañana, decidió de inmediato
solidarizarse con los Bomberos.
Lejos de entrar en
polémica, el ahora comandante general René Goenaga
reconoció estar al tanto de las declaraciones de Eduardo
Gallego y, más allá de mostrarse molesto, prefirió poner
paños fríos a la situación.
Similar actitud
decidió adoptar la comisión de la Asociación de Bomberos,
habituada a trabajar en silencio, con bajo perfil y dejando
que la obra que hacen hable por sí sola. Algo que
efectivamente hizo el intendente Prince al cierre del desfile
del pasado domingo, cuando destacó dos veces la
administración de la Asociación de Bomberos y así,
elípticamente, aprovechaba para descalificar a su propio
concejal.